CAPÍTULO
XII. NACIMIENTO DE LA INDUSTRIA AZUCARERA
12.1.
Antecedentes
12.1.1.
Reseña de los orígenes y difusión de la industria azucarera. 12.1.2.
La etapa del Mediterráneo. 12.1.3.
La etapa del Atlántico. Orígenes de la economía de plantaciones.
12.2.
La "prehistoría" de la industria azucarera cubana
12.2.1.
Introducción de la caña. 12.2.2.
Desarrollo azucarero en otras Antillas. El aprovechamiento de la caña.
12.3.
Impulso inicial
12.3.1.
Existencia de la industria en 1590. El financiamiento estatal. 12.3.2.
Idea de la técnica y la maquinaria. El estatuto privilegiado de los ingenios.
Distribución y estado de la industria en el XVII.
Al
inicio
12.1. Antecedentes
12.1.1. La historia de la caña y de la industria azucarera es sumamente
interesante porque está vinculada desde tiempos muy lejanos a fenómenos de
colonización y de dominación ultramarina. No se conoce con precisión la
zona en que se origina la caña doméstica, de carácter industrial (saccarum
officinarum); pero hoy una creciente opinión científica en el sentido que su
cuna fue una isla del Pacífico, quizá Nueva Guinea. De allí se trasladaría
saltando de isla en isla en Dirección al Asia sudoriental, donde se producirían
cruzamientos y variedades diversas.
Las menciones más antiguas relacionadas con la caña datan del año 1000
antes de nuestra era, aproximadamente, en la India. Se usaba entonces una
bebida fermentada a base de guarapo independientemente del hecho que en todos
los tiempos la caña se ha aprovechado como fruto natural. De la India pasó a
Persia (Irán) y a Mesopotamia; también pasó, cuando la expansión del
budismo, a China, donde se han hallado variedades de caña nativa.
Posiblemente la industria comenzó en la India; pero no llegó a producir
azúcar cristalina. Se produciría, cuando más, alguna concentración del
guarapo o miel densa, como raspadura, que servía como alimento o endulzante.
Se supone que esto fue así, porque no se tiene testimonio claro del azúcar
cristalizado hasta el siglo VII de nuestra era. Este testimonio parece indicar
que en el Irán particularmente en Gondev - Shapur (o Jondisapur) se
combinaron loselementos de la cultura helenística (greco- asiática),
resultante de las expediciones de Alejandro Magno siglos atrás, y de la
cultura árabe, que en ese siglo comienza a expansionarse por el Asia. Y de
esta conjugación surgió la industria de la cristalización del azúcar.
Al
inicio
12.1.2. Lo cierto es que los árabes al dominar las tierras que bordean el
Mediterráneo van introduciendo la industria azucarera en Egipto, Marruecos,
en el sur de España y en Sicilia (isla al sur de Italia), de tal modo que en
el siglo X ya existe la industria azucarera en todas esas zonas. Comienza lo
que pudiéramos llamar etapa mediterránea de la industria azucarera. De los
árabes en Egipto y en España se han conservado muy antiguos tratados de
agricultura que describen el cultivo de la caña y la producción de azúcar.
De los árabes, durante las Cruzadas y durante la existencia de los reinos
europeos en la Tierra Santa (Palestina) aprenden los europeos a usar el azúcar
y la caña y también lo aprenden en Sicilia cuando expulsan de allí a los árabes.
Los venecianos y los genoveses, especialmente los primeros (ver capítulo
II) comercian intensamente con el azúcar de Egipto y de otros territorios
sujetos a los árabes. Se dice, pero no está demostrado, que los venecianos
descubrieron un primitivo proceso de refinación de azúcar. Durante los
siglos XIV y XV Europa demanda cantidades crecientes de azúcar, porque no
solamente sirve como alimento común sino también como vehículo conservante
(fabricación de conservas), que compite con la sal, también usada como
conservante, y la sustituye.
Al
inicio
12.1.3. Por eso, cuando el comercio empieza a desplazarse hacia el Atlántico,
uno de los primeros resultados visibles es la creación de la industria
azucarera en las islas Madera, Cabo Verde y Canarias, donde Colón se vincula
a ella (capítulo III). Y cuando se descubre América, la caña llega en el
segundo viaje de Colón (1494), es sembrada en La Española y pocos años más
tarde- hacia 1520- ya se exporta azúcar. Comienza así la etapa atlántica de
la industria azucarera, caracterizada por l cultivo en plantaciones,
con fuerza de trabajo esclava y vigorosos rasgos de tipo capitalista desde el
punto de vista mercantil y financiero. La Europa que se está desenvolviendo
por el camino de la industria capitalista encuentra en las Antillas y Brasil
su fuente abastecedora de azúcar.
Esta historia lejana de la caña y del azúcar es muy interesante porque,
durante la etapa mediterránea, se manifiestan, en forma embrionaria, claro
está, ciertos fenómenos de colonización económica y de agricultura de
plantaciones azucareras que alcanzarán su máxima expresión en América,
desde el XVII hasta nuestros días.
Al
inicio
12.2. La "prehistoría" de la
industria azucarera cubana
12.2.1. En todas las regiones americanas, la industria azucarera pasa por
una etapa oscura previa a su desarrollo. En Cuba, como en las demás Antillas,
esta primera etapa no se conoce con certeza. Se sabe que la caña llegó con
los conquistadores que la trajeron de La Española.
Un documento de 1523 parece indicar que, además de plantaciones de caña,
hay en Cuba cierto aprovechamiento industrial de ella; pero nada puede
afirmarse de modo tajante. Y como hay un documento de 1526 que habla de los
ingenios que se hacen "de nuevo" o sea, por primera vez, es preciso
ver en todo ello el reflejo de un súbito interés por la industria azucarera
entre los vecinos, a quienes ya preocupaba la escasez de indios, el bajo
rendimiento de las minas y la necesidad de esclavos africanos.
En verdad, hasta la década de
1540-1550 no se plantea la posibilidad de que hubiera un trapiche en Santiago
de Cuba, pues se solicitan esclavos africanos para atenderlo; pero los
documentos posteriores no revelan nada más al respecto. Cierto es que hacia
1551 se habla de los "azúcares que hay en la tierra", mas
igualmente, en testimonios posteriores no vuelve a mencionarse.(1)
Al
inicio
12.2.2. ¿Qué explicación podría darse a estas menciones esporádicas?
Contra lo que sostiene Irene A. Wright, Fernando Ortiz afirma que la caña se
aprovechaba entonces con un aparato muy rudimentario que perduró hasta hoy en
zonas agrícolas de Cuba: la cunyaya y esto explicaría que las
referencias no traten de trapiches ni de ingenios,
sino de azúcar simplemente qu sería quizás solamente una concreción de
miel, como raspadura. Lo que significaba que la industria durante muchos años
tuvo una existencia precaria como explotación de tipo rudimentario, para el
abastecimiento interno y la exportación ocasional de miel. Desde luego, la caña
se usaría también como fruto natural para chupar o mascar.(2)
En verdad, se sabe que hubo cañaverales primitivos desde los primeros
tiempos. Hacia 1590 se habla de cañas sembradas hace 40 años. En las
estancias cerca de las ciudades la caña figuraba como un cultivo más.
Mientras en Cuba, trabajosamente se iba implantando la industria, en las
demás Antillas y en el Brasil la producción de azúcar prosperaba. En las
Antillas, sin embargo, comenzó a decaer después de 1560, reduciéndose a una
actividad muy poco significativa tanto en Santo domingo, como en Puerto rico y
Jamaica. El caso de Brasil es muy diferente: allí, la industria, fundada con
participación activa de alemanes, flamencos y otros europeos, progresó
incesantemente constituyéndose el primer gran centro mundial de producción.
En otras colonias españolas como México y Perú también se estableció la
industria azucarera en el siglo XVI.
Al
inicio
12.3. Impulso inicial
12.3.1. A fines del siglo hay varios factores que cooperan a la creación
de la industria en Cuba. Por un lado, la decadente producción de las otras
Antillas que, además, estaban mal situadas en relación con el tráfico marítimo
con España; por otro, la decisión de prohibir la fundación de nuevos
ingenios en México, y, finalmente, la expansión del consumo en Europa que
requería una producción colonial creciente. No tiene poca importancia el
hecho que las colonias de América con su crecimiento azucarero contribuyeron,
asimismo, a eliminar la producción de Madera y Canarias, donde la industria
desapareció totalmente como sucedió en Sicilia.
La oportunidad para los colonos ricos de Cuba se presentó entonces. Los
vecinos de La Habana iniciaron gestiones para que la corona proveyera un préstamo
a los que desearan edificar trapiches o ingenios, que ya parecen estar
operando poco después de 1590. Desde 1596 hasta 1600 se negocia el préstamo
que es concedido en esa última fecha.
Al
inicio
12.3.2. Fueron en total diecisiete los hacendados que recibieron préstamos,
dando en garantía los aparatos y esclavos que tenían o habían adquirido
para pagar con el préstamo: trapiches e ingenios de fuerza animal, alguno que
otro hidráulico, con algunas pailas y calderas y con hormas de barro para purgar
el azúcar. El préstamo era más grande para los de agua y más reducido para
los ingenios "de rueda voladora" y los trapiches, particularidad que
revela su diferente valor. Casi simultáneamente se fundan los ingenios de la
región oriental, en Santiago de Cuba y Bayamo.(3)
Esas primeras industrias disfrutaron del privilegio concedido a la
industria azucarera por real cédula de Toledo, a 15 de enero de 1529, la cual
disponía que no se podía embargar parte alguna del establecimiento (tierras,
máquinas o esclavos) por razón de deudas del hacendado no pagadas.
Privilegio que sirvió para crear un régimen jurídico especial que los
hacendados aprovecharon durante tres siglos para operar con el capital ajeno.
Esta industria, que surgía con apoyo de la corona y con privilegios
extraordinarios, atrajo el interés de la oligarquía terrateniente hasta el
punto que, por lo menos cuatro de los hacendados azucareros que reciben préstamos,
eran de ese grupo dominante (tres de éstos, miembros del "clan"
Rojas).
En la primera década del XVII comenzaron las exportaciones de azúcar a
España, cuyas cifras básicas se conocen insuficientemente. Lo cierto es que
hacia 1620 hay un total unos 50 entre ingenios y trapiches que a un promedio
de 1000 arrobas cada uno tenían una producción de 50 000 arrobas.
Posiblemente aumentó posteriormente, pues sabemos que hubo nuevos ingenios y
una exportación de 80 000 arrobas hacia 1670. Pero los documentos del XVII
reflejan más bien un estancamiento, por virtud de la queja constante de los
vecinos poderosos, según los cuales la falta de esclavos, la falta de
transporte y los impuestos impiden el crecimiento de la industria.
Al
inicio
BIBLIOGRAFÍA
1. HENRÍQUEZ UREÑA, MAX.-
Op. cit.
2. ORTIZ, FERNANDO.- Contrapunteo
cubano del tabaco y el azúcar. La Habana 1940. Hay dos ediciones recientes,
una de la Universidad de Las Villas y otra del Consejo Nacional de Cultura
(1963).
3. WRIGHT, IRENE A.- 2El
establecimiento de la industria azucarera en Cuba"; La reforma social, La
Habana, Abril a Julio de 1916.