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CUBANACÁN.

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HISTORIA ECONÓMICA DE CUBA 

PARTE III FUNDAMENTOS DE LA ECONOMÍA COLONIAL (1510-1659)

CAPÍTULO XII. NACIMIENTO DE LA INDUSTRIA AZUCARERA

12.1. Antecedentes

12.1.1. Reseña de los orígenes y difusión de la industria azucarera. 12.1.2. La etapa del Mediterráneo. 12.1.3. La etapa del Atlántico. Orígenes de la economía de plantaciones.

12.2. La "prehistoría" de la industria azucarera cubana

12.2.1. Introducción de la caña. 12.2.2. Desarrollo azucarero en otras Antillas. El aprovechamiento de la caña.

12.3. Impulso inicial

12.3.1. Existencia de la industria en 1590. El financiamiento estatal. 12.3.2. Idea de la técnica y la maquinaria. El estatuto privilegiado de los ingenios. Distribución y estado de la industria en el XVII.

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12.1. Antecedentes

12.1.1. La historia de la caña y de la industria azucarera es sumamente interesante porque está vinculada desde tiempos muy lejanos a fenómenos de colonización y de dominación ultramarina. No se conoce con precisión la zona en que se origina la caña doméstica, de carácter industrial (saccarum officinarum); pero hoy una creciente opinión científica en el sentido que su cuna fue una isla del Pacífico, quizá Nueva Guinea. De allí se trasladaría saltando de isla en isla en Dirección al Asia sudoriental, donde se producirían cruzamientos y variedades diversas.

Las menciones más antiguas relacionadas con la caña datan del año 1000 antes de nuestra era, aproximadamente, en la India. Se usaba entonces una bebida fermentada a base de guarapo independientemente del hecho que en todos los tiempos la caña se ha aprovechado como fruto natural. De la India pasó a Persia (Irán) y a Mesopotamia; también pasó, cuando la expansión del budismo, a China, donde se han hallado variedades de caña nativa.

Posiblemente la industria comenzó en la India; pero no llegó a producir azúcar cristalina. Se produciría, cuando más, alguna concentración del guarapo o miel densa, como raspadura, que servía como alimento o endulzante. Se supone que esto fue así, porque no se tiene testimonio claro del azúcar cristalizado hasta el siglo VII de nuestra era. Este testimonio parece indicar que en el Irán particularmente en Gondev - Shapur (o Jondisapur) se combinaron loselementos de la cultura helenística (greco- asiática), resultante de las expediciones de Alejandro Magno siglos atrás, y de la cultura árabe, que en ese siglo comienza a expansionarse por el Asia. Y de esta conjugación surgió la industria de la cristalización del azúcar.

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12.1.2. Lo cierto es que los árabes al dominar las tierras que bordean el Mediterráneo van introduciendo la industria azucarera en Egipto, Marruecos, en el sur de España y en Sicilia (isla al sur de Italia), de tal modo que en el siglo X ya existe la industria azucarera en todas esas zonas. Comienza lo que pudiéramos llamar etapa mediterránea de la industria azucarera. De los árabes en Egipto y en España se han conservado muy antiguos tratados de agricultura que describen el cultivo de la caña y la producción de azúcar. De los árabes, durante las Cruzadas y durante la existencia de los reinos europeos en la Tierra Santa (Palestina) aprenden los europeos a usar el azúcar y la caña y también lo aprenden en Sicilia cuando expulsan de allí a los árabes.

Los venecianos y los genoveses, especialmente los primeros (ver capítulo II) comercian intensamente con el azúcar de Egipto y de otros territorios sujetos a los árabes. Se dice, pero no está demostrado, que los venecianos descubrieron un primitivo proceso de refinación de azúcar. Durante los siglos XIV y XV Europa demanda cantidades crecientes de azúcar, porque no solamente sirve como alimento común sino también como vehículo conservante (fabricación de conservas), que compite con la sal, también usada como conservante, y la sustituye.

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12.1.3. Por eso, cuando el comercio empieza a desplazarse hacia el Atlántico, uno de los primeros resultados visibles es la creación de la industria azucarera en las islas Madera, Cabo Verde y Canarias, donde Colón se vincula a ella (capítulo III). Y cuando se descubre América, la caña llega en el segundo viaje de Colón (1494), es sembrada en La Española y pocos años más tarde- hacia 1520- ya se exporta azúcar. Comienza así la etapa atlántica de la industria azucarera, caracterizada por l cultivo en plantaciones, con fuerza de trabajo esclava y vigorosos rasgos de tipo capitalista desde el punto de vista mercantil y financiero. La Europa que se está desenvolviendo por el camino de la industria capitalista encuentra en las Antillas y Brasil su fuente abastecedora de azúcar.

Esta historia lejana de la caña y del azúcar es muy interesante porque, durante la etapa mediterránea, se manifiestan, en forma embrionaria, claro está, ciertos fenómenos de colonización económica y de agricultura de plantaciones azucareras que alcanzarán su máxima expresión en América, desde el XVII hasta nuestros días.

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12.2. La "prehistoría" de la industria azucarera cubana

12.2.1. En todas las regiones americanas, la industria azucarera pasa por una etapa oscura previa a su desarrollo. En Cuba, como en las demás Antillas, esta primera etapa no se conoce con certeza. Se sabe que la caña llegó con los conquistadores que la trajeron de La Española.

Un documento de 1523 parece indicar que, además de plantaciones de caña, hay en Cuba cierto aprovechamiento industrial de ella; pero nada puede afirmarse de modo tajante. Y como hay un documento de 1526 que habla de los ingenios que se hacen "de nuevo" o sea, por primera vez, es preciso ver en todo ello el reflejo de un súbito interés por la industria azucarera entre los vecinos, a quienes ya preocupaba la escasez de indios, el bajo rendimiento de las minas y la necesidad de esclavos africanos.

En verdad, hasta la década de 1540-1550 no se plantea la posibilidad de que hubiera un trapiche en Santiago de Cuba, pues se solicitan esclavos africanos para atenderlo; pero los documentos posteriores no revelan nada más al respecto. Cierto es que hacia 1551 se habla de los "azúcares que hay en la tierra", mas igualmente, en testimonios posteriores no vuelve a mencionarse.(1)

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12.2.2. ¿Qué explicación podría darse a estas menciones esporádicas? Contra lo que sostiene Irene A. Wright, Fernando Ortiz afirma que la caña se aprovechaba entonces con un aparato muy rudimentario que perduró hasta hoy en zonas agrícolas de Cuba: la cunyaya y esto explicaría que las referencias no traten de trapiches ni de ingenios, sino de azúcar simplemente qu sería quizás solamente una concreción de miel, como raspadura. Lo que significaba que la industria durante muchos años tuvo una existencia precaria como explotación de tipo rudimentario, para el abastecimiento interno y la exportación ocasional de miel. Desde luego, la caña se usaría también como fruto natural para chupar o mascar.(2)

En verdad, se sabe que hubo cañaverales primitivos desde los primeros tiempos. Hacia 1590 se habla de cañas sembradas hace 40 años. En las estancias cerca de las ciudades la caña figuraba como un cultivo más.

Mientras en Cuba, trabajosamente se iba implantando la industria, en las demás Antillas y en el Brasil la producción de azúcar prosperaba. En las Antillas, sin embargo, comenzó a decaer después de 1560, reduciéndose a una actividad muy poco significativa tanto en Santo domingo, como en Puerto rico y Jamaica. El caso de Brasil es muy diferente: allí, la industria, fundada con participación activa de alemanes, flamencos y otros europeos, progresó incesantemente constituyéndose el primer gran centro mundial de producción. En otras colonias españolas como México y Perú también se estableció la industria azucarera en el siglo XVI.

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12.3. Impulso inicial

12.3.1. A fines del siglo hay varios factores que cooperan a la creación de la industria en Cuba. Por un lado, la decadente producción de las otras Antillas que, además, estaban mal situadas en relación con el tráfico marítimo con España; por otro, la decisión de prohibir la fundación de nuevos ingenios en México, y, finalmente, la expansión del consumo en Europa que requería una producción colonial creciente. No tiene poca importancia el hecho que las colonias de América con su crecimiento azucarero contribuyeron, asimismo, a eliminar la producción de Madera y Canarias, donde la industria desapareció totalmente como sucedió en Sicilia.

La oportunidad para los colonos ricos de Cuba se presentó entonces. Los vecinos de La Habana iniciaron gestiones para que la corona proveyera un préstamo a los que desearan edificar trapiches o ingenios, que ya parecen estar operando poco después de 1590. Desde 1596 hasta 1600 se negocia el préstamo que es concedido en esa última fecha.

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12.3.2. Fueron en total diecisiete los hacendados que recibieron préstamos, dando en garantía los aparatos y esclavos que tenían o habían adquirido para pagar con el préstamo: trapiches e ingenios de fuerza animal, alguno que otro hidráulico, con algunas pailas y calderas y con hormas de barro para purgar el azúcar. El préstamo era más grande para los de agua y más reducido para los ingenios "de rueda voladora" y los trapiches, particularidad que revela su diferente valor. Casi simultáneamente se fundan los ingenios de la región oriental, en Santiago de Cuba y Bayamo.(3)

Esas primeras industrias disfrutaron del privilegio concedido a la industria azucarera por real cédula de Toledo, a 15 de enero de 1529, la cual disponía que no se podía embargar parte alguna del establecimiento (tierras, máquinas o esclavos) por razón de deudas del hacendado no pagadas. Privilegio que sirvió para crear un régimen jurídico especial que los hacendados aprovecharon durante tres siglos para operar con el capital ajeno.

Esta industria, que surgía con apoyo de la corona y con privilegios extraordinarios, atrajo el interés de la oligarquía terrateniente hasta el punto que, por lo menos cuatro de los hacendados azucareros que reciben préstamos, eran de ese grupo dominante (tres de éstos, miembros del "clan" Rojas).

En la primera década del XVII comenzaron las exportaciones de azúcar a España, cuyas cifras básicas se conocen insuficientemente. Lo cierto es que hacia 1620 hay un total unos 50 entre ingenios y trapiches que a un promedio de 1000 arrobas cada uno tenían una producción de 50 000 arrobas. Posiblemente aumentó posteriormente, pues sabemos que hubo nuevos ingenios y una exportación de 80 000 arrobas hacia 1670. Pero los documentos del XVII reflejan más bien un estancamiento, por virtud de la queja constante de los vecinos poderosos, según los cuales la falta de esclavos, la falta de transporte y los impuestos impiden el crecimiento de la industria.

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BIBLIOGRAFÍA

1. HENRÍQUEZ UREÑA, MAX.- Op. cit.

2. ORTIZ, FERNANDO.- Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar. La Habana 1940. Hay dos ediciones recientes, una de la Universidad de Las Villas y otra del Consejo Nacional de Cultura (1963).

3. WRIGHT, IRENE A.- 2El establecimiento de la industria azucarera en Cuba"; La reforma social, La Habana, Abril a Julio de 1916. 

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