Universidad Yacambú
Maestría en Gerencia de las Finanzas y de los Negocios
Gustavo Díaz
Las ciberestrategias en el periodismo y
la comunicación social
Debido al desarrollo que está alcanzando la industria de las telecomunicaciones, y el auge en el que se encuentran las autopistas de la información, junto con la implantación de la red en todo el mundo, observamos que todo este proceso nos conduce a una transformación en nuestra sociedad, que se hará sentir en todas las profesiones, principalmente en aquellas consideradas liberales, entre las que se encuentra el ejercicio del periodismo.
La profesión periodística será una de las primeras en acusar la revolución social que están produciendo estas nuevas tecnologías, y que debemos incorporar a nuestro trabajo -algunos ya lo estamos haciendo-, desde doos de las vertientes posibles: como usuarios, aprovechando las ventajas que le ofrecen las nuevas fuentes de información y documentación; y como productores, después de elaborar, procesar y contrastar dichas fuentes.
Internet nos ofrece a los periodistas y comunicadores sociales como usuarios de la misma, una serie de ventajas a la hora de buscar y obtener información, entre las que destaco estas diez que paso a enumerar brevemente: En primer lugar, la inmediatez que proporciona la red de conectarnos con un gran número de proveedores y conseguir la información que precisa en tiempo real.
Segundo, el gran caudal de información de todo tipo que brinda Internet y que se encuentra a nuestro alcance, aunque provenga del país más remoto de la tierra. Tercero, la rapidez en obtener la información que necesaria, consultando a través de la red y apoyándose en las posibilidades que suministra el hipertexto y la hipermedia: archivos, bibliotecas, enciclopedias, etc., ahorrándose el desplazamiento al lugar en el que se conservan los documentos y sin tener que manejarlos físicamente con el gran ahorro de tiempo que esto supone.
Cuarto, el bajo coste que supone lograr toda esa información, sólo al precio de una llamada local, que facilita la conexión con cualquier proveedor del mundo; por poner un ejemplo podemos recabar datos de una biblioteca de una universidad en Estados Unidos, al mismo precio que le supondría conseguirlos de la biblioteca más cercana a su lugar de trabajo, que posiblemente no posee esos datos que busca. Quinto, la posibilidad que se nos ofrece de contactar con usuarios de todo el orbe, e incluso entrevistarlos sin tener que desplazarnos, ni conocerlos previamente; el poder realizar entrevistas a través del correo electrónico, y mantener conversaciones con personas de su interés, gracias a los newsgroups.
Sexto, intercambiar información con otros profesionales que realicen investigaciones en el mismo campo temático, de forma interactiva y en tiempo real. Séptimo, conseguir información de un amplio espectro de fuentes diversas, sobre todo humanas, que posibilitarán presentar la noticia, reportaje, crónica, etc. desde un mayor número de puntos de vista; por ejemplo el poder contactar con un internauta de Bosnia,1 quien le muestra la perspectiva de una persona que sufre la guerra en su propia piel, más allá de las fuentes oficiales que se le suministran al periodista, para elaborar su trabajo. El octavo punto va unido al anterior, en cuanto a la veracidad que pueden ofrecer los protagonistas del hecho en sí, a la hora de contar su propia experiencia, que puede ser muy distinta a la que oficialmente le facilita al periodista el poder establecido.
Noveno, la libertad de expresión que brinda la red, como ya hemos expresado en otras ocasiones, la red -por el momento- no está controlada por ningún poder y todos los usuarios podemos expresarnos libremente, lo que proporciona al profesional de la comunicación una información fresca y de primera mano, sin pasar por el tamiz de la censura. Y décimo, la posibilidad que supone tener a nuestro alcance todo este caudal de información, y todas las ventajas que he enumerado sin tener que desplazarnos. Desde su lugar de trabajo, prácticamente sin moverse de su mesa, y gracias a un ordenador podemos tener acceso a un sinfín de documentos inimaginables, a la vez que el mismo ordenador si es portátil permite una gran movilidad, que ayuda a conseguir el máximo rendimiento desde cualquier lugar y a cualquier hora.
Estas desde luego son las ventajas, -que no son pocas-, pero también nos encontramos con algunos inconvenientes, o desventajas: La primera de ellas iría unida a la que he considerado como segunda ventaja, el gran caudal de información que la red nos proporciona a los periodistas. Por ser éste tan grande, y encontrarse de una forma un tanto caótica introducido en esta gran telaraña, los periodistas nos vemos en la obligación de seleccionar entre tanta información. Una selección, que debemos hacer para encontrar aquellos documentos pertinentes, y para que esta resulte provechosa, los periodistas debemos ser un especialistas en la materia que abordamos, y en la red en lo referente a esa misma materia. La segunda desventaja, se produce cuando los periodistas realizamos una entrevista a través de la red -por ejemplo gracias al correo electrónico-, el proceso de elaboración es mucho más rápido, y se ahorra el desplazamiento con el encarecimiento que supone en costes y tiempo para su empresa, pero pierde en contacto personal y profesional con el entrevistado. Las entrevistas o reportajes que se hagan de esta forma, pueden hacerse en serie, como contestación a un cuestionario previamente introducido en la red, o en tiempo real, intercambiando información ambos protagonistas -más similar a una entrevista cara a cara-, pero se pierden los matices de los gestos, la voz del entrevistado, etc. Esa misma desventaja redunda en la que denominamos ventaja de poder intercambiar información con otros profesionales, con los que también faltará el contacto humano y profesional. Otra desventaja viene dada por la diversidad de fuentes a su alcance, tanto si estas provienen del caudal bibliográfico, cómo sobre todo las logradas a través de otros internautas, los periodistas debemos contrastar la fiabilidad de esas fuentes de las que obtiene una valiosa y única información, así como comprobar la veracidad de ésta.
Además de estas desventajas que he enumerado, Martínez Albertos ve en la red y los avances tecnológicos, otra mucho más drástica que puede herir de muerte a la profesión: "La innovación tecnológica de nuestros días está produciendo una multiplicación asombrosa de los datos disponibles en el comercio ideológico, cultural y económico del hombre contemporáneo. Estamos ante una creciente e imparable opulencia comunicativa en todo lo que se refiere a la cantidad de datos disponibles en cada instante. Pero la multiplicación, la riqueza y la accesibilidad de los bancos de datos puede producir la muerte por asfixia del periodismo".2 Para que esto no ocurra, Martínez Albertos propone que la actividad periodística sea entendida y valorada como una profesión, que se apoye en dos pilares básicos: uno, como actividad dirigida al logro de un derecho público y colectivo de importancia fundamental; y dos, que el ejercicio de la profesión se encuentre regulado por unas exigencias éticas elaboradas y, seguidas día a día por los propios profesionales.3
La manera que tenemos los profesionales de la información de superar todas estas desventajas, se encuentra en la formación continua y en la especialización. En un artículo titulado: "la formación de los periodistas", su autor, José Antonio Carazo, proporciona las claves que ayudan a los profesionales de la información a superar las desventajas que se encuentran en el uso de las redes: en primer lugar debe conocer los medios y técnicas de comunicación a su alcance; en segundo, debe poseer una formación suficiente en innovación tecnológica para obtener el mayor rendimiento posible; y sobre todo, prestar atención a una formación continuada en aspectos tecnológicos e intelectuales, a lo largo de toda su trayectoria profesional, formación que se encargará de proporcionarle su empresa, o él mismo.4
Todo este ensamblaje que debe producirse entre el mundo tecnológico y la profesión periodística, nos lo resume con estas palabras, José María García Casasnovas: "El periodista debe abordar un triple reto: la comprensión de procesos tecnológicos en sí mismos complejos, su posterior divulgación al gran público y, finalmente, su correcto uso. En la misma medida que resuelva estos retos de forma positiva, su mensaje final contendrá las cotas de calidad que una audiencia cada vez más ilustrada demanda".5
Los periodistas además de usuarios de las redes en la búsqueda de la documentación que precisamos para elaborar la información, somos sobre todo, productores de la misma, por lo que las nuevas tecnologías y las redes van a suponer -si no está ocurriendo ya- un cambio drástico en el ejercicio de la profesión y en el profesional en sí. Según el profesor Martínez Albertos: "El reto electrónico va a provocar -está ya provocando- un retorno de los periodistas a la normativa de los géneros, como apoyo imprescindible para distinguir la actividad periodística entendida como profesión frente a la simple acumulación de datos para las redes de difusión. La vuelta a la observancia de los géneros se convierte así en una credencial de profesionalidad que acarrea una legitimación social del papel que la comunidad encomienda a los periodistas: recrear la realidad mediante la periodificación ordenada de las cosas que pasan en el universo mundo".6
¿Cuál será entonces, la función del periodista, en un futuro próximo?. Como muy bien expresa Martínez Albertos y otros expertos deberá ser un conocedor nato de los medios de comunicación, también deberá dominar las nuevas tecnologías en las que tiene que apoyarse. Lo que no podrá ser es un mero transmisor de datos, porque estos ya los suministra las redes, por lo que volverá a apoyarse en los géneros periodísticos, y elaborará con esos datos un trabajo original y digno, en el que jugará un papel esencial la opinión. Esto nos lleva a la conclusión de que se vislumbra un trabajo mucho más creativo, ejercido por profesionales especializados, en constante formación.
Según Terceiro, el periodismo que viene es el "de estudio y chequeo",7 ya que a través de las redes llegará tal cantidad de información, que será muy importante la labor que ejercerá el periodista de análisis y orientación. Para ello, hay que ser un auténtico experto, un auténtico especialista siempre al día, muy distinto, a la ya hoy lejana figura del periodista todo terreno, del reportero intrépido, o el comunicador nato, capaz de escribir o charlar sobre cualquier tema. Frente a estos profesionales caducos se impondrá el comunicador que en pocas palabras nos condense las noticias de actualidad, ante la gran avalancha informativa que se nos avecina. En resumen: "las redes globales serán las dueñas de todas las primicias. Los periodistas tendrán que aplicarse más a la tarea de informar bien, proporcionando noticias contextualizadas, diseccionadas y valoradas."
El periódico electrónico
De todos los medios de comunicación, el que antes y mejor se ha integrado en las nuevas tecnologías, y concretamente en la red ha sido la prensa escrita. Y al contrario de lo que pueda parecer -como expresa José B. Terceiro-,8 que un medio tan venerable y antiguo como es el periódico ofrezca sus contenidos en línea y muchos incorporen servicios hipermedia, no tiene nada de extraño, ya que como todos sabemos, la confección hoy de un periódico es digital, desde el principio hasta el final.9 Pese a que después, los bits se conviertan en átomos, "y es precisamente ahí cuando el medio se priva de la instantaneidad y ubicuidad de la radio o la TV, imponiendo al periódico un handicap retardatario".10 Pero esto cambiará con el periódico electrónico, cuándo finalmente todos los periódicos sean digitales.
Y es que el periódico electrónico ahorrará el gasto tan enorme que las empresas deben hacer en papel, la escasez de éste, y los problemas de deforestación, pudiendo así invertir el dinero en mayor número de personal especializado -documentalistas y periodistas- que realicen mejores búsquedas, y la selección de una completa información de actualidad, en la que prime frente a otros medios, una mejor opinión de calidad.
Aunque el fenómeno de la edición electrónica sea relativamente reciente, ya casi podemos barajar la cifra de un millar de periódicos en todo el mundo introducidos en la red, una cifra nada desdeñable, que crece día a día.
La radio en Internet
Mientras que el periódico electrónico se va introduciendo día a día en la red, y ya superan el millar los periódicos que pueblan Internet, la radio parece la hermana pobre de los medios de comunicación y no acaba de despegar en el mundo digital. Es cierto, que cuenta con ciertas dificultades técnicas para una fácil y rápida difusión, pero tampoco son dificultades insoslayables, por lo que también tiene un futuro a su alcance, eso sí, todavía poco estudiado y desarrollado. Ya que como nos dice Pedro Carreño, de Servicom: "ni el vídeo mató a la estrella de la radio, como decía la canción, ni las tecnologías multimedia van a acabar con ella. Más bien al contrario. La radio es un medio ágil y capaz de combinar si es necesario las ondas hertzianas con el ciberespacio."11
Que la radio se haya quedado rezagada entre los medios informativos introducidos en la red, tal vez se deba a que el estándar de sonido es muy modesto, en una audición musical a 14.400 bps tiene una calidad equiparable a una emisión de radio en onda corta, y para llegar a una calidad sólo aceptable se necesita un módem de por lo menos 28.400 bps; para alcanzar la de un compact disc ya precisamos una tecnología más avanzada. La calidad de sonido es desde luego un agravante que explica el retraso de la radio en introducirse en Internet; el otro es lo que tarda en escucharse un fichero de sonido, que tiene que cargarse previamente en el disco duro.12
La televisión interactiva
Internet también cambiará el hábito de ver la televisión, y nos encaminará hacia una televisión más inteligente y activa. Una televisión que se adapte a nuestras necesidades, en definitiva, a nuestros intereses particulares de información y divertimento, en el horario elegido. Las posibilidades que se nos presentan son infinitas, por un lado, el poder ver muchos canales, y por otro, la interactividad que nos permitirá participar, intercambiar y modificar la información.
En la era de las telecomunicaciones -como muy bien dice Negroponte- el televisor es el aparato más soso de la casa, y no por sus contenidos, sino por lo sencillo de su mecanismo que sólo nos permite variar el brillo, el contraste, el volumen, y poco más. "La televisión es un ejemplo de un medio en el que toda la inteligencia se halla en el punto de emisión. (...) En vez de pensar que el próximo paso evolutivo de la televisión será aumentar la resolución, mejorar el color o recibir más programas, imaginémoslo como un cambio en la distribución de la inteligencia o, mejor dicho, como el traslado de una parte de la inteligencia del transmisor al receptor."13
Referencias bibliográficas
1 MATA, Carlos Javier. Entrevista a Eric Bachman, coordinador de la red telemática de la ex Yugoslavia. "Web", nº 4, op. cit., pp. 53-55.
2 MARTINEZ ALBERTOS, José Luis. El periodismo ante el reto de la nueva sociedad. IIªs Jornadas sobre Comunicación y Nuevas Tecnologías. Madrid, Universidad Complutense, 28, 29 y 30 de noviembre, 1995
3 Idem.
4 CARAZO, José Antonio. La formación de los periodistas. Encuentro sobre "la calidad de la información tecnológica". Cursos de Verano, Universidad Complutense de Madrid, San Lorenzo de El Escorial, 26 y 27 de julio de 1994.
5 GARCIA CASASNOVAS, José María. Comunicación y nuevas tecnologías. IIªs Jornadas sobre Comunicación y Nuevas Tecnologías, op. cit.
6 MARTINEZ ALBERTOS, José Luis. El periodismo ante el reto de la nueva sociedad. Op. cit.
7 Entrevista a José B. Terceiro. Op. cit.
8 TERCEIRO, José B. Sociedad digital... Op. cit., p. 71.
9 Proceso que se sigue en la elaboración de un periódico hoy en día:
"El texto se escribe en el ordenador; los reporteros envían los reportajes
por correo electrónico; las fotos se digitalizan y también se transmiten por
cable; y la paginación de un periódico moderno se realiza mediante sistemas de
diseño asistido por ordenador, que preparan la información para transferirla a
una película o para grabarla directamente en planchas. Es decir, que toda la
concepción y elaboración del periódico es digital, desde el principio hasta el
final, en que la tinta se vierte sobre árboles muertos. Es aquí, al final del
proceso, donde los bits se convierten en átomos." NEGROPONTE, Nicholas. El
mundo digital. Op. cit., p. 76.
10 TERCEIRO, José B. Sociedad digital... Op. cit., p. 173.
11 CARREÑO,
Pedro. Aquí, Radio Internet...emitiendo para todo el mundo. "Net conexión", año 2, número 4, febrero
1996, p. 58.
12 Ibidem,
pp. 59-60.
13 NEGROPONTE, Nicholas. El mundo digital.
Op. cit., p. 34.
Referencias para periodistas
Diccionarios de
acrónimos
Diccionarios de
idiomas
Diccionarios de lengua
española
Diccionarios de
sinónimos
Diccionarios de términos informáticos e Internet
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Listados generales
Medios europeos
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Medios norteamericanos
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