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TENDENCIA NÚMERO 39
Internet: para evitar la colonización de EE.UU
The Age of E-tail, es un libro que acaba de aparecer, escrito por tres socios
de OCEC Strategy Consultants, Philipp Gerbert en Silicon Valley, Dirk Schneider
en Alemania y Alex Birch en Inglaterra, y tiene un sombrío mensaje. Basados
en sus diferentes perspectivas nacionales, los tres creen que no hay tiempo
que perder si Europa quiere evitar ser colonizada por los comerciantes electrónicos
de América del Norte. De hecho, argumentan los autores, el contenido
del libro es aplicable en cualquier país. Lo que está a punto
de suceder en Europa, ocurrirá en Asia, América latina e incluso
en África, a su debido momento.
Los autores dan seis hipótesis que resaltan su enfoque:
1. El e-shopping afectará a todas las empresas en cualquier cadena de
valor que culmine en el consumidor.
2. Mientras que las transacciones b-to-b pasarán a realizarse 100% online,
“la verdadera revolución ocurrirá en el espacio del consumidor”.
3. Estados Unidos tiene varias ventajas estructurales para las nuevas empresas
de Internet, pero en el resto del mundo las empresas tradicionales podrían
tener mayores posibilidades de éxito.
4. El e-shopping no es apenas una moda efímera. Internet no desaparecerá.
5. La inercia del cliente no es campo para dejarse estar. El gran desafío
a las empresas tradicionales vendrá de parte de las empresas de Internet
que se dedican al “juego puro”, de segunda generación, capaces
de capitalizar incluso los ligeros cambios en las preferencias del consumidor
siendo capaces de pasar de principiantes a serias contrincantes en apenas 12
semanas.
6. Ya es demasiado tarde para hacer experimentos con esperanza de combinar los
actuales activos físicos con el e-shopping.
El campo de batalla
Internet no noqueará de un solo puñetazo a los comerciantes establecidos.
Su efecto será mucho más sutil y comenzará con una resegmentacion
difícil de identificar de las bases existentes de clientes de los comerciantes.
Por ejemplo, es probable que los clientes más atractivos y redituables,
los que “tienen dinero pero no tiempo”, sean los primeros que se
pasen a Internet. En Europa, esta erosión podría tener lugar dentro
del contexto de un mercado que ya es difícil para los comerciantes que
tienen frente a sí una población que envejece, consumidores que
sufren de la inestabilidad laboral, gastos de bienes de consumo en descenso
y una cantidad excesiva de espacio de venta disponible.
La Internet, por otra parte, es el medio que más rápido ha crecido
en la historia. Además, el domino estadounidense de este nuevo medio
es señal de peligro para las empresas europeas. Las nuevas empresas estadounidenses
de Internet tienen varias ventajas: un mercado grande y homogéneo, amplia
familiaridad con la web, ausencia de impuestos a las ventas sobre las compras
virtuales y llamadas telefónicas locales. Europa, por el contrario (y
el resto del mundo), tiene el inconveniente de los elevados costos de acceso
a Internet y las diferencias idiomáticas, hay también variedades
de sistemas operativos de PC, protocolos de comunicaciones e infraestructuras
de telecomunicaciones. Todo ello aparte de las diferencias culturales nacionales
y una variada afición a adoptar las nuevas tecnologías. En conjunto,
todo ello inhibe el amplio desarrollo de los negocios de Internet en Europa:
pocos son los sitios europeos que significan algo fuera de su mercado nacional.
En EE.UU., por el contrario, los actores de Internet vienen acumulando experiencia
vital a toda velocidad en todo lo que tiene que ver con nuevos formatos electrónicos
o destrezas para relacionarse con el cliente. También están rodeados
por empresas de telecomunicaciones, agencias de publicidad, proveedores de logística
y empresas de tarjetas de crédito que ofrecen un apoyo dinámico.
Estas comerciantes virtuales estadounidenses, y sus proveedores, ya comenzaron
a hacer negocios en Europa.
Desde la perspectiva de producto/mercado, al menos para Europa, la cuestión
no es ya sobre cuáles áreas de productos son factibles para el
comercio electrónico sino cuáles son las puertas que se están
cerrando. Los autores creen que ya es demasiado tarde para entrar en el mercado
de los libros online en Alemania y el Reino Unido. Su argumento es que si bien
las ventas online siguen siendo comparativamente pequeñas y sus ingresos
difíciles obtener, “la mano que hay que jugar en el futuro ya está
siendo repartida”.
Durante los tres próximos años, crecerán rápidamente
las conexiones de Internet; además, este medio será más
fácil de usar y rápido; los temores de seguridad serán
dejados a un lado y la calidad de la oferta del comercio online seguirá
mejorando. Para el 2010, según la categoría, se estima que entre
10% y 50% de las ventas se realizarán online.
Peligros
y limitaciones
Los límites tradicionales de la industria, entre fabricantes, intermediarios
y comerciantes ya comienzan a borrarse, pero Internet acelerará este
proceso. Aquellos que están bajo la amenaza inmediata son los intermediarios:
mayoristas, vendedores, corredores y agentes.
Los autores creen que las oportunidades de los fabricantes de pasarse a la venta
directa son limitadas. Ellos citan el hecho de que, incluso en 1999, menos de
10% de los fabricantes estadounidenses de bienes al consumidor estaban vendiendo
online. En parte es una cuestión de inercia. En parte, se debe a que
la simple oferta del fabricante por lo general es insuficiente para atraer a
cualquier otro que no sea “esclavo de la marca”. Ahora bien, también
se debe al temor a tener conflictos con los canales de distribución.
Aunque admitiendo que algunos comerciantes están mejor posicionados que
otros para entrar en el mundo digital, por ejemplo las empresas de órdenes
por correo, los autores identificaron varios motivos de porqué los comerciantes
establecidos han tardado para asumir el reto de los negocios online.
· Subestiman en exceso la delantera que le sacarían los nuevos
competidores en Internet.
· La alta gerencia con frecuencia carece del liderazgo y la visión
requeridos.
· La apatía corporativa significa que la mayoría prefiere
aferrarse a la fórmula actual: abrir más puntos de venta.
· Muchos carecen de las destrezas y la experiencia necesarias para entrar
online.
· Hay un temor profundamente arraigado de incurrir en autocanibalización.
· Hicieron evaluaciones estratégicas incorrectas.
El desengaño de la sinergia
Existe la percepción que, cuando finalmente se despierten a las oportunidades
que significa entrar online, los líderes establecidos del mercado podrían
encontrarse con una gran cantidad de sinergia. Su nombre de marca, poder financiero,
conocimiento del mercado, base de clientes y poder de compra, les permitirá
a su vez convertir a Internet en una nueva herramienta de marketing. Los autores
no están de acuerdo con esto. Su opinión es que muchas de las
supuestas sinergias que existen entre el mundo real y el virtual son en gran
medida ilusiones. De hecho, argumentan, las ventajas competitivas de las que
depende un comerciante en el mundo físico con frecuencia se desvanecen
en el ambiente online.
Los autores señalan que una empresa principiante que se dedique puramente
a Internet tiene una ventaja significativa sobre el comerciante establecido
que está convencido de que para entrar online simplemente tiene que recurrir
a poner sus atributos en la web.
Los comerciantes establecidos tienen a varias desventajas:
· La gerencia y el personal de ventas, por temor a perder sus trabajos,
tienden a tener una opinión negativa de las iniciativas de e-shopping,
pudiendo surgir conflictos internos graves.
· Cuando una empresa establecida comienza a pasarse al mundo virtual
se puede desarrollar una mentalidad de sitio entre todos los gerentes de las
áreas de negocios tradicionales. Ellos luchan en los mercados existentes
mientras las nuevas operaciones de Internet se hacen ricas a sus expensas.
· En la mayoría de los comercios que se basan en sus sucursales,
cerca de 10% de éstas tienen problemas. Si, a consecuencia de un e-shopping,
la demanda cae 10%, entonces entre 40-50% de las sucursales podría tener
dificultades. La atención de la gerencia, por lo tanto, podría
equivocar de dirección y tratar de reestructurar la red de sucursales
precisamente en el momento cuando debería dirigirse hacia otro lado.
En opinión de los autores, la gerencia tiene que dejar a un lado las
conductas establecidas: “El punto no debería ser cómo usar
la Internet para desarrollar los negocios existentes, sino cómo usar
los negocios existentes para desarrollar una presencia en la red”.
La nueva competencia
Online, la competencia viene de todos los tamaños y colores. Por lo general,
se pueden dividir en tres grupos. Sobre las tres, se encontrarán comunidades
virtuales. Sin embargo, esos límites básicos se desvanecen con
rapidez. El constante flujo de nuevos participantes e ideas, combinado con la
lucha continua para establecer el contacto directo con el cliente, significa
que los actuales jugadores siguen extendiendo sus ofertas sobre los primeros
límites y que nuevos agrupamientos competitivos surgen de las nuevas
alianzas y adquisiciones.
Los nuevos especialistas online están reemplazando a los intermediarios
corrientes, como agentes de bienes raíces y corredores. Por Internet
se puede buscar una vivienda, un trabajo, comprar un auto, o incluso hacer una
cita rápidamente. Este medio también creó un espacio para
que se desarrollen nuevos intermediarios, que ofrecen servicios con frecuencia
específicos de Internet. Por ejemplo, iShip se creó para manejar
la logística que los subscriptores a las subastas de Internet de pronto
tienen que manejar.
El e-shopping es un área peligrosamente competitiva. Las barreras de
ingreso a los comerciantes en el mundo físico, como las fronteras nacionales,
la ubicación del local, la necesidad de construir una marca nacional
o una cadena de tiendas o incluso las restricciones legales, hacen con frecuencia
que, desde el punto de vista de los autores, los jugadores débiles estén
protegidos. En el mundo virtual, no se aplica ninguna de estas barreras.
Más aún, las marcas de Internet fuertes no titubean cuando deben
atacar fuera de su categoría. Por ejemplo, el éxito en el mercado
librero de Amazon, la condujo al negocio de la música y en tres meses
había sobrepasado al líder del mercado del momento, CDNow. Internet
también significa que los formatos nuevos e innovadores se pueden crear
rápidamente y adaptarlos apenas se considere conveniente. Los autores
creen que estamos “al inicio de una rápida sacudida de los hábitos
de compra, preferencias y, en consecuencia, de una segmentación de que
compra”.
Los líderes del mercado, sugieren los autores, deberían estar
posicionándose como portales para sus segmentos: en lugar de ser una
tienda de Internet para ropa de hombre, una empresa debería apuntar a
convertirse en el “portal de la moda masculina”. Ahora bien, para
ello, deberá luchar activamente por encontrar socios en industrias completamente
diferentes y aprender a toda velocidad a trabajar junto a ellos.
Estrategias para el e-shopping
La velocidad y flexibilidad son, según los autores, los elementos claves
para tener éxito en el e-shopping. Los que lleguen tarde serán
castigados porque tendrán que luchar para nivelarse. Aconseja comenzar
con una hoja en limpio e imaginar que uno es un recién llegado del Valle
del Silicio determinado a atacar su propio mercado. La posición más
atractiva a largo plazo es convertirse en una autoridad para los ojos del consumidor,
una posición desde la cual uno puede modelar las primeras expectativas
y hábitos de los usuarios y, con ello, establecer un patrón de
facto.
Una estrategia bien definida debe tener en cuenta lo siguiente:
· Pensar en crear algo nuevo que satisface las necesidades reales del
cliente – no se trata sólo de transferir los negocios existentes
a Internet y planear atender al mismo grupo de clientes de nuevo.
· Ser diferente; buscar una diferenciación real.
· Pensar de inmediato en lo global; no constreñirse por las limitaciones
geográficas del pasado.
· Recurrir a los socios; en particular para crecer rápidamente.
· Cooperar con la competencia si es necesario; como existen nuevas formas
de competencia en la red, uno podría tener que cambiar sus ideas y actitudes
sobre la competencia en el mundo físico.
· Integrar una presencia offline y online en un negocio que se complemente.
Ser selectivo, pero concentrarse en crear el contexto adecuado, aumentar el
beneficio, desarrollar y mantener el diálogo con el cliente y ofrecer
un servicio de alto nivel para mantener la lealtad.
La experiencia de Internet también nos da otras lecciones:
· Explotar las debilidades de los oponentes: no dudar en atacar en cualquier
punto que uno encuentre una pequeña debilidad fatal.
· Armarse en términos iguales. Al competir con empresas de Internet
que sólo se dedican a Internet, su iniciativa en la web debe tener tanta
libertad como ellas y el mejor personal.
· Mire a lo lejos – el crecimiento es la base para el éxito
económico en Internet. Concéntrese en eso y en el manejo del efectivo,
más que en las ganancias. “Los balances y los estados de cuenta
no ayudan mucho en este negocio”.
Por último:
“Sea osado. Actúe rápido pero piense más rápido”.
Al destacar que las estrategias competitivas a largo plazo no se adecuan bien
a la economía de Internet, los autores argumentan que la planificación
tradicional estratégica ha muerto. Los planes para estar en Internet
tienen que ser flexibles y deben encontrar y retener las “opciones”
empresariales correctas. El saber cuándo explotarlas y recurrir a ellas
será entonces crítico. “En el futuro, uno tendrá
que hacer cambios a un índice mucho más rápido que hoy.
Muchos de los gerentes de hoy fracasarán”. Pero habrá colosales
oportunidades para los emprendedores.
Referencia:
Birch, Alex J.; Gerbert, Philipp y Schneider, Dirk: “The Age of E-tail”,
Capstone Publishing Ltd.
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