ADSL (Asymmetric Digital Subscriber Line)

 

 

T.S.U. Douglas Ysrael Perdomo Ramírez

 

 

 

ESTÁNDARES DE LA TECNOLOGÍA ADSL

 

 

 

Durante el año 1984 se forma la Asamblea general de la CCITT. Este organismo, dependiente de la ONU, tiene como función establecer los estándares técnicos utilizados en telefonía, con el fin de garantizar la compatibilidad entre los equipos de las diferentes compañías. En esta reunión se habla de los canales digitales, del imparable aumento de las comunicaciones por ordenador y de las nuevas demandas ya aparecidas o de previsible aparición (fax, videotexto, videoconferencia, televisión por cable,... , y se toma una decisión histórica: la red telefónica mundial deberá reconvertirse en una red de transmisión de datos. El plan es que, en el siglo XXI, las típicas líneas analógicas utilizadas por los teléfonos de voz se habrán sustituido por líneas digitales capaces de ofrecer cualquier tipo de servicio, inventando o por inventar; esta nueva red se bautiza con el nombre de RDSI (Red Digital de Servicios Integrados).

 

Las iniciativas de Rockwell y U.S. Robotics, de un módem analógico que alcance 56Kbits/s sobre las líneas convencionales RTB. Agotadas las posibilidades físicas de los estándares V.34, las investigaciones de estas dos reconocidas empresas se orientan hacia el aprovechamiento de los supuestos tramos digitales que pueda haber entre el domicilio y el lugar de enganche a la red. El aprovechamiento de esta  tecnología es exclusivo para enlaces con CPIs, no pueden conectarse dos modems entre ellos a estas velocidades, y además entre nuestro domicilio y el CPI sólo puede haber una conversión analógica/digital.

 

Los nuevos estándares sobre ADSL han llevado al desarrollo de una nueva generación de módems capaces de transmitir hasta 8,192 Mbps en sentido descendente y hasta 0,928 Mbps en sentido ascendente.

 

Con estas cifras, está claro que el despliegue de esta tecnología supone una auténtica revolución en la red de acceso de las operadoras del servicio telefónico. Pasan de ser redes de banda estrecha capaces de ofrecer únicamente telefonía y transmisión de datos vía módem, a ser redes de banda ancha multiservicio. De este modo los usuarios podrán disponer de un abanico de servicios inimaginables hasta hace poco. Y todo ello sin afectar a un servicio básico como es la telefonía.

 

La red de acceso deja de ser un obstáculo para el desarrollo de nuevos servicios y ofrece posibilidades insospechadas a aquellas empresas que sean capaces de ofrecer contenidos de todo tipo atractivos para el usuario. La introducción del ADSL implica una revolución en la red de acceso, y también supone un gran reto para el sector de las comunicaciones por el abanico de servicios que se pueden poner al alcance del público.

 

En los estándares sobre el ADSL, desde el primer momento se ha contemplado la posibilidad de transmitir la información sobre el enlace ADSL mediante células ATM. La información, ya sean tramas de vídeo MPEG2 o paquetes IP, se distribuye en células ATM, y el conjunto de células ATM así obtenido constituye el flujo de datos que modulan las subportadoras del ADSL DMT.

 

Si en un enlace ADSL se usa ATM como protocolo de enlace, se pueden definir varios circuitos virtuales permanentes (CVPs) ATM sobre el enlace ADSL entre el ATU-R y el ATU-C. De este modo, sobre un enlace físico se pueden definir multiples conexiones lógicas cada una de ellas dedicadas a un servicio diferente. Por ello, ATM sobre un enlace ADSL aumenta la potencialidad de este tipo de acceso al añadir flexibilidad para múltiples servicios a un gran ancho de banda.

 

Otra ventaja añadida al uso de ATM sobre ADSL es el hecho de que en el ATM se contemplan diferentes capacidades de transferencia (CBR, VBR-rt, VBR-nrt, UBR y ABR), con distintos parámetros de calidad de servicio (caudal de pico, caudal medio, tamaño de ráfagas de células a velocidad de pico y retardo entre células consecutivas) para cada circuito. De este modo, además de definir múltiples circuitos sobre un enlace ADSL, se puede dar un tratamiento diferenciado a cada una de estas conexiones, lo que a su vez permite dedicar el circuito con los parámetros de calidad más adecuados a un determinado servicio (voz, vídeo o datos).

 

Los estándares y la industria han impuesto el modelo de ATM sobre ADSL. En ese contexto, el DSLAM pasa a ser un conmutador ATM con multiples interfaces, una de ellas sobre STM-1, STM-4 ó E3, y el resto ADSL-DMT, y el núcleo del DSLAM es una matriz de conmutación ATM sin bloqueo. De este modo, el DSLAM puede ejercer funciones de policía y conformado sobre el tráfico de los usuarios con acceso ADSL. En la Figura 6-8: Torre de protocolos con ATM sobre ADSLse muestra la torre de protocolos con ATM sobre ADSL.

 

El siguiente gráfico muestra la diferencia en el modo de transmisión de datos entre la tecnología ADSL  y la línea telefónica convencional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


SITUACIÓN EN EL MERCADO DE LA TECNOLOGÍA ADSL

 

 

 

La aparición del ADSL en el mercado de las telecomunicaciones ha puesto un cambio significativo para las empresas de menor tamaño, permitiéndoles tener acceso a una conexión a Internet de mayor calidad y a precios mas accesibles. Antes del ADSL, las ofertas de conexión estaban entre las que dirigían a pymes y las de grandes empresas. Las primeras tenían acceso a un tipo de conexión de poca calidad, como el MODEM o RDSI, pero a precios muy bajos. Por el contrario, las grandes empresas tenían suficientes recursos como para acceder a las tecnologías más innovadoras, de alta calidad y de precios muy elevados, como son la fibra óptica, las líneas dedicadas o el Frame Relay. Gracias al ADSL, las conexiones de más calidad que ofrecen banda ancha o velocidad garantizada entre otras ventajas, se lanza al mercado con precios más accesibles. Se abre una puerta a las pymes para acceder al mercado premium de telecomunicaciones, haciéndolas más competitivas y eficaces. 

 

No obstante, el cambio para el ADSL esta lleno de obstáculos. Factores políticos, de competencia, de infraestructuras, o monopolios dificultan la entrada de esta tecnología que tanto puede beneficiar a todos. A pesar de los esfuerzos realizados por la Unión Europea de liberalizar el mercado de las telecomunicaciones, este sigue siendo ampliamente dominado por operadores históricos en muchos países europeos. Estos operadores poseen una red de infraestructuras extendidas por todo el país y una base de clientes interminable. Ante esta situación, los operadores alternativos tienen que hacer frente a serias dificultades si quieren competir en este mercado.

 

El ADSL utiliza técnicas avanzadas de procesamiento por ordenador para explotar la capacidad adicional del cobre que no es empleada por las llamadas telefónicas de bajo ancho de banda. Opera sobre las líneas telefónicas existentes a través de un dispositivo en casa o en la oficina del usuario y un terminal en la central telefónica local. Dependiendo de un número de factores, que incluye el estado de la propia línea de cobre, la distancia a la central telefónica más cercana y la interpretación de servicio del proveedor sobre una demanda particular de mercado, ADSL puede ofrecer capacidades a los usuarios de varios millones de bits por segundo y, desde el punto de vista del proveedor de servicio, de varios cientos de miles de bits por segundo, en comparación con los módems convencionales que operan a tan sólo unas decenas de miles de bits por segundo.

 

El despliegue del ADSL depende del estado de liberalización de las telecomunicaciones en que se encuentre un país.

 

Los siguientes gráficos definen la situación del mercado antes y después desagregación del bucle local.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El precio del ADSL continúa su imparable caída. Según cifras de la consultora especializada Point Topic, las tarifas por esta tecnología han caído un 30% desde 2000 en los países desarrollados.

 

Las causas principales han venido marcadas por el propio éxito del ADSL, que ha generado la posterior presión de la competencia, no sólo de las empresas de telecomunicaciones en si, sino también de las operadoras de cable, cuyo precio se ha reducido un 21% desde junio de 2003 hasta marzo de 2005.

 

En términos de base cien, la evolución ha sido muy dispar en función del país. Mientras en Austria, Reino Unido o Francia, la disminución del precio de entrada al ADSL se ha situado entre el 50% y el 60%, en España o en Canadá, no solo no ha bajado, sino que ha subido.

 

Algunas operadoras en lugar de rebajar los precios han decidido elevar la velocidad del ADSL que ofrecen a sus clientes, pero con las mismas tarifas. En definitiva, una mejora de las prestaciones a los usuarios.

 

De esta manera, las compañías logran mantener intactas sus cuentas de resultados. Para estos expertos, las empresas están aplicando esta tecnología como una estrategia defensiva para no perder ni clientes, ni los ingresos fijos que percibe por la cuota de abono.

 

Ahora bien, esta estrategia de acelerar la velocidad ha recibido muchas críticas. Ademas, un hecho es cierto: precios bajos producen ingresos altos. Es decir, la rebaja en el precio del ADSL no tiene porque conllevar una pérdida de facturación por parte de las compañías telefónicas.

 

Según un informe realizado por la Autoridad Reguladora Francesa de Comunicaciones Electrónicas, pese a que el precio del ADSL ha caído en torno a un 30%, pasando de 33,3 a 22,1 euros, el gasto medio por cliente de Internet ha subido un 70%. Y todo gracias a que muchos usuarios franceses han decidido pasarse de la llamada banda estrecha, servicio por el que pagaban en torno a 7,9 euros al mes, al acceso a Internet por banda ancha, prestación por la que abonan los citados 22,1 euros.

 

Al mismo tiempo, las operadoras siguen conservando su gran tesoro: la cuota de abono. Una tarifa que las empresas siguen cobrando junto al ADSL y que, en algunos países está provocando las protestas de las asociaciones de consumidores, cuyos representantes ya han exigido la intervención de las autoridades.

 

Pero, al contrario que en Francia, en España apenas se ha movido el mercado. Desde el Gobierno se ha llegado a decir que el mercado de ADSL está sin desarrollar. Y hay quien habla de riesgo. Lo cierto es que si los precios hubiesen bajado a la cota gala es muy probable que, como se dice en muchos foros, ahora habría al menos otro millón de clientes.

 

Una situación que permitiría a las operadoras compensar la reducción de ingresos por la caída de precios. Al mismo tiempo, con una oferta más asequible, Telefónica fidelizaría más clientes anulando así las agresivas campañas publicitarias de sus rivales. Claro que, la política de elevar la velocidad de acceso a Internet tiene otras intenciones. Las compañías están adaptando su infraestructura para permitir nuevos servicios facturables como la televisión, el vídeo bajo demanda, la VoIP de calidad y la vídeollamada.

 

Es decir, con una velocidad de 256 kilobytes no se podían mantener conversaciones, que sí pueden lograrse con los dos megas que muchas empresas están ya promocionando. Además, las compañías están desarrollando aplicaciones para poder emplear el ordenador como un teléfono.

 

El único riesgo del aumento de la velocidad sería el posible colapso de la red por culpa del llamado up-link de contenidos derivado de los servicios de intercambio de archivos (P2P). Por eso muchas operadoras quieren cobrar por volumen y no por tarifas planas.

 

 

Bibliografía: