GERENCIA

TRABAJO I

ERICK ESTRADA

 

 

Liderazgo

 

Actualmente existen diferentes maneras de definir el liderazgo. Si se comparan las posiciones de la mayoría de los autores, se puede decir que hay una coincidencia en que el liderazgo es la capacidad que tiene un individuo (que en este caso sería el líder) de persuadir o convencer a que cierto grupo de individuos realicen o lleguen a cumplir una actividad o meta definida.

En otro sentido, el liderazgo comprende entonces una relación e interacción entre un grupo de individuos; en donde, el líder proporciona las herramientas clave influyendo sobre el resto del grupo para lograr la meta definida. El líder entonces se convierte en un agente de cambio, tiene la capacidad de convencer y conmover, no se limita únicamente a saber como proceder, si no que actúa, precisa y a la vez tiene le visión de cómo obtener lo adecuado.

 

 

¿El líder nace o se hace?

 

      Según Richard M. Nixon, el liderazgo es una condición humana básica y universal, una relación que involucra a todos a través de toda su existencia. Inicialmente son los padres que al ejercer bien o mal la orientación en la vida de cada hijo, los impulsan y ponen límites en cada familia, así también los maestros, las empresas, iglesias, etc. Claramente la posición de este autor muestra que el líder se hace; es su entorno, su educación, sus vivencias y restricciones a lo largo de su vida las que le darán las capacidades necesarias para conseguir las metas a través de un grupo de individuos que dirija.

      La mayoría de los autores tienen una tendencia muy personal al definir si un líder nace o se hace; tal como lo comenta la Licenciada Karin Hiebaum[4], la respuesta a ¿el líder nace o se hace? En ningún caso es uniforme. Algunos directivos apuestan porque el líder nace; otros, que se hace; pero la mayoría piensan que el líder es un poco de todo: nace, pero también se hace. Por otra parte, Andrés Quijano Ponce De León[2] comenta sobre la posición tradicional con respecto a la selección de líderes y al otorgamiento de autoridad para éstos; afirmando que la función del líder se otorga a individuos a los que se considera capaces y deseosos de servir, de tal modo que logren una respuesta productiva de parte se sus subalternos. Estos comentarios entonces apuntan hacia la idea de que el líder nace y se hace.

      Ciertamente, como opinión personal, la esencia del liderazgo es algo que lleva el líder consigo mismo; esa serie de características: la inteligencia, la confianza en sí mismo, la disciplina, la lealtad… la capacidad de llegar a ese grupo de personas bajo su cargo de manera natural, sin imposiciones, sin miedos; el lograr que sus seguidores le crean, lo apoyen y hagan su trabajo con entusiasmo, es algo que no se aprende con el tiempo. Sin embargo, el desarrollo de todas estas cualidades y el saber como utilizarlas para conseguir ese objetivo marcado de la mejor manera posible, teniendo el apoyo de todos su grupo, es algo que la vida del mismo líder va a definir en el día a día: las experiencias, vivencias, su educación, sus limitantes, sus restricciones; toda esta serie de cosas harán que se desarrolle o no en esta persona la capacidad de ser un buen líder. El líder nace y luego se hace; un líder nato tiene de por sí ese carisma que le permite llegar a su grupo y tener seguidores que lo apoyen y con el tiempo, con la educación de sus padres, instituciones educativas, la religión, sus propias capacidades y entusiasmos, llegarán a formar poco a poco a ese líder, el que logra mirar más allá del horizonte, igual que muchos, pero lo logra ver con mucha más claridad.

      Finalmente, los factores clave que debe tener un líder según Rudolph Giuliani son:[1]

Ø      No hay nada mejor para la efectividad del trabajo en equipo que una reunión matutina con los colaboradores más cercanos.

Ø      Primero lo importante, luego lo urgente.

Ø      Se debe conseguir la mayor cantidad y mejor posible de información, ésta debe ser una obsesión.

Ø      Nunca se deben descuidar los pequeños detalles.

Ø      Hay que prepararse en profundidad, estudiar permanentemente, no depender tanto del conocimiento de los demás, analizar uno mismo los problemas.

Ø      Visualizar la meta y el proceso es un ejercicio útil.

Ø      Organiza todo en torno a un propósito.

Ø      Siempre hay que usar indicadores para medir el progreso. Todo puede ser contabilizado.

Ø      Hay que asumir la responsabilidad plena por todas las tareas del oficio.

Ø      Un buen líder informa con frecuencia y extensamente a sus seguidores acerca de cómo va la gestión.

Ø      Se le debe dar clara línea y objetivos específicos a cada uno de los subalternos que reportan directamente.

Ø      La clave del éxito consiste en rodearse de excelente gente.

Ø      Ser consciente de los puntos débiles propios es indispensable para proceder a subsanarlos.

Ø      Al escoger a los miembros del equipo no hay que dejarse impresionar por sus estudios, sino por los logros concretos que haya obtenido a lo largo de su vida.

Ø      Es necesario estar constantemente “avivando el fuego” (motivando el grupo)

Ø      Antes de tomar una decisión crucial se le debe dedicar todo el tiempo posible a tomar en consideración el mayor número de perspectivas posibles. Pero una vez tomada la decisión, sólo hay que concentrar las energías en esa alternativa.

Ø      Las discusiones son útiles, no hay que evitarlas, generan “tensión creativa”.

Ø      Algunas decisiones se basan en estadísticas, otras en pura intuición. Las más complicadas requieran las dos.

Ø      No se deben hacer promesas que no se puedan cumplir, hay que prometer menos de lo que se puede dar.

Ø      Hay que desarrollar y comunicar convicciones firmes. Son los principios, los valores y las grandes ideas lo que hace efectivo a un líder. Sé tu propio hombre, dirige tu vida y escribe tu guión.

Ø      La principal virtud: Lealtad.

Ø      “La noción de que cambiar de parecer acerca de una cuestión equivale a mostrar debilidad es ridícula. Las personas deberían estar dispuestas a admitir cuándo hay una evidencia que les obliga a cambiar de parecer. Eso es una señal de honradez, no una falta de agallas”.

Ø      Se debe comunicar en el lenguaje más claro y sencillo posible, de la manera más directa, sin intermediarios. Hay que ser uno mismo –hablar desde el fondo del corazón.

Ø      No se debe dejar que las críticas definan la agenda.

Ø      Los miembros del equipo no son fusibles que se cambian a la primera crisis. Hay que defenderlos todo lo posible.

Ø      Hay que estar presente, físicamente, en el lugar apropiado, en los momentos difíciles. Las bodas son elegibles, los funerales obligados.

Ø      Enfréntate a los matones y sé duro con los duros.

Ø      Se tienen que controlar al máximo las emociones, pero si no puede no hay problema en mostrar el rostro humano.

 

 

      Tipos de Liderazgo

 

      Básicamente el liderazgo puede ser dividido en dos grandes tipos: autócrata y demócrata.

      Un líder autócrata asume toda la responsabilidad de la toma de decisiones, inicia las acciones, dirige, motiva y controla al subalterno. La decisión se centraliza en el líder. Puede considerar que solamente él es competente y capaz de tomar decisiones importantes, puede sentir que sus subalternos son incapaces de guiarse a sí mismos o puede tener otras razones para asumir una sólida posición de fuerza y control. La respuesta pedida a los subalternos es la obediencia y adhesión a sus decisiones. El autócrata observa los niveles de desempeño de sus subalternos con la esperanza de evitar desviaciones que puedan presentarse con respecto a sus directrices. Por otra parte, el líder participativo ó democrático, utiliza la consulta para practicar el liderazgo. No delega su derecho a tomar decisiones finales y señala directrices específicas a sus subalternos pero consulta sus ideas y opiniones sobre muchas decisiones que les incumben. Si desea ser un líder participativo eficaz, escucha y analiza seriamente las ideas de sus subalternos y acepta sus contribuciones siempre que sea posible y práctico. El líder participativo cultiva la toma de decisiones de sus subalternos para que sus ideas sean cada vez más útiles y maduras.[2]

      Entonces, un líder autócrata está orientado hacia el deber, ejerce de una manera más directa el control sobre la agrupación; determinando la presentación del tema, realizando el análisis del procedimiento y manifestando de qué manera procederá el grupo para llegar a una decisión. Sin embargo, el líder democrático o con orientación hacia las personas, puede proponer matrices del tema, sugerir el procedimiento y ofrecer tareas y cargos para los individuos. Pero en cada faceta del debate, este tipo de líder promueve la participación del grupo para determinar lo que en efecto se llevará a cabo. Todos sienten la libertad de ofrecer sugerencias para modificar las propuestas del propio líder. Lo que el grupo realice con el tiempo se determinará por él mismo. Estos líderes tienden a escuchar, estimular, facilitar, aclarar y apoyar; llegando entonces a que finalmente es el grupo el que decide.

      Existen entre estos dos extremos diversa variedad de tipos de líderes, siendo estas entonces las dos facetas mejor definidas. Otro tipo de liderazgo conocido es el liberal, en él, el líder delega en sus subalternos la autoridad para tomar decisiones, lo importante es que la actividad se haga, no importa como, pero bien. Este líder espera que los subalternos asuman la responsabilidad por su propia motivación, guía y control. Excepto por la estipulación de un número mínimo de reglas. Este estilo de liderazgo proporciona entonces muy poco contacto y apoyo para los seguidores; teniendo que estar el subalterno altamente calificado y capaz para que este enfoque tenga un resultado final satisfactorio.[2]

 

 

      Tipos de Liderazgo en la Empresa

 

      Dentro de la estructura organizacional de la empresa y dentro de todos los eslabones del organigrama de la misma, se encontrarán diferentes tipos de líderes, cada uno con características distintas y adoptando un tipo de liderazgo diferente. Es muy común conseguir en los escalones más bajos del organigrama supervisores liberales, en los que su interés principal es finalizar una actividad determinada lo más pronto posible sin importar realmente como llegar a ese objetivo. A medida que suben los escalones del organigrama, existe una tendencia a ir cambiando el tipo de liderazgo encontrado. En los niveles medios se encuentran mayormente líderes democráticos, que tienden a tomar decisiones apoyados de su grupo de trabajo. Finalmente, en los niveles superiores se encuentran mayormente líderes autocráticos que básicamente manejan todos sus propias decisiones. Es importante acotar que simplemente esta es una tendencia dentro de la empresa, mayormente se dan este tipo de casos, pero siempre pueden haber variantes, en donde un tipo de líder puede estar ubicado en cualquier parte del organigrama, todo dependerá siempre del propio líder, su formación y cómo llego a su puesto de trabajo.

      Como se mencionó anteriormente, el líder nace y se hace. Para mejorar el liderazgo dentro de la estructura de una empresa, es de vital importancia que la misma forme sus propios líderes. Que bajo programas de entrenamiento y formación se cree una cultura en los líderes que permita su desarrollo y el mejor desempeño dentro de la empresa para lograr las metas de mejoramiento continuo.

 

 

      Referencias

 

1.      http://www.gestiopolis.com/canales6/ger/consejos-liderazgo-rudolph-giuliani.htm

 

2.      http://www.monografias.com/trabajos15/liderazgo/liderazgo.shtml

 

3.      http://www.monografias.com/trabajos20/liderazgo/liderazgo.shtml

 

4.      http://www.gestiopolis.com/canales2/gerencia/1/orilider.htm

 

5.      http://www.monografias.com/trabajos3/gerenylider/gerenylider.shtml

 

6.      http://www.avantel.net/~rjaguado/lider.html

 

7.      http://www.educadis.uson.mx/peon/Estudio%20Doctorado%20TTDE/Cur-ITDE-7001-Documentos/1a%20Asig-liderazgo-2209003.htm