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El Banco Mundial
obtiene dinero para el desarrollo a las tasas más bajas de interés
en los mercados de capital mundiales y, en el caso de la AIF, de las contribuciones
de los gobiernos miembros más ricos.
Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento
El BIRF, de
donde provienen alrededor de las tres cuartas partes de los préstamos
anuales del Banco, obtiene prácticamente todos sus fondos en los
mercados financieros. Es una de las instituciones financieras más
prudentes y conservadoras del mundo; vende bonos con clasificación
AAA y otros títulos de deuda a fondos de pensiones, compañías
de seguros, corporaciones, otros bancos, y particulares de todo el globo.
El BIRF cobra intereses a sus prestatarios a una tasa establecida en tres
cuartos de 1% por sobre lo que ha pagado por los fondos que utiliza para
préstamos. Los préstamos se deben reembolsar en un plazo de
15 a 20 años y hay un período de gracia de cinco años
antes de que se inicie el reembolso del principal.
Menos del 5%
de los fondos del BIRF se encuentra pagado por los países cuando éstos
pasan a ser miembros del Banco. Los gobiernos miembros compran acciones,
sobre la base de su capacidad económica relativa, pero pagan sólo
una pequeña porción del valor de esas acciones. El saldo impago
constituye capital exigible para el caso de que el Banco sufra pérdidas
tan cuantiosas que no pueda seguir pagando a sus acreedores, cosa que nunca
ha ocurrido. Este capital de garantía sólo puede utilizarse
para pagar a los tenedores de bonos y no para cubrir gastos administrativos
o conceder préstamos. El reglamento del BIRF estipula que la cuantía
de los préstamos pendientes y desembolsados no puede ser superior
al total del capital y las reservas. Como en el caso de la AIF, nunca ha
habido mora en el pago de un préstamo del BIRF.
Asociación Internacional de Fomento
La AIF fue creada
en 1960 con el fin de proporcionar asistencia en condiciones concesionarias
a los países que son demasiado pobres para pedir dinero en préstamo
a las tasas comerciales. La AIF ayuda a fomentar el crecimiento y reducir
la pobreza en la misma forma en que lo hace el BIRF, pero valiéndose
de préstamos sin interés (conocidos como créditos de
la AIF), asistencia técnica y asesoramiento en materia de política
económica. Los créditos de la AIF representan la cuarta parte
del total de préstamos del Banco. Los prestatarios pagan una comisión
de menos del 1% del préstamo para cubrir los gastos administrativos.
El reembolso debe hacerse en un plazo de entre 35 y 40 años, con
un período de gracia de 10 años.
Casi 40 países
aportan contribuciones a los fondos de la AIF, los que se reponen cada tres
años. Las naciones donantes no son sólo los países
miembros industrializados como Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón
y el Reino Unido, sino también países en desarrollo, como
Argentina. Botswana, Brasil, la Federación de Rusia, Hungría,
la República de Corea y Turquía, algunos de los cuales fueron
a su vez prestatarios de la AIF en algún momento.
Los fondos de
la AIF se administran en la misma forma prudente, conservadora y cuidadosa
que los del BIRF. Nunca ha habido mora en el pago de un crédito de
la AIF.
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