VI
Mision en comunidad apostolica :
La vida comunitaria es una dimension esencial en nuestra vocacion, y por ende en nuestra congregacion. La vida comunitaria no es para nosotros los OMI unicamente necesaria para la mision, ella misma es mision y al mismo tiempo signo cualitativo de la mision en la Iglesia. Tratando de circunscribir la vida oblata tal como se vive en la hora actual, cuatro cuestiones nos ha parecido merecer consideracion.
EL VINCULO ENTRE COMUNIDAD Y MISION : En el transcurso de los veinte ultimos años hemos dejado varias grandes obras que agrupaban cada una un significativo numero de Oblatos unidos por una mismo objetivo apostolico. Hoy muchos de nuestros ministerios estan individualizados. El vinculo entre comunidad y mision es menos claro. La comunidad se expone asi a perder fuerza. y la mision su sosten
La reflexion teologica y nuestra experiencia muestran que la comunidad es misionera, es don de Dios, signo de la potencia del Espiritu que transforma los corazones y suscita una forma de vida social conforme al Evangelio.
Asi es palabra para el mundo de hoy
ESPIRITUALIDAD AUN EN ESTUDIO: Hay aun demasiada separacion entre ministerio y oracion. La oracion no esta bastante alimentada por la vida misionera y la mision es insuficientemente vivida como alabanza a Dios. Este dualismo empobrece a la oracion y al ministerio es igualmente para muchos fuente de frustracion.
INFLUJO EN LA SOCIEDAD: El dinero es un factor tan importaante en la vida de todos los dias que es imposible no experimentar sus efectos. Nos es facil acostumbrarnos a un estilo de vida comodo, de hecho vivimos a veces mejor que la mayoria de la gente a la que atendemos. Con esto nuestra credibilidad se resiente lo mismo que el testimonio de nuestra vida.
DIFICULTADES INHERENTES A LA VIDA COMUNITARIA : Hay en conjunto de la Congregacion, un deseo de renovacion de la vida comunitaria. Dicha renovacion de la vida no es sin embargo facil. Persisten los obstaculos : individualismo, activismo , falta de iniciativa, cansancio, o simplemente las limitaciones humanas de cada unos de los individuos.
Tras haber reconocido estos obtaculos para la vida comunitaria, conviene releerlos a la luz del Evangelio y de la tradicion oblata.
|