PRINCIPIO DE LA MEDIDA
La base de GPS es la triangulación por satélite. Para la triangulación, un receptor GPS mide la distancia usando el tiempo de viaje (o propagación) de las señales de radio, para medir el tiempo de viaje, GPS necesita temporización muy precisa, la cual se logra con algunos trucos. Además de la distancia, se necesita saber exactamente dónde están los satélites en el espacio. Las órbitas altas y el cuidadoso seguimiento son el secreto. Finalmente se deben corregir los retrasos que experimenta la señal cuando viaja a través de la atmósfera.
Triangulación
La idea que hay detrás del GPS es usar satélites en el espacio como puntos de referencia para localizaciones en la tierra. Mediante la medición muy precisa de nuestra distancia a los tres satélites, podemos lograr por "triangulación" nuestra posición en cualquier lugar de la tierra. Se usa la palabra "triangulación" porque es una palabra que entiende mucha gente, pero realmente lo que hace GPS no es "triangulación" porque no intervienen los ángulos.
Código Pseudo-Aleatorio
El código pseudo-aleatorio (cuyas siglas en inglés son PRC) es una parte fundamental de GPS. Físicamente es sólo un código digital muy complicado, o en otras palabras, una secuencia compleja de pulsos "ON" y "OFF". La señal es tan complicada que casi parece un ruido eléctrico aleatorio (de aquí el nombre de pseudo-aleatorio).
Vamos a ver la señal GPS en detalle:
Hay varias buenas razones para esta complejidad: primero, el patrón complejo
ayuda a asegurarse que el receptor no se sincronizará accidentalmente con
alguna otra señal. Los patrones son tan complejos que es altamente improbable
que una señal extraviada tenga exactamente la misma forma.
El sistema NAVSTAR-GPS se basa en la medida simultánea de la distancia entre el receptor y al menos 4 satélites. El sistema ofrece las siguientes informaciones: Posición del receptor, Referencia temporal muy precisa, Las distancias entre el receptor y el satélite se obtienen por medio del retardo temporal entre que el satélite envia la señal hasta que el receptor la recibe. Se obtiene la ecuación de un esferoide (1 ecuación por cada satélite). La intersección de todos estos esferoides dá la posición del usuario.

Los satélites emiten dos portadoras a la misma frecuencia.
Estas portadoras están moduladas en fase (BPSK) por diferentes códigos
pseudoaleatorios.
El receptor GPS calcula la correlación entre el código recibido y el código
del satélite cuya señal pretende detectar, de esta forma: Se pueden separarar
las señales de los diferentes satélites y finalmente se obtiene el retardo
temporal.
Técnica basada en la medida de los retardos temporales
En principio podríamos pensar que calculando los retardos temporales entre 3 satélites y el usuario ya tendríamos la posición deseada (Xi,Yi,Zi), puesto que tres esferoides que se cortan definen un punto. Bastaría con sólo 3 satélites para determinar la posición. Pero esto exige una precisión muy buena y una gran estabilidad de los relojes, tanto del satélite como del receptor. Si bien los satélites cumplen estas dos condiciones, pues incorporan un reloj atómico (que son muy precisos y muy estables), este no es el caso de los receptores puesto que su precio sería desorbitado.
La solución a este problema es introducir una nueva incógnita en el sistema (además de las tres coordenadas espaciales del receptor) debido a la deriva que existe entre el reloj del satélite y el reloj del usuario. Y es por esto por lo que necesitamos 4 satélites como mínimo, y no 3 como parecía en un principio.