Ezequiel Capítulo 37

Ezequiel 37:1-2 Y LA mano de Jehová fué sobre mí, y sacóme en espíritu de Jehová, y púsome en medio de un campo que estaba lleno de huesos. E hízome pasar cerca de ellos por todo alrededor: y he aquí que eran muy muchos sobre la haz del campo, y por cierto secos en gran manera.

Aquí vemos al profeta Ezequiel, al cual el Señ-r le está mostrando una visión, que es un valle de huesos secos.

Ezequiel 37:3-6 Y díjome: Hijo del hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Díjome entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oid palabra de Jehová. Así ha dicho el Señor Jehová á estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré nervios sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

Ezequiel era 100% sumiso al Señ-r. Primero admitió sus propias faltas por no saber la respuesta a la pregunta del Señ-r y a continuación siguió Sus instrucciones sin preguntar respecto a la profecía del valle de los esqueletos.

Ezequiel 37:7-10 Profeticé pues, como me fué mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor, y los huesos se llegaron cada hueso á su hueso. Y miré, y he aquí nervios sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrío por encima de ellos: mas no había en ellos espíritu. Y díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo del hombre, y di al espíritu: Así ha dicho el Señor Jehová: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies, un ejército grande en extremo.

Estoy segura de que eI lector estará de acuerdo en que la visión que tuvo Ezequiel fue toda una visión. Los huesos se unieron y creció la carne a su alrededor. Después de que Ezequiel profetizase de Nuevo entró en ellos el soplo de vida y volvieron a la vida.

Si nos detuviésemos aquí y no leyésemos más resultaría difícil adivinar el significado de la visión. Estoy segura de que él debió rascarse la cabeza, intentando entender lo que simbolizaba cuando el Señ-r le explicó el significado de la visión.

Ezequiel 37:11-14 Díjome luego: Hijo del hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo talados. Por tanto profetiza, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré á la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere vuestros sepulcros, y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.

¿Es usted judío? El hecho mismo de que pueda usted contestar que sí a esta pregunta es un milagro y es una demostración de que este pasaje en Ezequiel fue divinamente inspirado. ¿Qué otra nación perdió su patria hace 2.000 años para después verla restaurada en un día? (1948 EC)

¿Qué otras personas sin patria pueden seguir el rastro a su genealogía, retrocediendo 2.000 años? La mayoría de los gentiles, especialmente en los Estados Unidos de América, tienen suerte si pueden seguir la pista a sus antepasados 200 años. De modo que cuando se mire usted al espejo y contemple el reflejo de un rostro judío, sepa usted que está contemplando el cumplimiento de Ezequiel 37 antes sus mismos ojos.

Israel ha sido restaurada a su tierra y algún día volverán a Yeshua como nación.

Ahora la visión ha concluido y el Señ-r le ha dado a Ezequiel una ilustración que dar al pueblo.

Ezequiel 37:15-17 Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Tú, hijo del hombre, tómate ahora un palo, y escribe en él: A Judá, y á los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: A José, palo de Ephraim, y á toda la casa de Israel sus compañeros. Júntalos luego el uno con el otro, para que sean en uno, y serán uno en tu mano.

Aquí el Señ-r continúa con el mismo pensamiento. No solo restaurará a "toda la casa de Israel" a la tierra, sino que unirá a los reinos del norte y del sur, que se dividieron después del reinado de Salomón, para que vuelvan a ser de nuevo una nación: el reino del norte, la casa de Efraín, y el reino del sur, la casa de Judá.

Ezequiel 37:18-23 Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos enseñarás qué te propones con eso? Diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Ephraim, y á las tribus de Israel sus compañeros, y pondrélos con él, con el palo de Judá, y harélos un palo, y serán uno en mi mano. Y los palos sobre que escribieres, estarán en tu mano delante de sus ojos; Y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo á los hijos de Israel de entre las gentes á las cuales fueron, y los juntaré de todas partes, y los traeré á su tierra: Y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel; y un rey será á todos ellos por rey: y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos: Ni más se contaminarán con sus ídolos, y con sus abominaciones, y con todas sus rebeliones: y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo á ellos por Dios.

El continua elaborando durante los próximos 5 versículos acerca del significado de la ilustración, de modo que quede perfectamente clara.

"Pueblo mío" se refiere a Israel. El Señ-r deja una vez más muy claro que esto será una unión de los reinos del norte y del sur, que volverán a ser de nuevo UNA sola nación. Serán traídos de regreso a la tierra de Israel después de haber estado disperses por todo el mundo. Hoy estamos viendo como esta profecía se está convirtiendo en realidad y son muchos los judíos que ya han regresado a la tierra.

Llegará un momento en que abandonarán sus costumbres idólatras y adorarán solo a HaShem.