Hebreos 10:1-4 PORQUE la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos á los que se allegan. De otra manera cesarían de ofrecerse; porque los que tributan este culto, limpios de una vez, no tendrían más conciencia de pecado. Empero en estos sacrificios cada año se hace conmemoración de los pecados. Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
Una vez más el escritor de Hebreos nos dice que los sacrificios del templo no podían hacer perfecta a la humanidad. Si la sangre de los toros y de las cabras hubiera sido suficiente para eliminar los pecados, entonces el sacrificio solo hubiera sido necesario hacerlo una sola vez.
Hebreos 10:5-7 Por lo cual, entrando en el mundo, dice: sacrificio y presente no quisiste; Mas me apropiaste cuerpo: Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: Heme aquí (En la cabecera del libro está escrito de mí) Para que haga, oh Dios, tu voluntad.
Isa 1:11 ¿Para qué á mí, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.
Hay quienes se valen de este pasaje para afirmar que el sacrificio no es necesario para nuestra expiación. Lamentablemente están sacando este versículo de contexto con el fin de intentar acallar sus propias conciencias. Leyendo el primer capítulo de Yesha'yahu vemos que el Señ-r no se deleitaba en los sacrificios porque los corazones de los que realizaban las ofrendas estaban lejos de El.
Yeshua nació para vivir una vida perfecta y para morir por nuestros pecados y el Nuevo Pacto es más amplio en su alcance. TODO AQUEL que cree será salvo.
Juan 11:25-26 Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Juan 12:42-46 Con todo eso, aun de los príncipes, muchos creyeron en él; mas por causa de los Fariseos no lo confesaban, por no ser echados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; Y el que me ve, ve al que me envió. Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
Hebreos 10:8 Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron, (las cuales cosas se ofrecen según la ley,)
Este versículo enfatiza que la Toráh exigía el derramamiento de sangre como perdón por los pecados.
Hebreos 10:9-10 Entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero. En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.
Di-s ha dejado de lado los sacrificios imperfectos de animales con el fin de establecer el sacrificio perfecto del cuerpo de Yeshua, que solo tuvo que derramar Su sangre una sola vez por todos nosotros.
Yom Kippur nos habla de una Expiación Nacional. Un día Israel aceptará a Yeshua como nación como su expiación. A Yeshua le mataron en Pésaj, que nos habla de la "expiación individual". ¡¡EL cumplió con estos dos símbolos!! ¡¡La sangre de los toros y de las cabras ya no es necesaria para nuestra expiación!! Si usted se considera bajo la ley su fe en Yeshua no le sirve a usted para nada porque si es así es como decir que Su sangre no es digna y no es santa a pesar de Su misericordia y Su gracia, cuando en realidad el objetivo de la ley es apuntar al Mashiach.
Hebreos 10:11-13 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados: Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
Juan 19:30 Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu.
¡¡CONSUMADO ES!! ¡Ya no hay más necesidad de otro sacrificio animal por nuestra expiación, porque El ha pagado el precio!
Fíjese que dice que El se ha sentado a la diestra del Padre. ¿Acaso se sentó el otro Sumo Sacerdote? No lo creo. El único lugar para sentarse en el templo era el propiciatorio (la tapa del arca del pacto) y sabemos que el hombre no la usó para esto, de modo que ¿por qué no se sentaron? Porque la obra de redención no se acababa nunca, pero la obra de redención de Yeshua ha sido completada. Sin embargo, El sigue siendo nuestro mediador y Sumo Sacerdote.
Hebreos 10:13-14 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.
Aquí vemos el cumplimiento de una profecía mesiánica. :~)
Salmos 110:1 JEHOVA dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
El ha hecho perfectos PARA SIEMPRE a aquellos que le aceptan como su Mashiach y Su sangre como su expiación.
Hebreos 10:15-17 Y atestíguanos lo mismo el Espíritu Santo; que después que dijo: Y este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, Y en sus almas las escribiré: Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados é iniquidades.
Esta es una cita de:
Jeremias 31:31-34 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Jacob y la casa de Judá: No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, bien que fuí yo un marido para ellos, dice Jehová: Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce á Jehová: porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová: porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Es otro cumplimiento de la profecía.
Hebreos 10:18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por pecado.
Se nos ha dicho que cuando hay remisión (liberación, perdón, libertad) del pecado ya no hay ofrenda por el pecado. ¿Por qué? Porque el precio ya ha sido pecado. ¡Alabado sea Di-s!
Hebreos 10:19-22 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo, Por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne; Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.
¿Ha leído usted esto? ¡Es impresionante! ¡Por medio de la sangre de Yeshua podemos entrar libremente en el Lugar Santísimo!!!! ¡¡Podemos estar ante el trono de Di-s, LIBREMENTE!!! Este es el mismo trono, el mismo Di-s ante el cual los Sumo Sacerdotes solo podían acudir una vez al año y lo hacían sabiendo que si su relación no era justa con el Di-s el Todopoderoso podía quitarles la vida allí mismo.
Yeshua es nuestro Sumo Sacerdote, que ha ofrecido su sangre y que promete que nuestros pecados han sido perdonados, de modo que ya no tenemos temor a perder nuestra salvación. Podemos pasar libremente a través del velo gracias a la obra que Yeshua tuvo que realizar una sola vez. Solo es necesario que creamos en El, con eso es suficiente.
Nosotros somos sellados el día en que confiamos en la sangre de Yeshua. Fue, es y siempre será suficiente para entrar en el cielo. Si Di-s le preguntase a usted, si se muriese usted hoy, por qué debe El permitirle la entrada en el cielo, ¿cuál sería su respuesta?
Hebreos 10:23-25 Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometió: Y considerémonos los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras; No dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Se nos anima que nos aferremos a nuestra fe, mucho más cuando vemos que "se acerca el día". ¿Qué día? El día del regreso de Yeshua.
Hebreos 10:26-27 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado, Sino una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar á los adversarios.
Esto se refiere al pecado de la apostasía, que es un abandono intencionado de la fe. Un apostata es aquel que se acerca a Yeshua, oye y entiende las buenas noticias, pero a continuación niega que la sangre de Yeshua es suficiente expiación por nuestros pecados. Esta es una de las más graves advertencias en todas las Escrituras.
Hebreos 10:28-31 El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos ó de tres testigos muere sin ninguna misericordia: ¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fué santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Sabemos quién es el que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo. Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo.
¿Con cuanta más gravedad cree usted que el hombre merece ser castigado por haber pisoteado al Hijo de Di-s, por haber tratado como algo profano la sangre del pacto que le santificaba y que ha insultado al Espíritu de gracia (al Ruach HaKodesh)?
(¡Qué terrible! ¡Ándese usted con cuidado! ¡Esta advertencia habla por sí sola!)
Porque conocemos al que dijo: "Mía es la venganza, yo pagaré". (Vea el Salmo 94:1)
Y de Nuevo dice: "El Señ-r juzgará a su pueblo." (Vea Deut 32:35-36)
¡Horrenda cosa es caer en manos del Di-s vivo!"
Hebreos 10:32-39 Empero traed á la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones: Por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra parte hechos compañeros de los que estaban en tal estado. Porque de mis prisiones también os resentisteis conmigo, y el robo de vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que tenéis en vosotros una mejor sustancia en los cielos, y que permanece. No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón: Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aun un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Ahora el justo vivirá por fe; Mas si se retirare, no agradará á mi alma. Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdición, sino fieles para ganancia del alma.
Nosotros tenemos fe en Su promesa. Hebreos 11 continua con aquellos que tenían esta fe y esperaban ansiosamente la venida de Yeshua. No caiga usted en la apostasía y añada otras cosas a su salvación.