Hebreos Capítulo 4

Hebreos 4:1 -2TEMAMOS, pues, que quedando aún la promesa de entrar en su reposo, parezca alguno de vosotros haberse apartado. Porque también á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fe.

Tema usted, no vaya a ser que se quede corto y no entre usted en este reposo.

Hebreos 4:3 Empero entramos en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo: Como juré en mi ira, No entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo.

Los de la fe (los creyentes) han entrado en su reposo.

Salmos 95:11 Por tanto juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo.

Cuando ya no confiamos en nuestras acciones para obtener la salvación entramos de verdad en Su reposo y Su yugo es ligero.

Mateo 11:28-29 Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

Reposo, paz, la seguridad de la salvación, siendo sumisos a Su fortaleza y el hogar celestial.

Nosotros descansamos en la obra propuesta y acabada de Yeshua, desde la fundación del mundo, cada día.

Hebreos 4:4 Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

El se sentó a la diestra del Padre después de Su resurrección y el Padre descansó de la misma manera después del séptimo día de la creación. Esta es la descripción que nos ha sido dada.

Hebreos 4:5-7 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia, Determina otra vez un cierto día, diciendo por David: Hoy, después de tanto tiempo; como está dicho: Si oyereis su voz hoy, No endurezcáis vuestros corazones.

A pesar de lo cual algunos no entran en este reposo por causa de la incredulidad, de modo que no endurezcamos nuestros corazones.

Salmos 95:11 Por tanto juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo.

Hebreos 4:8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

Este Josué les guió a la Tierra Prometida, pero algunos de ellos aún no encontraron el "reposo" acerca del cual estamos hablando, en el Hijo de Di-s, Yeshua. Si nosotros entramos en este "reposo" dejamos de esforzarnos en nuestras obras (para obtener la redención) como lo hizo Di-s de las Suyas. Entre usted en este verdadero reposo.

Hebreos 4:9-13 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta.

La Palabra de Dios es la que juzgará a los desobedientes. Si bien la Palabra de Di-s es un consuelo para aquellos que creen, se convierte en un instrumento de juicio y ejecución para aquellos que no se han entregado totalmente a Yeshua. Algunos de los hebreos estaban sencillamente haciendo como si le perteneciesen a Yeshua. Al menos desde el punto de vista intelectual, estaban convencidos en parte, pero en su interior no estaban entregados a El.

Hebreos 4:14 Por tanto, teniendo un gran Pontífice, que penetró los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

Yeshua es nuestro Sumo Sacerdote, El es nuestro mediador entre Di-s el Padre y la humanidad pecadora y fue por este motivo por lo que ascendió.

Hebreos 4:15 Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

Yeshua tuvo que ser el Hijo de Di-s. De lo contrario, todos nosotros moriríamos en nuestros pecados porque recibimos nuestra naturaleza de pecado de nuestro padre. Toda la naturaleza del hombre se había contaminado por medio de Adán, pero gracias a que el hijo de Di-s no heredó la naturaleza de pecado pudo llevar una vida libre de pecado y hacer expiación por nuestros pecados.

Hebreos 4:16 leguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.

Salmos 110:4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melchîsedech.

Al UNICO que le estaba permitido la entrada en el lugar Santísimo, en la mismísima presencia de Di-s, era el Sumo Sacerdote y solo en Yom Kippur, el día de la expiación y si su relación con Di-s no era justa, hubiese caído muerto allí mismo. Sin embargo, aquellos de nosotros que hemos aceptado a Yeshua como nuestro Mashiach, habiendo sido nuestros pecados eliminados por la sangre que El derramó, se nos dice que podemos acudir ante Su trono SIN TEMOR.

Hebreos 2:3 ¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron;