UNIVERSIDAD YACAMBÚ
DOCTORADO EN GERENCIA
Seminario Avanzado Pensamiento Gerencial Emergente
Dr. Carlos Zavarce
Doctorando Holanda García de
Quijada.
Trabajo 3
MEMORIA 2
"Los analfabetas del
año 2000
no
serán aquellos que no saben leer o escribir,
sino aquellos
que no pueden aprender,
desaprender y
volver a aprender"
Alvin Tofler
ESTADO DEL ARTE DE
Alvin Toffler (1990), un poco más de
una década atrás, (16 años) en su obra El Cambio del Poder (PowerShift),
alude a la consideración de la organización por parte de los directivos
norteamericanos como una "máquina" cuyas piezas pueden ser
perfectamente engranables en diferentes ritmos
(aflojarse, ponerse a punto, acelerarse, etc.) y a esto la llama metáfora
burocrática, a diferencia de la metáfora post-burocrática con la cual los
japoneses identifican a la organización, esto es, una criatura
"viviente", cuyo período vital no necesariamente concluye con la
muerte o desaparición sino más bien en su transición a una nueva forma. Los
adelantos científico-técnicos y administrativos han dado paso a una concepción
de la organización que, a fin de adaptarse al entorno, tiende más a la
horizontalidad, ha atenuado la presión rígida de la autoridad, tiende a la desburocratización, privilegia el recurso humano sobre el
recurso material o de capital, busca respuestas rápidas y certeras al mercado y
configura las relaciones de su estructura en función del elemento tecnológico,
en medio de la valoración creciente del conocimiento (valor intangible) como
verdadera fuente de valor, que apunta a restarle importancia más no presencia a
los activos fijos (valores tangibles).
Una concepción que resume acertadamente -en nuestro criterio- la idea de
organización, hoy por hoy, radicalmente distinta de la visión tradicional
prevaleciente en épocas anteriores, en sintonía con los rasgos del sistema
postindustrial, es la expresada por Warren y
Mische (1996): "La organización es la entidad por medio de la
cual la creatividad humana eleva constantemente el nivel de vida de la gente,
promoviendo de esta manera la certeza de que el futuro será mejor que el
presente."
Peter Drucker, uno de los más
reconocidos pensadores en temas administrativos y gerenciales, ha sido testigo
de la transición de paradigmas empresariales. En su obra "La sociedad
Postcapitalista" (1994) expresaba ya la importancia del Conocimiento en
los tiempos por venir, así como la conversión de las organizaciones
tradicionales en "organizaciones de conocimiento", a la vez que daba
cuenta del creciente peso de las organizaciones de beneficios mutuos, no
lucrativas y de voluntarios en la economía estadounidense. Recientemente, en
medio del debate sobre la "nueva economía", conformada en torno a
La corporación tal como la
conocemos, y que ahora tiene 120 años, difícilmente sobrevivirá en los próximos
25 años. En términos legales y financieros sí, pero no estructurales y
económicos. La corporación actual está estructurada alrededor de capas de
administración. Muchas de estas capas son relés de información, y como
cualquier relé, son muy débiles. Cada transferencia de información reduce el
mensaje a la mitad. Es necesario que haya pocas capas de información en el
futuro, y las que transmitan la información deben ser muy inteligentes. Pero el
conocimiento, como se sabe, (...) se vuelve obsoleto a un ritmo increíblemente
rápido.
El ritmo y vertiginosidad de las
innovaciones tecnológicas y la velocidad en la producción de conocimiento
científico, implican a su vez una aceleración en los mecanismos de adaptación y
respuesta de las organizaciones, mediante una estructura lo suficientemente
flexible para ello. La influencia creciente de la tecnología de la información
y de las telecomunicaciones en el replanteamiento de la lógica económica,
productiva y organizativa actual, ha conformado toda una infraestructura
virtual intangible, expresada en
Castells (1999), ha estudiado desde una perspectiva integral, que privilegia la
tecnológica, al proceso de Globalización. Su percepción del proceso constituye
una de las principales referencias intelectuales al momento de hurgar en
quienes han analizado el papel de la tecnología, y la nueva economía de
El factor histórico más decisivo
para acelerar, canalizar y moldear el paradigma de la tecnología de la
información e inducir sus formas sociales asociadas fue/es el proceso de
reestructuración capitalista emprendido desde la década de 1980, así que
resulta adecuado caracterizar al nuevo sistema tecnoeconómico de capitalismo
informacional. (...) (en el que) los procesos centrales de generación del conocimiento,
la productividad económica, el poder político/militar y los medios de
comunicación ya han sido profundamente transformados por el paradigma
informacional y están enlazados con redes globales de salud, poder y símbolos
que funcionan según esa lógica.
En este escenario tecnoeconómico, la
noción de "red" se configura como el eje articulador de ese nuevo
modelo organizacional, pleno de retos concretos y tangibles y de mecanismos
cada vez más intangibles y virtuales para alcanzar sus finalidades.
Por ella, avanzando hacia este
horizonte conceptual, podemos afirmar
que como corolario de este devenir histórico de la organización, surge una
empresa nueva, innovadora, flexible, virtual, efímera, esto es, la empresa red,
caracterizada por la intersección de segmentos autónomos de sistemas y fines.
De tal manera, el surgimiento de la
denominada organización virtual, sobre todo en el mundo desarrollado y en el
campo de las grandes empresas transnacionales o pertenecientes a sectores
dinámicos de la economía (telecomunicaciones, energía, servicios), contrasta
con la dependencia tecnológica del tercer mundo, o la coexistencia de un sector
empresarial con rasgos de modernización tecnológica, junto a un amplio terreno
de prácticas organizativas que aún no encajan en las características del
paradigma organizativo en construcción, ni con la denominada organización
virtual que ha engendrado el capitalismo informacional, como bien lo ha
bautizado Castells.
Por otra parte, la relativa facilidad para acceder a las nuevas tecnologías, y
la estructuración de redes horizontales y verticales de producción, ofrecen a
las pequeñas y medianas empresas la posibilidad de consolidarse y acceder a
niveles superiores de competitividad.
No obstante, la virtualidad y
flexibilidad como rasgos de la organización actual y de la que vendrá, tienen
consecuencias no sólo administrativas u organizativas, sino laborales
(debilitamiento de contratos de trabajo permanentes a largo plazo) y sociales
(desempleo, reducción de nóminas), a costa de mantener la competitividad.
Otra de las variables involucradas en la transición paradigmática en la noción
de empresa tiene que ver con la relación organización-entorno. La relativa
estabilidad y predictibilidad que caracterizaron a la
economía durante muchos años, manteniendo asegurados los patrones de consumo,
los estándares de calidad y el grado de competencia, en la actualidad se han
tornado en una complejidad que se resume en una palabra: incertidumbre.
Sériex H. (1994) refiriéndose a la reestructuración organizacional en marcha,
verdadero "Big Bang"
de destrucción-creación, hace alusión a Morín para hablar de esta
complejización.
Según Sériex, conocemos la
diferencia entre la complicación y la complejidad. El conocimiento analítico de
los diferentes hilos que componen un tapiz no dará nunca el conocimiento de la
obra de arte en su totalidad. La complicación, a decir de este autor, al
término de un trabajo analítico incluso prolongado, puede ser controlada
totalmente, la multiplicidad de variables y sus interacciones componen siempre
resultados inesperados y no reducibles al análisis. Un conjunto es complejo
cuando las relaciones entre los factores conllevan efectos de lazo o feedback,
donde la variable "A" retroactua sobre ella misma positiva o
negativamente. Es el caso de la naturaleza y del conjunto de variables
económicas. Es el caso de la persona humana. Así, una empresa más humana, será
necesariamente más compleja.
POSTURA CRITICA CON RESPECTO A
Tomando como base el pensamiento de
Alvin Toffler, podemos dividir la historia de la humanidad en tres eras: la
primera, es la de la caza y recolección; la segunda, es la de la agricultura; y
la tercera, es la de la industria o era industrial. Cada era se caracteriza por
su(s): fuentes de energía, medios de comunicación, bases de poder, modos de
gobierno, formas de organización, concepto de ciencia, nivel de técnica o
tecnología, sistemas de valores, formas culturales, organizaciones familiares e
identidad individual. Todo esto gira en torno a un modo de producción básico.
Por lo que podemos inferir que nos
encontramos en los albores de una nueva era: la era del conocimiento.
Esta era presenta, un marcado
predominio de las tecnologías de comunicación, a manera de extensiones de
propiedades humanas, que es compatible con el pensamiento de Alvin Toffler y su
concepción basada en las consecuencias de las
tres grandes revoluciones, denominadas olas: la agrícola, la industrial
y la de la información. La fuerza, el dinero y el conocimiento constituyen para
cada ola el factor dominante en la conformación de la estructura de poder. La
tercera ola supone el desarrollo tecnocientífico, con una nueva forma de
interacción entre los componentes de la sociedad y sus productos.
El desarrollo de la sociedad de
la información, en cuanto a realidad
creciente, nos confirma que la información es poder, ojala compartido. De
donde, urge avanzar en los procesos de digitalización y liberación de los
respectivos recursos. El uso de la telemática en
Esto
trae consigo un estilo de vida auténticamente nuevo, basado sobre
fuentes diversificadas y renovables de energía, métodos de producción que dejan
anticuada a la mayoría de las cadenas de montaje, nuevas familias no nucleares,
una nueva institución que cabría denominar "el hogar electrónico" y
las escuelas y las empresas del futuro radicalmente modificadas. La
civilización naciente nos impone un nuevo código de conducta y nos lleva más allá de la producción en serie, la
sincronización y la centralización, más allá de la concentración de energía,
dinero y poder. Es una civilización con su propia perspectiva mundial
característica, sus propias maneras de abordar el tiempo, el espacio, la lógica
y la causalidad (Toffler, 1995).
En referencia a la realidad
Venezolana se entiende que estas revoluciones mencionadas por Toffler no se han
producido de la misma manera y forma que en las sociedades desarrolladas. El
caso es que en nuestras comunidades, convivan simultáneamente factores de cada
período. De esta manera, campesinos con economías de subsistencia acceden al
receptor de radio y en algunos casos al televisor. En algunas ciudades de
Venezuela, la telefonía digital fija y móvil, el cable, las redes telemáticas y
la transferencia digital, se presentan sin haberse desarrollado una economía de
la manufactura en escala, sino en una renta provincial sustentada en la
producción agrícola y en regalías de extracción de hidrocarburos, productos que
a través de oleoductos y gasoductos son transportados a otras regiones del país
para su procesamiento.
Toffler es un pensador muy creativo
con un gran poder de análisis. Pero su perspectiva presenta un fundamento filosófico consistente con el marxismo. Con mucha habilidad y capacidad de
observación se detiene en los fenómenos que caracterizan el proceso de cambio
actual. Sin embargo no considera sus
orígenes. Su preocupación central es la dificultad que percibe en el ser humano
para la asimilación del proceso de aceleración del cambio. Concentrándose sólo
en el cambio como tal, cuyas características englobantes aparecen como
diluyendo todo en él. Su enfoque es positivista y fenoménico, a pesar de dar una explicación de alcance global.
El ser humano finalmente terminaría
adecuándose al cambio gracias a los medios tecnológicos y sus infinitas
posibilidades de respuesta. Alvin Toffler esta convencido de que se ha
producido en las últimas décadas un "salto cuántico" del conocimiento
que abre horizontes insospechados para el desarrollo del ser humano y que de
alguna manera, redefinirá su relación con la realidad, la vida, la historia.
Otro aspecto importante de su aproximación es su convicción de que la "sociedad de masas" está llegando a su fin. Para él, estaríamos más bien ante un profundo y radical proceso de "desmasificación". Destaca en este aspecto el enorme influjo de los medios de comunicación, así como las modalidades del mundo de las computadoras que se están desarrollando en lo que hoy conocemos como los multimedios y su dimensión interactiva. En la línea de Marshall McLuhan señala: "El vínculo entre comunicaciones y carácter es complejo, pero irrompible. No podemos transformar todos nuestros medios de comunicación y esperar continuar inalterados como personas. Una revolución en los medios de comunicación debe significar una revolución en la psiquis"
En el aspecto filosófico e
ideológico se descubre en Toffler una indiscutible dependencia de pensadores de
lo que se ha llamado modernidad. Hay en muchas de sus afirmaciones,
especialmente cuando elabora hipótesis y trata de dar explicaciones que vayan
más allá de los fenómenos, ecos de pensadores como Descartes, Hegel, y de
algunos ideólogos del siglo XIX especialmente Marx de quien parece haber
mantenido tanto su fuerte economicismo como el determinismo histórico que
evidencia. En todo caso se percibe en su análisis una indiscutible huella del
pensamiento ilustrado.
Alvin Toffler al publicar su libro
The Adaptative Corporation (traducido al español como La empresa
flexible) analiza los cambios provocados por la incorporación de nuevas
tecnologías; nuevas actitudes sociales y nuevas políticas gubernamentales (Toffler, 1986: 21) que estaban a punto de
revolucionar todo el sistema de comunicaciones en Bell
System al cambiar su denominación por AT&T. La mayor compañía del mundo le solicitaba una
ruta hacia el futuro Ante esta propuesta Toffler se preguntó cuál debería
ser la misión de AT&T en esta fase; cómo debería
reorganizarse la compañía para desarrollar una tarea fundamental; cuál sería el
significado exacto de su misión (como consultor), y qué rendimiento se
esperaría de él. Pensaba:
Allí estaba una compañía gigantesca,
aferrada a la tradición, deseosa de examinar sus problemas del próximo futuro,
que no tenía inconveniente en dudar sus propios y más fundamentales supuestos
referidos a su misión, en confiar a un extraño la realización de semejante
prueba y permitirle incluso, que él mismo decidiera sobre la forma de presentación. El reto era irresistible.
Para abordar este reto Toffler
desarrolló a lo largo de cuatro años una búsqueda sobre el futuro de las
comunicaciones; el papel de la innovación; el funcionamiento interno; de Bell System; y
acerca de los cambios en el entorno social y político que pudieran afectar a la
compañía. Como asesor recurrió a métodos como visitas a las fábricas y
laboratorios; entrevistas con el presidente de la compañía y sus colaboradores;
reuniones con los ingenieros; personajes influyentes, contables, proyectistas
y, por supuesto, con muchas personas ajenas a la compañía: desde funcionarios
gubernamentales estadounidenses, hasta japoneses.
Hasta este punto la visión de
Toffler parecería que no sale de los patrones comunes de cualquier
investigación sobre cambio organizacional. Pero un comentario efectuado por él
abre una línea de análisis sobre la cual podemos relacionar con la propuesta de
investigación. En este sentido Toffler afirma:
Asimismo exploré un movimiento
“clandestino” de rebeldes dentro de la compañía, hombres y mujeres en todos los
niveles a quienes decepcionaba lo que ellos veían como una reacción inadecuada
de
¿Qué elementos aporta Toffler para
el análisis que aquí se busca desarrollar? En primer lugar, expone en su
discurso para los lectores una serie de componentes que a simple vista no se
pueden observar en el quehacer cotidiano de una ingente organización como lo es
AT&T. Se hace referencia a la marca de “rebeldes”
que él impone a un grupo de personas decepcionadas, que observaban como
inadecuada (anacrónica) la reacción de
Todos estos elementos tienen en
común que implican a la naturaleza particularmente humana, esto es tiene como
causa y/o efecto una emoción. La tipificación que hace de este movimiento como
“clandestino” encierra también, de alguna manera, sus prejuicios y emociones,
al descubrir y detectar un movimiento de vanguardia que buscaba dejar atrás las
viejas prácticas y creencias que hasta entonces se habían desarrollado en la
compañía en cuestión. En su análisis, Toffler muestra un conjunto de escenarios
generados de manera interna y externa a partir de un proceso de cambio
organizacional.
“Las
reorganizaciones, no sólo son cada vez más frecuentes, sino más profundas.(…)Mientras
no se vislumbre una alternativa funcional para la estructura existente, la
resistencia al cambio triunfará por lo general”
-“Cabe preguntarse si en el medio ambiente tan cambiante de nuestros
días cualquier corporación puede ser verdaderamente adaptable mientras siga
actuando con las creencias del ayer.
Esta tesis doctoral propone desarrollar una metodología a la evaluación del impacto de técnicas gerenciales validadas en el mundo empresarial en el desempeño organizacional de las instituciones de educación superior. En tal sentido, la combinación de los referentes teóricos referidos a técnicas gerenciales, desempeño y organizaciones complejas provee una nueva concepción metodológica para abordar la evaluación de organizaciones del conocimiento como son las universidades. Se considera que el avance de la sociedad del conocimiento impone un cambio en el contexto en que operan estas organizaciones pero en ningún caso cambia el rol asignado por la sociedad respecto a su construcción. Del mismo modo, las organizaciones universitarias demandan técnicas gerenciales que son provistas o tomadas de organizaciones empresariales, las cuales en naturaleza, objetivos, funcionamiento e interacción con el entorno difieren significativamente de las primeras. Allí surge un primer cuestionamiento a su efectividad organizacional. Sentido y misión procuran a grandes rasgos un incremento en la competitividad o en la mejora de procesos, en la eficiencia del uso de recursos, entre otros beneficios esperados. Por ello al cuestionamiento inicial se une un segundo aspecto, referido a si los resultados obtenidos en términos de desempeño organizacional por la aplicación de técnicas gerenciales originadas en el mundo empresarial resultan satisfactorios en los términos esperados. Entonces lo que se espera en evaluar estas modas gerenciales, que siendo exitosas en los espacios empresariales, quedan descontextualizadas a la realidad de las universidades, permitiéndonos innovar con el diseño de una nueva estrategia gerencial adaptada a nuestra realidad.
Toffler A. (1986),
La empresa flexible, México, Plaza y Janés.
Toffler
A y
Toffler H. Las guerras del futuro, Plaza & Janés, Barcelona 1994, p. 41.
Toffler
A. El cambio del poder, Plaza
& Janés, Barcelona 1990, pp. 17ss.
CASTELLS,
M. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. México, Siglo
XXI, 1999.
Drucker
P, La sociedad Postcapitalista" Barcelona (1994)
Marx
K. En una carta a Annenkof criticando a Proudhon afirma: <> (Karl
Marx - Federico Engels, Correspondencia,
Editorial Cartago, Buenos Aires 1973, p. 21).
Sériex
H. "El Big Bang de las
Organizaciones. Cuando la empresa entra en mutación". Granica.
1994. p. 102.
Warren V. y Michael M.
http://www.nodulo.org/ec/2004/n033p23.htm
http://e-learning.academia.cl/moodle/mod/forum/discuss.php?d=700
http://www.mty.itesm.mx/dhcs/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec217.html