Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara

    A mediados de agosto de 1999 se daba luz verde al Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara, paso previo a su definitiva declaración como espacio protegido y su inclusión en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA). El Consejo de Gobierno andaluz aprobó el 27 de septiembre el que será quinto Parque Natural granadino y tercero malagueño, ya que afecta exactamente a 40.662,95 hectáreas repartidas casi al 50 por ciento entre ambas provincias. Con la entrada de estas montañas en la RENPA, se viene a saldar una antigua deuda con estas sierras, que inexplicablemente quedaron olvidadas por entonces a pesar de que sus valores naturales, históricos y artísticos superan en interés a los que pueden encontrarse en muchos otros espacios acogidos anteriormente a protección especial. El ecodesarrollo de este Parque significará, sobre todo para la parte granadina, un maná contra el éxodo de la población por los puestos de trabajo que puede generar y la mejora de la calidad de vida. Lo podemos delimitar como el espacio comprendido entre el río Puente de Piedra en Alcaucín (Málaga) hasta la denominada carretera de la Cabra Montés en Otívar (Granada), y se articula como telón de fondo en las fértiles tierras de Alhama, en el poniente granadino, como contraste físico de sus fértiles y blandos campos de olivos y cereal.  

    Sentimientos encontrados sería el resumen de las distintas opiniones recogidas entre los habitantes de la zona. Por un lado la alegría de los que durante mucho tiempo han esperado la designación como espacio protegido. Por otro, cierta desconfianza y escepticismo de aquellos que viven de la agricultura y ganadería ya que se abren numerosas interrogantes que con el tiempo se irán contestando. Satisfacción plena para los que aman a esta tierra, residan o no en ella, pues consideran que con un desarrollo sostenible sus bellísimos y recónditos parajes pueden preservarse para el disfrute de éstas y próximas generaciones, a la par que generan empleo y bienestar.

    Y sin embargo, el Parque es una ya realidad. Con grandes atractivos como el de la vegetación y de la fauna, y, sobre todo, el paisajístico, auténtico balcón de Europa, ya que en días claros permite contemplar desde Sierra Nevada hasta el Atlas marroquí pasando por varios cientos de kilómetros de la costa Mediterránea.

    El nombre de Tejeda deriva del elevado número de tejos que en otro tiempo poblaron la sierra. Por su parte, Almijara deriva del nombre árabe "almijar", que significa "escurridero", posiblemente en alusión a la rapidez con que escurren las aguas de lluvia por estos arroyos hasta el mar o también por deformación de "Sierra de los almijares", en alusión a la abundancia de estas estructuras (actualmente llamadas paseros) en las viviendas rurales que se utilizaban para secar higos y uvas principalmente.  

    Desde siempre han sido montañas llenas de historias y leyendas sobre rebeliones, contrabando, furtivismo y resistencia al orden establecido que a lomos de arriería o de boca en boca circularon hasta no hace muchos años colando por los escasos puertos que comunican ambas vertientes. Han sido territorios ásperos, donde la vida era más bien supervivencia a costa de maltrechos viñedos por la filoxera, suelos erosionados por lluvias desbocadas en los que olivos, almendros y sembrados generaban rentas escasas. El esparto de sus rocosas laderas, la resina de los erguidos pinos, el carbón de la madera y leña de árboles o matorrales e incluso la nieve de las cumbres en años favorables, junto con el uso ganadero de los montes y la caza, contribuyeron al sustento de sus pobladores.

    Este carácter marginal ha favorecido la conservación de su paisaje, su arquitectura tradicional y de sus valores naturales. Si el valor del Parque como Natural se encuentra en los roquedos y barrancos, en sus pueblos se encierra una fantástica herencia histórica con olor morisco y mudéjar, con relumbrantes fachadas de cal y retorcidos arcos, escalinatas y torreones de ladrillo mozárabe, donde las noches huelen a azahar y jazmín. En este aspecto son de destacar los pueblos de Alhama de Granada, Salares y Frigiliana. 

    Flora

    Entre su variada flora podemos encontrar ejemplares de pino, la sabina rastrera, el enebro, el roble melojo, el robledo, el quejigo, la encina, la carrasca, el acebuche, el alcornoque, matas espinosas, matorral y plantas aromáticas como el tomillo. Esta vegetación se ha visto muy mermada por la acción de hombre debido fundamentalmente a la tala, incendios forestales y el pastoreo. La mayoría de sus ríos sufren fuerte estiaje y muchos de los municipios carecen de depuradoras de aguas residuales, añadiéndose a este problema la sobreexplotación en el caso del río Verde o el aumento de fertilizantes y plaguicidas en el Llano de Zafarraya, lo que va en detrimento de la calidad de las aguas.

    Fauna

    La zona tiene un alto interés zoológico por el número de especies. Así, por ejemplo, hay anfibios como el gallipato, el tritón jaspeado, la salamandra, sapo partero y común, sapillo pintorrojo, sapo de espuelas, sapo corredor, ranita meridional, rana común, etc. Entre los reptiles se localizan ejemplares de camaleón, eslizón ibérico, galápago leproso, culebra de herradura, salamanquesa común, culebrilla ciega, lagartija colirroja e ibérica, lagarto ocelado, lagartija colilarga, lagartija cenicienta, coronela meridional, culebra de escalera, culebra bastarda, culebra de agua y víbora hocicuda. En cuanto a aves hay una gran variedad. Así se pueden ver en este espacio desde la gaviota argentérea en la costa al águila real, en las montañas, o las fochas y ánades propias de las zonas húmedas. También se localizan ejemplares de rapaces como azor, gavilán y águilas real, perdicera o culebrera, buitre leonado, chorlitejo chico, gavilán, halcón peregrino, búho real, chotacabras gris y pardo, además de chorlito dorado, halcón abejero, milano negro, águila calzada, terrera común, totovía, calandria, curruca, collalba, bisbita, escribano, chova piquirroja, etc.

    En cuanto a los mamíferos se han catalogado unas 24 especies entre las que se encuentran dos variedades de murciélagos, gato montés,ciervos y la cabra montés, auténtica reina de estas sierras que hace unos años estuvo a punto de la extinción y que tras la regulación cinegética de esta especie bajo la figura de Reserva Nacional de Caza se haya multiplicado por diez en los últimos 25 años. Otra curiosidad es como en menos de tres años la ardilla común ha colonizado por completo estas sierras.

 

    Quizás el primer paso en esta fase sea procurar el conocimiento a los ciudadanos de estos pueblos para que sepan amar lo que tienen y habrá que enseñarles que el Parque se puede convertir en motor de desarrollo para la zona "siempre y cuando se realice un desarrollo socioeconómico compatible con la conservación medioambiental". Esto mismo habrá que hacer con el resto de los granadinos pues, pese a la proximidad a la capital son muchos los que desconocen el encanto de esta región y al resto de andaluces y amantes de la Naturaleza pues siendo todos conscientes de su valor será más fácil su conservación.

    Accesos al Parque Natural.

    Desde Granada.- Desde la misma capital, se toma la carretera de motril y en el puerto del Suspiro del moro, se toma el desvío a la derecha en dirección Otívar y Almuñécar, es la conocida como "Carretera de la cabra montés". Una vez en esta y recorridos unos veinticinco kilómetros se toma el desvío que sale a la derecha y que llega a los pueblos de Jayena, Fornes, Arenas del Rey y Alhama de Granada, pasando por el embalse de Los Bermejales.

    Si por el contrario, se toma dirección Sevilla por la A-92, una vez pasada la localidad de Loja, hay que tomar el desvío hacia Zafarraya, llegando a los mismos pies de la Sierra Tejeda.

    Desde Málaga.- Por la carretera de la costa en dirección Motril- Almería se llega hasta Vélez-Málaga y Nerja. En el primero es posible desviarse de la autovía en dirección hacia Alhama de Granada, accediendo fácilmente desde esta carretera, A-335, a los municipios de Alcaucín, Canillas de Aceituno, Sedella y Salares. Si se quiere llegar a Cómpeta o Canillas de Albaida, es preferible salir de la autovía por el pueblo de Algarrobo, una vez pasado Vélez. Para el visitante de fuera de la provincia, conviene tomar el desvío existente en Casabermeja, antes de la capital, en dirección a Vélez-Málaga, llegando al embalse de La Viñuela, desde donde se puede llegar hasta Alcaucín y demás pueblos del Parque Natural.

    Páginas de interés donde encontrar más información:

    www.ideal.es/waste/tejeda.htm

    www.cma.junta-andalucia.es/espacios_naturales