LOS TAJOS DE ALHAMA
En la parte más suroccidental de la Depresión de Granada se encuentra la localidad de Alhama, y su nombre nos trae a la memoria el catastrófico terremoto del año 1884.
Alhama es otro ejemplo
de pueblo marcado por la impronta que, en su paisaje urbano y comarcal, producen
los impresionantes tajos que bordean el río del mismo nombre que la localidad.
Las rocas que conforman los tajos de Alhama se denominan calcarenitas y los fósiles que contienen evidencian que se depositaron bajo el mar hace nueve millones de años (por tanto, se depositaron en el intervalo de tiempo geológico denominado Edad Tortoniense).
Es un lugar excepcional por cuanto conserva los depósitos de aquel mar, y nos permite conocer cómo queda registrado el hecho de que una región que hoy está por encima del nivel del mar, haya estado sumergida bajo él.
El estudio geológico de las rocas que constituyen los tajos, desde la base hasta la parte más alta de los mismos, pone de manifiesto no sólo la inundación del sector de Alhama por el mar, sino también cómo ese mar fue haciéndose cada vez más profundo a medida que pasaba el tiempo.
Así, las rocas más antiguas de los Tajos, esto es, las que se sitúan más abajo, nos dicen sorprendentemente que cuando comenzó la inundación del mar, el sector de Alhama se comportó como un estuario.
Pero aún más sorprendente, si cabe, es que, con el tiempo, en el sector de Alhama se formaron unas playas de arena como las que hoy podemos disfrutar en Torrox. Playas en las que los geólogos han reconocido las diferentes partes en que se divide una playa: la zona sumergida movida por el oleaje y en cuyo fondo encontramos las ondulaciones que producen las olas, la zona de la orilla donde baten las olas y la zona más alta donde habitualmente extendemos las toallas y pinchamos las sombrillas.
La continua elevación del nivel del mar hizo que el sector de Alhama pasara de ser una costa con playas a una situación claramente marina con profundidades de varias decenas de metros donde se desarrollara una plataforma cuyo fondo era removilizado por importantes corrientes marinas desatadas por tormentas. Estos depósitos de plataforma son los que constituyen la mayor parte de los Tajos de Alhama.
En las afueras de Alhama, en dirección a Cacín, se encuentran unas rocas blandas y grisáceas llamadas margas que se formaron en las partes más profundas de ese mar.
Cuando acabaron de formarse las rocas que constituyen los tajos de Alhama, y antes de que se retirara definitivamente el mar, se desarrolló un pequeño delta cuyas rocas pueden verse a la salida del pueblo de Alhama en dirección a Fornes.
Finalmente, antes de acabar el intervalo de tiempo que denominamos Tortoniense (hace unos 6 millones de años) el mar que inundaba toda la Depresión de Granada, incluido el sector de Alhama, quedó aislado del Mar Mediterráneo y quedó convertido en un gran lago que poco a poco se fue secando. Recientemente, la red de ríos que fluyen por la Depresión de Granada fueron erosionando los materiales por los que circulaban y así, el río Alhama fue erosionando los depósitos cuya historia geológica hemos relatado hasta generar los Tajos de Alhama.