Mi alma
Vulcano 14-12-2001
Calcinada por el fuego de la angustia
se muere mi soledad tan gris y sola,
tu silencio, es él, que me hiere, riñe e inmola
claroscuro en mí, por tu sonrisa mustia.
Rebajada ya a un letargo de universo,
mi alma inerte se convierte en triste ruego
no lo dudes que al matarme con tu ego
mueres tú a mi lado en este triste verso.
