Mi pueblo de antaño
Ya no estaba tu nombre ni el mio en las hojas marchitas
que un dia los acunó.
Estaba sola la plaza del pueblo, la iglesia cerrada los bancos vacios
testigos del tiempo, en que fuimos jóvenes los dos.
La vieja encina sigue en su sitio la virgen de la loma a la que dejé una flor,
las flores silvestres reían gozosas
cuando corté una de ellas para recordar el viejo amor.
No lloro el pasado prefiero el presente pero lindos son los recuerdos
de cuando fui joven...y descubri el amor.
Te dejo mi pueblo soñado dormir tu silencio de un tiempo mejor,
no encontré los naranjos ni las hierbas perfumadas
tampoco la higuera, testigo de juegos, ni el olivo tan verde que el tiempo cortó.
Cierro la página de los mas bellos recuerdos,
guardándola en el alma como una vez la viera
plena de colores, perfumes y sol.
Te dejo dormir pedacito de tierra tranquila y silente, el sueño eterno
aunque nunca te diga adiós...