No a la guerra!

Se despierta la alborada que aun nos queda
temblando el rocio en las flores olorosas,
pasos que agigantan los sonidos al pisar
la tierra mancillada por el hombre incauto.

Tiene aún el niño una sonrisa de alegría
cuando pide con premura un pedazo de pan
trabaja el hombre el cansancio del dia
y vuelve fatigado de luchas que no esperan.

Caminos que se vestían de rosas y verbenas
ven secarse los frutos de la vida en silencio,
siguen los pasos llenando de sonidos la tierra
como bestias en loca estampida de destrucción.

Ya no florecen los campos de fértiles semillas
se secan los rios, se mueren las olas en horror,
el hombre en su bajeza destruye sin tregua
cortando a su paso libertades y pensamientos.

Dónde quedaron los cielos dorados de un dia,
dónde los pájaros que cantaban alegres al sol,
dónde se fueron las risas inocentes que jugaban
con soldaditos de plomo, y no conocían el dolor.

Un nombre que tiene color de muerte sin fronteras
guerra salvaje, odio y rencor, lágrimas  y dolor.
No a la guerra que opaca los cielos brillantes
No a la guerra, no a la guerra...no a la guerr...