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RESURRECCIÓN DE UN SUEÑO
(Primavera )
arriaco
Suaves tintes de cobre y azul perla
acomodan mis retinas al trabajo de mirar;
animales y torrentes conciben dulces músicas
consiguiendo rescatarme suavemente
de la celda en que Morfeo
cada día me arrincona.
Prisión dulce para seres agotados...
Pero no para mí.
Torturado por brumosos carceleros;
obligado a observar en inconsciente vigilia
retazos de errores cometidos, o inventados.
Engendros deformes
que subyugan mi descanso
permutando los sueños
en abyectas pesadillas...
Pero hoy no es así...
Entreabro los ojos cuando el día despereza
estirando sus brazos de luz al horizonte;
gorjeos y trinos son bostezos que refuerzan
los vigorosos latidos de la tierra.
Los colores usurpan el poder
a pardos y azabaches;
y millones de inquilinos de la casa de la vida
descabalgan de sus camas…
Cada día, mucho antes de llamarse de tal forma,
sufren los amantes el hechizo:
Toda la eternidad para no unirse.
Ella muere cuando el llega...
Resucita cuando su amado ya es occiso.
Como tú, que oníricamente vuelves viva
a latir con corazón de enajenada,
caminando de mi mano por lugares fabulosos
sólo cuando en el sueño se transitan.
Paisajes de ternura que jamás hemos andado
pues no puedes salir de mi utopía.
De repente sí...
Cuando hoy el suave frío del mañana nuevo
toca mi piel, mojándola con su húmeda saliva
y el aire que mece las hojas de los álamos
me trae tu imagen blanca,
llenando las retinas de tu Amor azul,
de etérea ninfa.
Creo nacer de nuevo, sueño despierto:
Borrada de repente la rutina,
la simiente del loco ya no brota.
Con Madre Tierra y Padre Sol siento mi pulso
al compás palpitante de la vida.
El agua del arroyo limpia de cochambre
mente y alma,
y los montes y atalayas me procuran la morada.
Y Dios, ahora visible en todas partes,
parece saludarme sonriente:
Quiere participarme en tal momento,
en mi consciente,
que aunque en verdad no existas
serás real alguna vez, que podré verte
en reflejos del mar, del Sol naciendo,
en el primer rocío, en la otra orilla...
Cantando desde un árbol a la vida
que una vez te diera en mis adentros...
Y que alguien tratara de usurparte en pesadillas.
Pero ya no podrán:
Tú ya estas viva.
Registrado 1995

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