Tan solo y sin tu aliento
 
Vulcano 16-12-2001
 
Onerosa mujer de mis amores
que me diste placeres humectantes
que supiste rodearme de colores
hoy te añoro así sea por un instante...
 
Tu llegada fragante y olorosa
parecida a los aromas de mi huerto
llenaron de locuras bondadosas,
mi vida, y con agua mi desierto...
 
Fuiste tú, mi mujer cálida y bella
el tizón que encendiera mis abrojos
convirtiendo a mis penas en despojos
que se fueron dejándome sin mella...
 
Hoy evoco la hermosura de tu cuerpo
saboreando todavía a tu espalda
tu erizada piel aun mi lengua escalda
ningún recuerdo de mi mente suelto...
 
Y te fuiste en aquella gris mañana
sin cubrir mi frío y desnudo cuerpo
ahí quedé tan solo y sin tu aliento
con el frío de nuestra madrugada...