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Los Enanos habitan en las profundidades de las montañas, en las minas y salones excavados por sus propias manos en la roca sólida. En el pasado, los Enanos prosperaron y sus asentamientos crecieron hasta convertirse en florecientes ciudades subterráneas; las más importantes de las cuales fueron construidas en las Montañas del Fin del Mundo, la larga cadena de montañas se extiende desde el Norte del Viejo Mundo hasta las Tierras del Sur.
En tiempos ancestrales, los asentamientos del Imperio Enano estaban interconectados por rutas subterráneas, que eran tan anchas que podían permitir la circulación de tres carros cargados a la vez. Las baladas enanas hablan de la prosperidad de aquellos días; del oro y la plata arrancados de las montañas; de las fabulosas joyas extraídas de la roca y de los diamantes, el mármol, él ónice y el jade que adornaban los deslumbrantes salones de los reyes enanos.
Declive y caída.
Desgraciadamente, esos días quedaron atrás; aunque son recordados con orgullo por los bardos enanos en los salones de piedra de las fortalezas que aún sobreviven. Las leyendas hablan poco de la caída del Imperio enano, pero es evidente que sus ciudades sucumbieron una a una ante los ataques de los Goblins desde la superficie y de los Skaven desde las profundidades. Actualmente, tan sólo queda una fracción del ancestral imperio subterráneo de los enanos. Los Enanos son pocos y sus riquezas han quedado muy reducidas en comparación con las de tiempos pasados. Sin embargo, aún son una raza orgullos y desafiante, ¡tan inflexibles como las montañas y tan duros como la misma roca!
Edad, riqueza y habilidad.
Los Enanos son inmensamente fuertes y resistentes, de grandes espaldas, gruesa cintura, con grandes manos y pies. son testarudos y buscan siempre el sentido práctico de las cosas. Los Enanos respetan tres cosas por encima de las demás: la edad, las riquezas y la habilidad.
A menos que mueran en combate, los Enanos viven hasta muy avanzada edad. La
edad de un enano se puede deducir por la longitud de su barba. Los más ancianos y sabios
poseen barbas plateadas de varios metros de longitud, que llevan enrolladas alrededor de
su cintura e incluso arrastrando a sus espaldas si se trata de barbas realmente largas. El
respeto por la edad se extiende a todos los aspectos de la civilización enana, en la que
las obras de los antiguos se toman como modelo de grandes logros y en la que las armas se
forjan una y otra vez.
Lo que más respetan los Enanos, en segundo lugar, es la riqueza. Amasar riquezas es una gran pasión entre ellos; y ningún Enano se siente seguro si no dispone de una fortuna sustancial que pueda llegar a sus descendientes. Las riquezas han llevado a muchos ejércitos ambiciosos hasta las puertas de las fortalezas enanas, donde aún pueden contemplarse sus blancos huesos. Pero no todos los ataques a las fortalezas enanas han resultado infructuosos: algunas han sucumbido ante el ataque de los Orcos, los Goblins o los Skavens. Los preciosos tesoros enanos que contenían han sido, pues, saqueados y dispersados por todo el mundo.
La tercera piedra angular de los Enanos es su increíble habilidad. los Enanos se sienten muy orgullosos de su trabajo, ya sea en la construcción de un túnel o en el tallado de una diminuta gema. Son buenos construyendo artefactos pequeños e intrincados; y todas sus obras cuidan hasta el último detalle. Curiosamente, en el lenguaje enano la palabra para el trabajo descuidado y de mala calidad es umgi, que literalmente puede traducirse como "hecho por hombres".
Los Enanos mantienen siempre su palabra. Tienen un estricto sentido del orgullo y del honor. Si un Enano hace una promesa, la recordará y la mantendrá siempre; y también mantendrá una promesa hecha por sus antepasados sin importar el tiempo que haya transcurrido. La ruptura de una promesa es el deshonor más grande que existe para un Enano. Una promesa rota será recordada amargamente y conducirá a determinados actos de venganza que pueden durar siglos. Los graves incumplimientos de promesas hacia los Enanos de una determinada fortaleza son inscritos para la posterioridad en el Libro de los Agravios, un grandioso tomo conservado por el Señor Enano de cada fortaleza, que lo mantiene permanentemente actualizado.
Los reinos Enanos
Aún existen numerosas fortalezas enanas en las Montañas del Fin del Mundo; aunque en el pasado existieron muchas más, además de que eran considerablemente más grandes. Las que aún sobreviven son fortalezas aisladas, asediadas por Orcos, Goblins, Skaven y otras criaturas malignas. Algunas de estas fortalezas son Karak-Kadrin, o "torre de los Matadores", que monta guardia sobre el famoso Paso de los Picos, una ruta muy transitada por los mercaderes de Imperio y Kislev y uno de los pasos principales entre el Este y el viejo Mundo. al Sur se encuentra Zhufbar, junto al frío Lago Varn, que tiene una larga y sangrienta historia; ya que fue conquistada por los Goblins y reconquistada con la ayuda de Sigmar, el primer Emperador.
La fortaleza más grande e importante de los Enanos es Karaz-a-Karak, nombre que significa "Pico Eterno". Esta poderosa y bulliciosa ciudad es la capital ancestral de todos los reinos enanos y la fortaleza del Supremo Rey de los Enanos. Esta ciudad es el corazón espiritual de los Enanos. Es aquí donde se conservan el Gran Libro de los Agravios y el Libro de los Recuerdos; y donde se encuentran los templos de los dioses Grungni, Grimmir y Valaya. Todas las fortalezas enanas tienen largas y nobles historias. Cada fortaleza es un reino independiente, pero todas deben lealtad al Supremo Rey de los Enanos de Karaz-a-Karak.