ðHwww.oocities.org/es/nereocs/prohibido.htmlwww.oocities.org/es/nereocs/prohibido.htmldelayedxÃpÕJÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÈÐ^€÷OKtext/html߸y,÷ÿÿÿÿb‰.HMon, 17 Dec 2001 12:22:51 GMTšMozilla/4.5 (compatible; HTTrack 3.0x; Windows 98)en, *ÂpÕJ÷Prohibido prohibir

Prohibido Prohibir



Estamos cercados, asfixiados en un campo de concentración de prohibiciones.
Prohibido girar, prohibido pasar, prohibido seguir, prohibido parar, prohibido por aquí y prohibido por allá. Todos estos prohibidos han afectado, estrangulado nuestro espíritu y han transformado nuestra mente en el materialismo de la obediencia y en una acción carente de respiración y renovación espiritual. Vivir prohibido es vivir sin esperanza. Vivir prohibido es vivir encerrado en un mundo enfermo, enfermo de falta de fe y de optimismo; es vivir sin querer lograr, sin querer triunfar, sin querer amar, sin querer decir, sin querer vivir. Vivir prohibido es desconocer el arte de vivir; el más noble y único arte que vale la pena vivir. Vivir prohibido es estar huérfano de amor y deseo; es no confiar, es excitar la ansiedad, es impotencia, es tristeza, es la única forma de no lograr la paz ni consigo mismo, ni con Dios, ni con el diablo.

Vivimos prohibidos por carteles, afiches, por gobiernos, por la mafia, por la simbología, por los crímenes, el terrorismo, la tecnología, el fanatismo. Vivimos prohibidos del futuro, porque no confiamos ni siquiera en nuestro presente. Las prohibiciones negativas vuelven estúpido al que prohíbe e imbecil al prohibido. La Humanidad, los países deben cambiar, deben redescubrir las "prohibiciones positivas".
Hasta cuando tanta negación del ser:

Prohibido pisar el pasto. Prohibido girar a la izquierda. Prohibido recostarse en el césped. Prohibido estacionar de frente. Prohibido cortar flores. Prohibido tomar agua. ¡Hasta cuando! Hasta cuando tanta prohibición negativa, que nos mata la ilusión y el pensamiento, nos humilla en nuestra capacidad y deshilacha nuestra alma y nuestra mente.

¡Señor!, a Ud. le digo, amigo mío, a Ud. ingeniero, a Ud. médico, a Ud. gobernante, a Ud. artista, alcalde, obrero, profesional, escritor ....., a Ud., a todos, hoy les digo y les llamo a “rebelarse” contra las prohibiciones negativas y hacer nacer las prohibiciones positivas, las que reconocen la capacidad de comprender, las que no aplastan, las que hacen pensar.

¿No sería más justo y humano ver carteles como éstos?:

Puede girar a la derecha. Puede girar a la izquierda. Puede irse por el centro. Puede recostarse en el pasto, es suyo. Puede cortar una flor, si es para dar amor. Puede estacionarse donde quiera, sin molestar. Esta plaza es suya, contamos con Ud.

¿Y no sería lógico prohibir lo negativo?:

Prohibido no amar, prohibido no razonar. Prohibido no tratar de comprender. Prohibido odiar. Prohibido no pensar. Prohibido envidiar. Hay prohibiciones de vida y hay prohibiciones que matan. Hay que vencer las prohibiciones, el pesimismo y la amargura. Hay que reconstruir nuestra vida interior con amor, con alegría, con generosidad, con mucha esperanza. Hay que creer en nuestra propia capacidad de vivir y de cambiar. Y es muestra decisión, y de nadie más, cambiar el odio, la calumnia, el dolor y el egoísmo por esperanza, optimismo y generosidad. Y es nuestra decisión, y de nadie más, cambiar el mundo y el país; empezando a cambiar nosotros mismos. Se acabaron las acusaciones a éstos o aquellos; todo cambiará, si cambiamos primero nosotros mismos, si cambiamos las lamentaciones por acciones, los separatismos por uniones, los rencores por reconciliaciones.

Sólo cambiando nosotros cambiaremos a los demás. Cambiemos la paz y el amor; palabras que son un clamor y meta sagrada de toda la Humanidad. La paz y el amor no son una invocación desesperada, son ideales factibles. La paz y el amor están más allá de toda índole de diferencias, de prejuicios de intereses. La paz y el amor inspira cada uno de nuestros actos, en nuestra filosofía, ética y religión. La paz y el amor son respeto mutuo, son sensibilidad para vivir y comprender los puntos de vista ajenos, sólo la paz y el amor son unidad, sólo la paz y el amor son los antídotos de la ambición y el odio. Donde hay paz y amor hay felicidad, donde hay felicidad hay libertad.
Sólo la paz y el amor se convierten en pan.