Esta es la escenificación más importante para mí. La escribí y presenté como regalo a una amiga. En sus líneas está dibujada mi experiencia de Dios y el giro de 180 grados que dio mi vida hace unos años. ^___^ ya me puse sentimental...

 

Introducción

Esta escenificación quiere ser la puesta en escena de la experiencia vivida por Saulo de Tarso al encontrarse con Cristo. Presenta el antes y el después de dicho encuentro, queriendo hacer notar el paso del hombre viejo al nuevo.

Pero no se trata sólo de una recreación basada en el texto de Lucas. Intenta ir a la experiencia de Dios que supuso para Saulo el descubrir que todo aquello en lo que creía debía ser reorganizado a la luz de la revelación de Jesús como el Mesías. Saulo vio desmoronarse todo aquello en lo que cimentó su vida y su moral, para luego ver a Jesucristo erguirse como piedra angular de la nueva vida que comenzaba para él.

Creo que podemos pensar que la crisis que sufrió Saulo después de encontrarse con "el crucificado Glorificado", no fue sólo religiosa sino también existencial: El sentido de su vida estaba en su Fe; al ser esta sacudida toda su vida osciló entre la desesperación del sin sentido y el renacer a un sentido completamente nuevo.

Para nosotros, seres humanos como él, que también fundamentamos el sentido de nuestra vida en nuestra FE, esta obra es un debate alrededor de esta pregunta: ¿podemos encerrar a Dios en un esquema o tenemos que preguntarle constante y humildemente "Quién eres, Señor"?.

Es decir, ¿acaso estamos tan seguros de conocer totalmente a Dios que nos hemos hecho mapas conceptúales y esquemas sobre Él? ¿O estamos abiertos a que se nos revele como el "Totalmente Otro", el que no es posible manipular, el que se sale de nuestros esquemas y cualquier día nos incomoda con sus criterios tan en contraste con los nuestros...?,

Y, si nunca nos incomoda y nunca chocan nuestra manera de pensar con la suya, ¿Podríamos haberle acomodado a nuestra imagen y semejanza como aquellos que condenaron a Jesús y a todos los que no fueran como ellos o como aquellos que pasaron de largo ante el herido del camino?

Sean cuales sean nuestras respuestas, existe una sola certeza en nuestra relación con Dios: Él esta de nuestra parte, ÉL nos ama con ese amor extremista que vemos manifestado en el evangelio por los gestos y palabras de Jesús; ese mismo Señor Jesús que se nos presenta como Maestro y va revelándose, para llevarnos al pleno conocimiento de la verdad, unas veces poco a poco y otras con el fulgor del relámpago como a Pablo.Ese mismo maravillosos Amigo que va transformándonos con su amistad, de manera que nuestro actuar y obrar lleguen a ser un día anuncio y testimonio gozoso de la Salvación que ha querido derramar en abundancia sobre sus hijos.

¡Que la paz, el Gozo y las ganas de vivir que nace al sabernos amados gratuitamente por un Dios Misericordioso, y esto es algo que indiscutiblemente Jesús nos reveló, reine en nuestros corazones...!