Introducción
Esta
escenificación quiere ser la puesta en escena de la experiencia vivida
por Saulo de Tarso al encontrarse con Cristo. Presenta el antes y
el después de dicho encuentro, queriendo hacer notar el paso del hombre
viejo al nuevo.
Pero no se trata sólo de una recreación basada en el texto de Lucas.
Intenta ir a la experiencia de Dios que supuso para Saulo el descubrir
que todo aquello en lo que creía debía ser reorganizado a la luz de
la revelación de Jesús como el Mesías. Saulo
vio desmoronarse todo aquello en lo que cimentó su vida y su moral,
para luego ver a Jesucristo erguirse como piedra angular de la nueva
vida que comenzaba para él.
Creo
que podemos pensar que la crisis que sufrió Saulo después de encontrarse
con "el crucificado Glorificado", no fue sólo religiosa sino también
existencial: El sentido de su vida estaba en su Fe; al ser esta sacudida
toda su vida osciló entre la desesperación del sin sentido y el renacer
a un sentido completamente nuevo.
Para
nosotros, seres humanos como él, que también fundamentamos el sentido
de nuestra vida en nuestra FE, esta obra es un debate alrededor de
esta pregunta: ¿podemos encerrar a Dios en un esquema o tenemos que
preguntarle constante y humildemente "Quién eres, Señor"?.
Es
decir, ¿acaso estamos tan seguros de conocer totalmente a Dios que
nos hemos hecho mapas conceptúales y esquemas sobre Él? ¿O estamos
abiertos a que se nos revele como el "Totalmente Otro", el que no
es posible manipular, el que se sale de nuestros esquemas y cualquier
día nos incomoda con sus criterios tan en contraste con los nuestros...?,
Y,
si nunca nos incomoda y nunca chocan nuestra manera de pensar con
la suya, ¿Podríamos haberle acomodado a nuestra imagen y semejanza
como aquellos que condenaron a Jesús y a todos los que no fueran como
ellos o como aquellos que pasaron de largo ante el herido del camino?
Sean
cuales sean nuestras respuestas, existe una sola certeza en nuestra
relación con Dios: Él esta de nuestra parte, ÉL nos ama con ese amor
extremista que vemos manifestado en el evangelio por los gestos y
palabras de Jesús; ese mismo Señor Jesús que se nos presenta como
Maestro y va revelándose, para llevarnos al pleno conocimiento de
la verdad, unas veces poco a poco y otras con el fulgor del relámpago
como a Pablo.Ese
mismo maravillosos Amigo que va transformándonos con su amistad, de
manera que nuestro actuar y obrar lleguen a ser un día anuncio y testimonio
gozoso de la Salvación que ha querido derramar en abundancia sobre
sus hijos.
¡Que
la paz, el Gozo y las ganas de vivir que nace al sabernos amados gratuitamente
por un Dios Misericordioso, y esto es algo que indiscutiblemente Jesús
nos reveló, reine en nuestros corazones...!