Introducción
"Una
Revolución en Navidad" quiere seguir la línea de "La Navidad Contada
por una Estrella". Aunque es completamente diferente en estilo y esquema,
también quiere ser una alternativa para evangelizar a través del tradicional
Acto de Navidad que se realiza cada año en algunos colegios y en el
que gastamos tanta energía y corazón.
El tema de esta obra gira alrededor de la figura de San Francisco
de Asís por ser él quien tuvo la gran idea de recrear el lugar donde
nació Jesús, iniciando la popular tradición del pesebre, y por ser
él quien vivió una vocación al seguimiento de Jesús llena de sencillez
y espontaneidad en el amor, llena de "sana locura" por Jesús y amor
a los hermanos.
En
la obra se hacen algunas trampas, ya que Francisco realizó aquel pesebre
casi al final de su vida y aquí lo colocamos haciéndolo en su juventud,
en la época en que hace su opción por Jesús. Mezclamos la Navidad
con su vocación con toda intención, como una plataforma para transmitir
un mensaje sobre la auténtica manera de celebrar la Navidad a partir
de la toma de conciencia de lo que celebramos y sembrar inquietud
en los adolescentes y jóvenes sobre la posibilidad de darle a su vida
carácter de seguimiento.
Por
todo esto, la obra esta dirigida de manera especial a ese difícil
público que son los adolescentes y jóvenes, cosa que obligará a un
montaje de mucha calidad puesto que ellos son bastante exigentes.
Por
su trama, la acción y responsabilidad de la obra esta centrada en
Francisco y sus amigos, quienes deberán permanecer casi todo el tiempo
en el escenario y participar en diálogos, cantos y bailes. El estilo
de la mayoría de los bailes es moderno, coreografías sencillas para
que las creen los mismos muchachos.
La
Escenografía podría presentar alguna dificultad pero sabemos que será
superada con ingenio. Además esta obra también nos da la posibilidad
de trabajar con un menor número de actores, lo que facilita los ensayos.
No es un acto para que participen todos los niños del colegio, es
un acto para transmitir un mensaje, para promocionar talentos escondidos,
para buscar calidad antes que cantidad, para tomárselo con calma y
empezar a organizarlo temprano.
A
Jesús, dueño de toda inspiración y en quien todo arte encuentra su
fuente, encomendamos la fecundidad de este esfuerzo dedicado a todos
los que intentan, día a día, dar lo mejor de sí para formar en nuestros
muchachos los valores del evangelio que nos dejo el Único Maestro.