|
como siempre estabas ahí.
Los sueños que eran mi delirio
se han convertido en mi castigo.
Como buscándote
alargué mi mano
y traté de tocar tu rostro
pero ya no estabas...
Mis ojos se inundaron
y como un embrujo, sentí
mi crazón detenerse,
Encogerse sin ti.
Vi en mi mente cada uno
de los momentos que pasé
junto a ti, tus besos,
tus manos y lloré.
Si tan sólo hubiera callado
si tan sólo estuvieras aquí...
Si tan sólo pudiera decirte esto,
que te amo más nunca...
Omar, pucheta

|