| Opinión
Promueven una mayor transparencia en los medios de prensa
BERLIN.- Cuando un periodista se propone seguir el rastro del poder, tanto
los intereses políticos como económicos son proclives a
hacerle la vida imposible, a menudo a tal extremo que podría llegar
a perderla.
Aún
no está claro quién tramó el asesinato, el 9 de julio
pasado, de Paul Klebnikov, editor de la edición rusa de la revista
Forbes, pero es probable que poderosos intereses empresariales hayan tenido
que ver con su muerte. Rusia figura, junto con Colombia y Filipinas, entre
los países de mayor riesgo para los periodistas que investigan
casos de corrupción.
Según
el Comité de Protección de los Periodistas, en 2003 fueron
asesinados 36 periodistas debido a sus trabajos de investigación.
Entre los 17 que murieron fuera de zonas de guerra, se cree que siete
fueron asesinados por investigar e informar acerca de casos de corrupción.
En Bangladesh, Manik Chandra Saha, que a través del diario New
Age y el servicio bengalí de la BBC solía informar sobre
la corrupción política y ciertos casos criminales, fue asesinado
en un atentado con explosivos el 15 de enero pasado.
En
Mozambique, Carlos Alberto Cardoso, un periodista de investigación,
fue asesinado en noviembre de 2000 mientras investigaba la mayor estafa
bancaria de la historia del país. Ese mismo año fue decapitado
Georgy Gongadze, un periodista ucranio que, en su servicio de noticias
por Internet, escribía sobre la corrupción del gobierno
de su país.
Además
de la capacitación periodística, el éxito de los
medios de prensa en la lucha contra la corrupción también
depende de otros factores ajenos a ellos, como las leyes sobre la libertad
de expresión, jueces independientes e imparciales, fiscales valientes,
funcionarios públicos y policías honestos y circunstancias
que permitan a los medios de prensa velar eficientemente por los intereses
públicos.
Muchos
empresarios periodísticos tienen también otros intereses,
que a menudo incluyen al gobierno. En muchos países -y sobre todo
en Italia- los propietarios de medios de prensa están tan próximos
al oficialismo que es difícil discernir si es el gobierno o el
propietario el que toma las decisiones. Es vital que los gobiernos impongan
la ley imparcialmente. Ser más rigurosos con los conflictos de
intereses es esencial para que los medios de prensa funcionen de manera
objetiva e imparcial.
La
misión de los medios de prensa de velar por el interés público
es fundamental para dejar al descubierto a funcionarios públicos
y políticos corruptos, ya fuere demostrando que sus estilos de
vida no concuerdan con su declaración de ingresos o vigilando por
qué cauces son derivados los fondos públicos. En los países
donde el grado de corrupción es elevado, los empresarios periodísticos
deberían comprometerse en el análisis de cuestiones como
la proporción de remuneraciones y erogaciones del periodismo, la
independencia de los editores y la necesidad, en las redacciones, de adecuados
presupuestos para respaldar las notas de investigación.
La
casa en orden
Los medios de prensa deben, además, tener la casa en orden. Aceptar
dinero a cambio de un favorable contenido editorial y otras prácticas
periodísticas reñidas con la ética lamentablemente
predominan en todo el mundo, especialmente en países del sur y
del este de Europa y en América latina, según un estudio
realizado en 54 países por la Asociación Internacional de
Relaciones Públicas (IPRA, por sus siglas en inglés). Casi
dos tercios de los consultados en el este de Europa consideran que es
habitual que ciertos periodistas acepten dinero a cambio de un favorable
contenido editorial. En el sur de Europa, Africa y Medio Oriente, dos
de cada cinco consultados respondieron que el contenido editorial está
generalmente influido por las coimas. En América latina, también
dos de cada cinco consultados señalaron que tanto editores como
redactores a menudo aceptan coimas para no publicar determinada noticia.
Hace
unos días, tanto la IPRA como otros organismos internacionales
de relaciones públicas aunaron fuerzas con la Federación
Internacional de Periodistas, Transparency International y el Instituto
Internacional de Prensa para promover la Carta para la Transparencia en
los Medios de Prensa, que establece claros principios para erradicar las
coimas en las relaciones públicas y los medios periodísticos.
Según
el secretario general de la Federación Internacional de Periodistas,
Aidan White, "valientes periodistas arriesgan la vida diariamente
para defender la libertad de prensa y los derechos humanos. No podemos
permanecer impasibles mientras la coima se burla de esos sacrificios".
Los
medios de prensa son una especie de perro guardián necesario para
que quienes ocupan puestos de poder rindan cuenta de la responsabilidad
de sus actos. La nueva Carta para la Transparencia en los Medios, que
establece medidas sobre la aceptación de regalos y sobre la clara
separación de los contenidos editorial y publicitario, debería
ser respaldada tanto por los periodistas como por los publicitarios y
los dueños de empresas periodísticas, con el propósito
de fortalecer la credibilidad y la imparcialidad de los medios de prensa.
Traducción: Luis Hugo Pressenda
El autor es director de comunicaciones de Transparency International
La Nacion, 4 de agosto de 2004 |