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Abren
los archivos del "Caso Watergate" Por
Sylvia Moreno Miles de páginas de anotaciones, memorandos, transcripciones y otros materiales conocidos colectivamente como los Documentos Watergate, se ofrecen por fin al público. El material recogido en su día por los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein son divulgados por la Universidad de Texas. Se revela casi todo de aquella exclusiva memorable, excepto la identidad de quien tuviera mucho qué ver con la caída del entonces presidente Richard Nixon: Garganta Profunda . El nombre de ese personaje, así como los de decenas de otras fuentes confidenciales, permanecerá en secreto hasta que hayan muerto, tal y como lo prometieron Woodward y Bernstein, cuyos artículos, publicados en The Washington Post , llevaron a la renuncia de Nixon en agosto de 1974. "Habríamos pensado que, para estos momentos, muchas de esas personas estarían muertas, pero la gente simplemente vive más", ha explicado Woodward, quien sigue en The Washington Post, como editor asistente. Durante una rueda de prensa en la que aludió a los documentos, archivados en el Centro de Investigaciones sobre Humanidades Harry Ransom, el mordaz Woodward comentó: "Es impresionante cuánto viven las personas hoy en día". La información incluida en la colección revela públicamente, por primera vez, que incluso los colaboradores más cercanos a Nixon e importantes republicanos en el Capitolio compartían sus "dudas y sospechas" sobre el presidente. Les preocupaba, explicó Woodward, tanto su participación del presidente en el caso Watergate como su débil estado sicológico hacia el final del mandato. Como alguna vez dijera de Nixon el senador de Barry Goldwater, de Arizona fallecido en 1998 a los 89 años de edad: "Empecé a pensar que había perdido la cabeza". La colección se formó a partir de 75 cajas acumuladas durante las investigaciones de Woodward y Bernstein. Ese material se empleó en el Post y después fue reutilizado para película Todos los hombres del presidente , y para el titulado Los últimos días . La Universidad de Texas ha pagado a los periodistas 5 millones de dólares. Los documentos constituyen un meticuloso registro, de principio a fin, del escándalo Watergate e incluyen desde manuscritos de Woodward sobre la audiencia preliminar a la que se presentaron los cinco hombres arrestados el 17 de junio de 1972, tras haber irrumpido, con cámaras y equipo electrónico de espionaje, en la sede del Comité Nacional Demócrata, en el complejo de oficinas de Watergate , hasta 42 páginas de notas escritas a partir de ocho entrevistas con uno de los principales abogados de Nixon en el caso Watergate , J. Fred Buzhardt. De acuerdo con una sinopsis de la entrevista, incluida en la colección, el abogado dijo que 10 meses antes de que renunciara el presidente, "llegué a la conclusión... de que Nixon no terminaría su mandato". Buzhardt describió a detalle a los reporteros cómo Nixon se negó a revelar, a él y otros abogados, el contenido de las grabaciones secretas de la Oficina Oval que, a la larga, provocaron su caída. En vez de eso, Nixon les ordenó que filtraran historias sobre cómo los presidentes John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson se negaron a divulgar las grabaciones que se hicieron durante sus respectivos mandatos. "Me ordenaron, a gritos, que filtrara esa información", subrayó Buzhardt. Buzhardt añadió que, a la larga, entendió por qué. Luego de que la Corte Suprema determinara, el 24 de junio de 1974, que Nixon tenía que entregar las grabaciones al fiscal encargado del caso Watergate y de que Buzhardt, fallecido en 1978, escuchara la grabación correspondiente al 23 de junio de 1972, dijo que "inmediatamente me di cuenta de que todo había terminado". En esa grabación, realizada seis días después de la irrupción de espías a las oficinas demócratas, Nixon planeaba con colaboradores cómo usar a la CIA para encubrir la participación de la Casa Blanca en el espionaje. Tom Staley, director del Centro Ransom, describió el archivo como "una perspectiva `tras bambalinas` y sin paralelo sobre la naturaleza del periodismo de investigación, el proceso político estadounidense y la presidencia Nixon". Las identidades de algunas fuentes utilizadas por Woodward y Bernstein siguen siendo un misterio, incluyendo la del famoso Garganta Profunda , el funcionario de la administración Nixon que proporcionó información crucial a los reporteros del Post . Bernstein explicó que los materiales relativos a esas fuentes están guardados en una caja de seguridad en Washington y que no serán entregados al Centro Ransom sino hasta la muerte de dichas fuentes. Los intentos por descubrir quién es Garganta Profunda , cuya identidad sólo conocen Woodward, Bernstein y el ex editor ejecutivo del Post , Ben Bradlee, se han visto reflejados en diversos libros. En uno de ellos, titulado In Search of Deep Throat (En busca de Garganta Profunda ), publicado en el año 2000 por un ex colaborador de Nixon, Leonard Garment, se especulaba que John Sears, funcionario de la Casa Blanca, era Garganta Profunda , pero tanto éste como Woodward negaron la versión.
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