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Sergio
Murillo, presidente de la Federación Brasileña de Periodistas (FENAJ)
«En
el tercer mundo los periodistas asumen las funciones del Estado»
Por
Elena de Regoyos
Periodista
Digital, España
Viernes,
14 de octubre 2005
Convencido
de que "en Brasil en lugar de libertad de prensa hay libertad de empresa",
Sergio Murillo considera que las principales luchas del periodista en
Brasil son las relacionadas con la democratización de una información
en manos del poder autárquico de unas pocas y grandísimas empresas familiares.
Además, desde la FENAJ, que preside, tiene otros frentes abiertos, como
garantizar el acceso a la profesión a través de la enseñanza universitaria
y la creación de un consejo federal de periodistas.
Pregunta:
¿Cómo calificaría la situación actual de la prensa brasileña? Respuesta:
En Brasil se practica un periodismo profesional de excelente nivel técnico
y ético. Nuestros mayores obstáculos son la concentración de propiedad
de los medios de comunicación y la desvalorización de los periodistas
con bajos salarios y precarización en general.
P:
¿La calificaría de "prensa libre"?
R:
Formalmente si. Recientemente, algunas decisiones judiciales han instituido
autoritariamente la censura previa, preocupando y movilizando a diversas
organizaciones implicadas con la causa democrática, especialmente la FENAJ.
Pero la libertad de expresión es un principio constitucional. Sin embargo,
quien se beneficica de este derecho en su plenitud son los dueños de los
medios. Decimos que en Brasil en lugar de libertad de prensa hay libertad
de empresa.
P: ¿Quién es el principal
responsable de la falta de libertad periodística, cuando esta existe?
R: Los propietarios de los
medios de comunicación que privilegian sus intereses particulares, siempre
articulados a compromisos económicos y políticos. No hay en Brasil ningún
mecanismo de control público que asegure la responsabilidad social de
los medios. La FENAJ presentó el año pasado un proyecto para crear un
consejo de prensa, pero por acción del patronato que accionó su poderoso
lobby parlamentario, la propuesta fue rechazada.
P: Este año trascendió
la noticia de Tim Lopes, el periodista de la TV Globo torturaado y asesinado
en una favela de Rio de Janeiro. ¿Es un caso aislado o este tipo de
violencia contra la prensa es habitual?
R: En países del tercer
mundo, como el nuestro, la prensa, especialmente los periodistas, están
obligados a asumir funciones típicas del Estado, como la investigación
y denuncia de crímenes y criminales. Eso, es evidente, aumenta los riesgos
para el ejercicio de la profesión. Además, hay un absurdo rechazo a los
vehículos de comunicación para proporcionar medios e instrumentos que
preserven la vida y aumenten la seguridad de los profesionales cuando
cubren temas más arriesgados. Tim Lopes es una víctima de la violencia
urbana y la tranquilidad de las grandes corporaciones de medios de comunicación
con lo que respecta a la vida y a la salud de sus trabajadores.
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Sérgio
Murillo de Andrade, 43 años
Es
periodista y, desde hace seis años, profesor de "Legislación y ética"
y "Políticas de Comunicación" en el curso de Periodismo del Ielusc,
en el municipio de Joinville (Santa Catarina)
Tiene
una destacada actuación en el movimiento sindical y las luchas de
los periodistas brasileños
Fue
presidente del Sindicato de Santa Catarina y fue vicepresidente
de la FENAJy Secretario General
Actualmente
es presidente de la Federación Nacional de Periodistas de Brasil
(FENAJ) e es miembro del Comité para la Democratización de la Comunicación/SC
Como
periodista trabajó en el Diário Catarinense y en la Gazeta Mercantil
Coordinó
la comunicacióin de campañas electorales del Partido de los Trabajadores
(PT) en Santa Catarina |
P:
¿La prensa está siendo objetiva en el caso de la crisis del Gobierno de
Lula? ¿Qué papel está jugando en este asunto?
R:
En cierta manera sí. Estamos, en general, cumpliendo con nuestra misión
de informar a la sociedad brasileña sobre la crisis política. hay excesos
y una cierta militancia partidaria de algunos vehículos. Es inaceptable,
por ejemplo, el esfuerzo de sectores de la derecha, incluyendo a empresarios
de la comunicación, en nivelar por lo bajo y descalificar políticamente
a la izquierda del país. Los hechos recientes acabaron por revelar la inconsistencia
y carencias de los medios. Una de ellas es la incapacidad de contextualizar,
relacionar y enticiparse. Otra deficiencia crónica que fue más evidente
es la extrema dependencia de fuentes externas, en función del proceso de
despidos en masa en las redacciones, que hixo que prácticamente el reportaje
quedara extinguido.
P:
¿Es una prensa politizada, con línea editorial marcada políticamente,
o tiende a predominar una línea más social?
R:
La prensa en Brasil está marcada por su origen notarial, vinculada a las
élites rurales. El proceso de industrialización apenas alargó las relaciones
económicas y políticas, creando medios para una ocupación monopilosta del
espacio público. prevalece en el país una estructura vertical, patrimonialista,
autocrática y centrada en grupos familiares y elites políticas regionales.
Más reciente fue una ascensión de grupos religiosos. No existen criterios
democráticos de edición y hay desconsideración por la diversidad de sujetos
y pluralidad de versiones.
P:
¿Cuáles son los temas prioritarios de la prensa brasileña?
R: No
hay una agenda nacional. Sin embargo, ese es un grande problema: la prensa
no abre espacios y no estimula un debate público sobre un proyecto nacional.
Hay un sometimiento lógico del discurso hegemónico de la inevitabilidad
de la globalización y sus efectos, como la desregulamentación, privatización,
exacerbación del papel del mercado en detrimento del Estado y promoción
del individualismo, hasta la falta de referencias éticas.
P: La Folha de São Paulo
online fue elegida recientemente como mejor diario online. ¿Cómo evalúa
la prensa digital brasileña?
R: Incipiente, como en todo
el mundo. Creo que es necesario asegurar que, independientemente del vehículo
y el lenguaje, nuestros compromisos profesionales, éticos y sociales continuan
siendo los mismos del siglo pasado.
P: ¿Qué hecho mejoraría la
situación del periodista en Brasil para desempeñar en condiciones su trabajo?
R: Para la profesión y para
el país es urgente la democratización de los medios de comunicación de Brasil.
Específicamente los periodistas brasileños luchan, en este momento, para
garantizar el acceso a la profesión a través de la enseñanza universitaria,
crear un consejo federal de periodistas, disminuir el desempleo y enfrentar
la precarización de las relaciones de trabajo. |