| Etica
periodística
Polémica
por el uso de la cámara oculta
Denuncia judicial a "Puntodoc"
La
investigación con cámara oculta que presentó el miércoles
último "Puntodoc", por América, sobre el cirujano
plástico Alberto Ferriols reactivó el viejo debate sobre
el uso de las cámaras ocultas y la ética periodística.
El
informe sobre mala praxis que hizo la periodista Miriam Lewin terminaba
con las imágenes del médico (con la cara distorsionada,
a pedido del propio cirujano, que envió una carta documento) intercambiando
una operación por sexo con un travesti.
Más
allá de la denuncia, el acento del debate que generó el
uso de esta cámara oculta fue el de la presunta invasión
a la privacidad.
El
médico, marido de la ex vedette Beatriz Salomón, apareció
sorpresivamente esa misma noche en el programa que le sigue a "Puntodoc",
"Intrusos en la noche", que conduce Jorge Rial, ya con su cara
al descubierto, para desmentir todas las acusaciones: que operaba a menores
sin consentimiento de sus padres, que no pedía el análisis
prequirúrgico antes de someter a sus pacientes a las operaciones
y que el lugar no estaba habilitado.
Anteayer,
además, el cirujano volvió a la pantalla de América,
esta vez al ciclo que conduce Mauro Viale, y se descompuso durante la
emisión. Ahora, Ferriols está internado en el Hospital Alemán,
y el abogado del matrimonio Ferriols-Salomón, Mariano Cúneo
Libarona, iniciará acciones legales a la productora del programa,
Cuatro Cabezas, de Mario Pergolini y Diego Guebel, por "invasión
a la privacidad".
Miriam
Lewin, a cargo de la polémica investigación periodística,
aseguró a LA NACION: "Nosotros no invadimos la intimidad.
A partir de denuncias de fuentes confiables, comprobamos que en el ámbito
de su ejercicio profesional y no de su vida privada él tenía
un comportamiento con sus pacientes que lesionaba las normas éticas
y las normas del ejercicio profesional establecidas por ley. Nosotros
nos concentramos en las irregularidades: opera en un quirófano
no habilitado, a menores sin consentimientos, y además, intercambia
sexo".
El
límite de la ética
Consultado por LA NACION, el abogado Pablo Jacoby, que sigue el caso Juan
Castro, sostuvo que "en el uso de las cámaras ocultas siempre
hay una tensión entre dos derechos con garantía institucional:
por un lado, conocer la verdad y hacer una investigación criminal.
Por otro, la violación del derecho a la intimidad, que tiene protección
legal en el artículo 1071 bis, del Código Civil".
Explicó
que "el límite es muy delicado y hay muchas variables. El
ideal es cuando hay un control de un juez que en una investigación
penal, y con las garantías del caso, decide controlar la filmación
de modo que el material sea auténtico. La otra opción es
la cámara oculta cuando uno es víctima del delito. Si no
es parte de la investigación de un delito parece una violación
al derecho a la intimidad. Los periodistas deben ser muy cuidadosos y
lo ideal es la intervención judicial. El programa tiene que formular
la denuncia porque de lo contrario usurpa roles".
Magdalena
Ruiz Guiñazú opinó que "todas las investigaciones
periodísticas deben ir hasta donde rozan la intimidad de las personas.
Hasta allí, la investigación es lícita y hasta diría
indispensable. Pero infringir la privacidad y el pudor de las personas
no está bien. Ahí debe entrar la conducta ética de
cada periodista".
Aunque
no habló del caso de "Puntodoc" en particular, Ricardo
Ravanelli, productor de "Telenoche investiga", que utilizó
la cámara oculta en varios de sus informes, se refirió a
los límites de su uso.
"La
cámara oculta -explicó- se utiliza cuando aquello que ocurre
sólo se puede probar a través de este medio, y siempre y
cuando el tema afecte a un bien común. No nos metemos con la intimidad
de las personas, todo lo que tiene que ver con la intimidad lo dejamos
de lado en pos del fin de la investigación periodística.
Ese es el límite claro."
Agregó
que "la cámara oculta es un arma de doble filo: el interés
periodístico justifica el posible empleo, y la publicación
debe hacerse de acuerdo al resultado. Es un recurso que puede ser leal
y valioso, o peligroso. Si el tema que se investiga afecta el bien común,
hay que utilizar la cámara oculta. Pero si afecta la privacidad,
no se debe utilizar".
Verónica Bonacchi, La Nacion, 13 de octubre de 2004
ESPOSO
DE UNA VEDETTE
Alberto Ferriols, aún internado
El
cirujano plástico Alberto Ferriols continuaba anoche internado
en el Hospital Alemán. Tal como publicó ayer Clarín
en parte de su edición, el médico —presidente de la
Fundación de Cirugía Reconstructiva y esposo de la vedette
Beatriz Salomón— sufrió un desmayo mientras era entrevistado
en vivo en un programa de televisión.
En
el Hospital Alemán ayer se negaron a informar sobre el estado del
paciente. Adelantaron, sin embargo, que hoy "darán un parte
médico". Ferriols, según los médicos que lo
atendieron en un estudio de América TV, podría haber sufrido
un problema cardíaco.
El
médico se descompuso cuando era entrevistado en el programa Diario
de la Tarde, edición extra. Ferriols se estaba defendiendo de un
informe hecho con cámara oculta en el que se lo acusó de
mala praxis y de haber operado a una menor de edad sin autorización
de sus padres. En una escena se lo veía, aparentemente, ofreciéndole
un descuento a una clienta travesti.
Clarin, 12 de octubre de 2004
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