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Marketing
En el mundo del marketing relacional o del uno por uno, las
bases de datos se han transformado en un recurso crítico para entender
cada vez mejor el comportamiento de compra de cada consumidor.
Frente a esta realidad, el data warehousing se transforma en una herramienta crítica para aquellas empresas que hacen de los datos un elemento a explorar y explotar. La tradicional base de datos tiene su propia revolución, la de transformarse en un depósito de datos que distribuya información y promueva un poderoso enlace entre las áreas de la empresa. Ariel Pascar, de Andersen Consulting, es el especialista que nos presenta los conceptos esenciales de un tema crucial que ninguna empresa puede ignorar. Datawarehouse, o almacenar información
En los albores de este nuevo milenio, las empresas se
encuentran en pleno cambio de paradigma. La tecnología, que no es sino uno
de los cuatro pilares de toda organización (junto con los procesos, la
estrategia y los recursos humanos), no puede ser una excepción a este
cambio.
En esta última década, los sistemas se han focalizado
en lo transaccional, generando una mayor eficiencia en los procesos y la
posibilidad de un mayor control a nivel operativo. La optimización de los
flujos de trabajo a través de la implementación de sistemas ERP
(enterprise resource planning), así como el rápido crecimiento del
número de transacciones por las posibilidades del comercio electrónico (ya
sea business to business o business to consumer), generan
continuamente enormes volúmenes de datos, internos y externos a la
organización, cuyo almacenamiento y análisis representa nuevos desafíos
tecnológicos.
Por otro lado, existen nuevas premisas en la forma de
hacer negocios, derivadas de cambios en la conducta de los consumidores,
la dinámica de los mercados y la alta competitividad a nivel global. El
marketing ya no puede orientarse a los productos y menos a los mercados, y
debe adaptarse a las necesidades de cada cliente (one-to-one
marketing). La creciente globalización implica que el mercado ya no es
el amigable entorno local, sino la complejidad del planeta entero,
con sus diferencias culturales y sociales.
Esta gran masa de datos, así como las nuevas reglas de
negocios, implica nuevos desafíos, pero a la vez importantes
oportunidades. Para explorarlas, las empresas han concentrado grandes
recursos en un nuevo concepto tecnológico: data warehousing.
Data warehousing es el proceso por el cual las
empresas extraen sentido y significado de sus datos a través del uso de un
repositorio de datos, o data warehouse.
Si bien el término data warehouse es usado
frecuentemente para designar cualquier sistema nuevo que sirve para
almacenar información, un data warehouse es un conjunto de datos
integrados, no transaccionales, no volátiles, orientados a un tema
específico, variables en el tiempo y que se utiliza, como objetivo final,
para el apoyo al proceso de toma de decisiones.
En definitiva, el proceso de data warehousing
debe orientarse a proveer la información correcta, a la persona
indicada, en el formato adecuado, y en el tiempo preciso.
Alrededor de este repositorio de datos se ubican las
funciones que permiten el procesamiento analítico de la información,
convirtiéndola en conocimiento accionable. Entre ellas están las
posibilidades de generar reportes ad hoc no estructurados, la
visualización de los datos, el reconocimiento de patrones, la sumarización
de datos y su rotación, de acuerdo con las variables de interés, el
análisis de hipótesis, etc.
¿Pero cuáles son los componentes de este proceso denominado data warehousing?
En primer lugar, la extracción de información de las
diferentes fuentes, que pueden ser los sistemas operacionales y otros
sistemas internos o externos a la organización.
Luego, la información es transformada, depurada,
sumarizada en el nivel de agregación requerido y cargada en el repositorio
propiamente dicho, de una forma tal que su análisis pueda realizarse con
eficiencia. Para algunas aplicaciones la información del repositorio es
derivada a pequeños almacenes de datos o data marts, a fin
de agilizar su procesamiento y no afectar la performance del
repositorio en su conjunto.
Por último, la información es entregada al usuario, ya
sea mediante reportes o diferentes herramientas de acceso (herramientas de
visualización, sistemas de información ejecutiva, sistemas de soporte de
decisión, herramientas de minería de datos, cubos de análisis en línea,
etc.).
Un componente fundamental para poder manejar eficiente
y consistentemente el proceso de data warehousing, y que se
requiere a lo largo de él, es el manejo de los metadatos. El metadato es
el dato acerca del dato, y es el que permite comprender, desde el
principio hasta el final del proceso, las características, tanto técnicas
como de negocio, de la información que fluye por las venas del
repositorio.
Los beneficios del uso de data warehousing no
son exclusivos de ninguna industria en particular, y su aplicación es
ventajosa en cualquier área de negocios donde sea necesario mejorar el
proceso de toma de decisiones, acceder a información clave, obtener valor
agregado de la articulación de los diferentes sistemas operativos,
soportar la toma de decisiones en los niveles tácticos y estratégicos,
además del operativo, detectar oportunidades para reducir costos o
incrementar los ingresos, etc. Entre las industrias que mayor esfuerzo
invierten en esta área se encuentran el sector financiero, el de
telecomunicaciones y el de retail.
Si bien los estudios sobre las tasas de retorno de la
inversión (ROI) que genera la implementación de un proceso de data
warehousing son altísimas (exceden el 400%), un enfoque más adecuado a
los escenarios actuales de negocio es comprender que consituye una
necesidad estratégica para mantener a la empresa en un nivel
competitivo.
Así como nadie mide ya el ROI de la instalación de un
sistema telefónico o una red de computación de área local (LAN), porque es
imposible funcionar como empresa sin estos elementos, existe una fuerte
tendencia a ver el data warehousing como una necesidad estratégica
sin la cual es imposible competir.
En una organización la información fluye de abajo hacia
arriba, partiendo de sus operaciones y llegando a quienes tienen la
responsabilidad de la toma de decisiones estratégicas. El análisis de esta
información en una implementación correcta del proceso de data warehousing
no quedará estanco en el nivel estratégico, sino que descenderá, ya
refinado y con valor agregado, para posibilitar la toma de decisiones
tácticas y operativas.
Las herramientas de data mining (minería de
datos) permiten explotar el conocimiento oculto en los grandes volúmenes
de datos. El notable incremento en la última década de la relación
performance/costo de las plataformas de hardware y software
permiten el uso de técnicas de inteligencia artificial aplicadas al campo
de los negocios, a fin de detectar tendencias, descubrir relaciones,
identificar nuevos patrones de comportamiento de nuestros clientes,
segmentar el mercado sobre la base de nuevas dimensiones o calcular el
impacto de numerosas variables en diferentes estrategias y tácticas de
negocio.
En los altamente competitivos entornos actuales en los
que debe moverse quien toma las decisiones, la obtención de datos a nivel
transaccional no alcanza. Las empresas comprenden cada día más que es
necesario manejarse a niveles de análisis cada vez más altos. Lo que antes
podía decidirse con un dato crudo, hoy es imposible de realizar sin tener
un real conocimiento de la competencia, los consumidores, las tecnologías
y el escenario en que se actúa.
Surge entonces el concepto de data farming, o
sea "cultivo de datos". En este se ve el dato crudo como la semilla de una
cadena que, luego de un proceso cuidadoso y en el que se pone mucho
esfuerzo (de clasificación, análisis, etc.), se desarrolla en información,
esta información en conocimiento, y este conocimiento, finalmente, en
inteligencia.
Esta inteligencia, que como producto es conocimiento
(muy ajustado a las reales necesidades de los que lo requieren), pero que
implica un proceso sistemático y continuo de colección, clasificación,
análisis y diseminación, es imprescindible para la toma de decisiones
tanto a nivel estratégico, como táctico y operativo.
Por lo tanto, la implementación de un data
warehouse implica decisiones de tipo estratégico y competitivo.
¿Quiénes deben tomar las decisiones en los diferentes niveles de la
organización? ¿Quiénes son los usuarios constantes de información y
conocimiento? ¿En qué forma deben recibir esta información y conocimiento?
¿Cuándo? ¿Cuáles son las herramientas más adecuadas para facilitar su
diseminación y análisis? ¿Los mecanismos de diseminación deben ser
push, pull o una mezcla? ¿Cuáles son las fuentes? Estas son sólo
algunas de las muchas preguntas que hacen a la definición de una
estrategia de data warehousing.
Otra dimensión importante es la estructura de
almacenamiento. Aquí también las preguntas son muchas. ¿Es conveniente
almacenar la información en un repositorio central? ¿Hay necesidad de
luego alimentar diferentes data marts temáticos, a fin de
incrementar la eficiencia de los procesos? ¿No es suficiente almacenar los
datos solamente en estos almacenes, y distribuir la información?
¿Residirán todos en un mismo servidor? ¿ En un mismo sitio físico?,
etc.
Como podemos ver, la definición de una estrategia
adecuada de data warehousing es un aspecto clave para el éxito de
la implementación, y debe invertirse el esfuerzo necesario en analizar
todos sus aspectos.
Las tendencias que se han detectado en los últimos años
obligan a reflexionar sobre la interrelación existente entre el proceso de
data warehousing, el gerenciamiento del conocimiento de la
organización y la actividad orientada a desarrollar una inteligencia del
negocio. En los últimos meses es notoria una tendencia por la cual las
empresas comprenden con mayor claridad su necesidad de generar y compartir
conocimiento, almacenarlo eficientemente y generar capacidades y procesos
de inteligencia de negocios, orientados a mejorar la convergencia entre
ese conocimiento y las necesidades estratégicas, tácticas y operativas,
permitiendo anticipar los diferentes escenarios futuros del negocio.
Por otra parte, se está generando una fuerte conciencia
de que la solución a los grandes y crecientes volúmenes de datos que se
requiere conservar en un data warehouse no se encuentra en mayores
capacidades de almacenamiento, sino en refinadas técnicas de monitoreo de
los entornos de data warehousing y novedosos métodos de
almacenamiento inteligente, con tecnologías near-line ("casi en
línea"). El futuro del data warehousing, entonces, no parece pasar
por más y más capacidad de almacenamiento, sino por un eficiente
gerenciamiento de la información.
Por último, es imposible dejar de mencionar otra
tendencia significativa. El crecimiento del comercio electrónico está
basado en gran medida en las posibilidades que otorga el data
warehousing. Aun cuando no sea la cara visible de una página
web, los millones de transacciones y visitas se almacenan en bases
de datos, y no pueden ser analizadas sin utilizar un proceso de data
warehousing. El éxito de algunos sitios se basa, sin lugar a dudas, en la
explotación del conocimiento de los consumidores y su comportamiento,
obtenido a partir del uso de la información que se almacena
sistemáticamente en un data warehouse, oculto detrás de Internet.
Y ya existe una visión orientada a que algún día, cada
vez más cercano, todo el procesamiento se haga detrás de Internet, lo que
generará la posibilidad de acceder a infinitos proveedores de servicios.
Uno de ellos es el de data warehousing. Cada empresa o institución
académica, sin requerir de grandes inversiones de hardware y a
través de un browser cualquiera, podrá almacenar, recuperar o
analizar su propio conocimiento.
Mas allá de cuestiones técnicas y legales, la
articulación de todo este conocimiento podría llegar a generar un nuevo
punto de inflexión en el crecimiento del conocimiento humano. La
utilización productiva de esta masa de conocimiento será, quizás, el mayor
desafïo para los líderes del nuevo milenio.
Ariel Pascar
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