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Riachuelo:
bomba de tiempo ambiental
y muestra de ineficiencia y corrupción
Cloaca y bebedero a la vez; residuos domiciliarios al "río";
industrias que envenenan; chatarra en el lecho; napas hipercontaminadas
y polución atmosférica (*)
LA PLATA, 1 JUN (AIBA). Por más espectaculares que sean los secuestros,
robos y asesinatos de cada día, la inseguridad también es
ambiental y se cobra muchas más vidas que la violencia callejera.
El Riachuelo hoy induce silenciosamente el doble de fallecimientos en
niños de los Partidos de la cuenca en la provincia de Buenos Aires,
y en los barrios de La Boca, Barracas y Villa Lugano de Capital Federal,
respecto del promedio de toda la ciudad de Buenos Aires.
Debiera prohibirse beber de las primeras napas.
Se están contaminando las aguas subterráneas y los alimentos
de huertas, granjas o manufacturados en el lugar. Vía cadena alimentaria
también nos están enfermando, sin considerar un aspecto
esencial: los bajos inundables no debieron venderse ni poblarse.
Para bajar el nivel de contaminación del Riachuelo, antes que trabajar
sobre sus "aguas" y su lecho, hay que hacerlo en su entorno,
expandiendo la red cloacal pues el 55% de la población de la Cuenca
carece de cloacas, extendiendo la red de agua potable, pues el 35% también
adolece de su falta, introduciendo el servicio de recolección de
residuos domiciliarios en los asentamientos (más de 12 con un total
de 500 mil personas), eliminando los basurales (más de 100), y
obligando a las industrias a una producción limpia o a construir
plantas para el tratamiento de sus residuos. Solo el 3 % de las industrias
que contaminan tienen instalados procesos de depuración.
El Riachuelo desemboca en el Río de La Plata, muy cerca de donde
Aguas Argentinas tiene importantes tomas de agua para potabilizar, por
ejemplo, en Bernal, a 2,4 km. y en Palermo a 1,1 km. de la costa. ¿Puede
un río ser "cloaca y bebedero" a la vez ? Es como si
alguien hiciera desembocar la cloaca en su pileta y después de
sacar un balde de esa misma agua, con un tratamiento de cloro, se lo diera
de beber a sus hijos.
Hoy, merced a la recesión, el "río" recibe un
25 % desde efluentes industriales (125 mil metros cúbicos diarios
a través de conductos cloacales, pluviales o directamente al suelo)
y un 75 % desde efluentes cloacales (375 mil metros cúbicos de
aguas servidas por día) y se presume que no son más de 65
empresas las responsables de la contaminación no biodegradable
del 80% del "río", tóxicos sedimentables que permanecerán
en el cause aún cuando cesen las descargas que le dieron origen.
Si ocurriese la anhelada reactivación industrial, el citado 25
% se podría elevar a un 60 %.
El Riachuelo tiene concentraciones de mercurio, zinc, plomo y cromo superiores
en 50 veces a los niveles máximos permitidos. La concentración
de E.Coli es similar al de una cloaca.
Estamos ante una cloaca a cielo abierto, detritos humanos e industriales,
soberano foco infeccioso.
Resulta imperioso que se haga público el listado de las 65 empresas
responsables del 80 % de la descarga de efluentes industriales al "río"
que cita el P.G.A. (AR–0136) el cual les otorgaba un plazo de 4
años para disminuir y controlar la contaminación industrial,
con un crédito especial. Plazo que se venció, y nadie se
hace cargo. Muchos vecinos de la Cuenca, mueren de lo mismo de lo que
viven.
Lindante a La Boca, y cruzando el Riachuelo, en Dock Sud, se encuentra
el muy peligroso polo petroquímico, iniciado en 1920, donde 50
empresas se agolpan en 260 hectáreas. Refinerías de petróleo,
plantas de recepción y almacenaje de petróleo y sus derivados,
plantas de recepción y almacenaje de productos químicos,
planta de coque, central termoeléctrica, industrias de procesos,
empresas de transporte, amarres, areneras, estaciones de servicio, un
puerto con movimiento anual de 2.700 buques y puentes de acceso con un
movimiento automotor promedio de 5.500 vehículos diarios.
Un importante accidente ígneo en este polo petroquímico
haría desaparecer la ciudad de Avellaneda, parte de la Ciudad de
Buenos Aires y los "afortunados sobrevivientes" maldecirían
el aire hipercontaminado que deberían respirar.
Esta impresionante combinación hace de este rincón una de
las áreas estratégicas más vulnerables de nuestro
país desde el punto de vista de seguridad nacional, y con los mayores
índices de contaminación del aire, cada tanto las nubes
tóxicas provocadas por accidentes químicos obligan a desalojar
a alumnos de las escuelas del lugar y muchos vecinos, en particular niños,
están sufriendo serias enfermedades, registrándose nacimientos
con malformaciones congénitas.
Nuestro "río" nos horroriza, ya no sirve para alimentar,
ni para recrear, entretener o refrescar a quienes habitan en sus orillas,
solo sirve para envenenarlos. (AIBA)
(*) El presente trabajo fue redactado por la Asociación Alihuen
(defensora del Medio Ambiente) y las entidades vecinales y de padres que
trabajan en las zonas afectadas por el Riachuelo.
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