| Encuesta
sobre derechos sexuales El 60% estuvo de acuerdo con el aborto
Se admite si la mujer está bien informada
Los
entrevistados dijeron que la interrupción del embarazo no corresponde
por descuido en la anticoncepción
La mayoría acepta las clases de educación y la entrega de
preservativos
(Télam).- De acuerdo con una encuesta realizada por el Centro de
Estudios de Estado y Sociedad (Cedes), la distribución gratuita
de preservativos, las clases de educación sexual en las escuelas
y el aborto para los casos de violación o peligro de muerte para
la mujer cuentan con una aprobación mayoritaria por parte de los
porteños y habitantes del Gran Buenos Aires. Sin embargo, el trabajo
muestra que el consenso para la interrupción del embarazo disminuye
abruptamente si es requerida por problemas económicos o para reparar
una falla de anticoncepción, situaciones en las que la aprobación
es minoritaria.
En
la Argentina, el Código Penal establece que el aborto es ilegal
y está tipificado como un delito contra la vida, con penas que
van de uno a cuatro años de reclusión para quien lo practica.
No obstante, establece dos circunstancias en las que no es punible: cuando
el embarazo pone en peligro la vida o salud de la madre o si proviene
de una "violación o atentado al pudor cometido a una mujer
idiota o demente".
Para
la investigadora asociada al Cedes Mónica Petracci, "la opinión
pública es más progresista que la ley", ya que de acuerdo
con el estudio la gente amplía el consenso a otras circunstancias
igual de extremas.
Más
del 90% de los encuestados en el área metropolitana dijo estar
"de acuerdo" o "muy de acuerdo" con el aborto en casos
de violación a una mujer discapacitada o menor de 15 años.
En
casos de malformación del feto, los índices llegan al 85%
de aceptación, y si la mujer corre riesgos de salud o de muerte,
al 84%. El Cedes también preguntó acerca de la ilegalidad
de las intervenciones y encontró que seis de cada 10 entrevistados
están de acuerdo con la despenalización de las prácticas
abortivas, y el 61%, con que una mujer "debidamente informada"
interrumpa el inicio de su embarazo mediante una medicación, como
la polémica "píldora del día después".
"El
acuerdo con la despenalización no es en todas las circunstancias",
apuntó Petracci, que dijo que "probablemente haya una jerarquización
de situaciones" que expliquen los altos porcentajes de acuerdo con
casos extremos y posiciones opuestas cuando la elección responde,
por ejemplo, a cuestiones económicas. Las campañas de prevención
del sida y la distribución de preservativos entre los adolescentes,
en cambio, tienen el consenso unánime de la población, que
en un 96% las aprueba. El sida encabeza la lista de "problemas graves"
en el ámbito de la "salud pública" y la "salud
personal", según identificaron las personas encuestadas. Le
siguen la desnutrición, el abuso sexual, las enfermedades de transmisión
sexual (ETS) y la violencia doméstica.El tabaquismo, por ejemplo,
es considerado un problema de salud personal y no una cuestión
de Estado.
En
cuanto a la educación sexual, siete de cada 10 encuestados están
de acuerdo con que integre el plan de estudios de las escuelas secundarias
y seis de cada 10, de las primarias. La ley nacional de salud sexual y
procreación responsable establece que todas las escuelas públicas
deben tener talleres de educación sexual.
La
obligatoriedad no atañe a los colegios de gestión privada,
sean éstos confesionales o no, una excepción que diversos
organismos de derechos humanos atribuyen a las presiones que ejercieron
sectores ortodoxos de la sociedad, entre ellos, la Iglesia Católica.
"Los estudios de opinión pública como éste echan
por tierra ciertas posturas conservadoras que se arrogan la opinión
de toda la ciudadanía", concluyó Petrachi, y detalló
que siete de cada 10 encuestados del Cedes dijeron que profesan el culto
católico.
La Nacion, 20 de agosto de 2004
Con
un proyecto de ley
Quieren despenalizar el aborto
Es para todos los casos de violaciones y para la anencefalia; las controversias
Lo presentó la senadora porteña Vilma Ibarra
Hasta el momento, la interrupción del embarazo no es punible sólo
en dos casos y con la autorización de un juez
Hay dos casos en los que el aborto no es punible actualmente en la Argentina,
siempre y cuando la Justicia haya dado la autorización para practicarlo:
si está en riesgo la vida de la madre o si se trata de una violación
de una mujer "demente" o "idiota".
Ahora,
un proyecto presentado por la senadora porteña Vilma Ibarra (Frente
Grande) propone que se despenalice el aborto en todos los casos de violaciones
y que se contemple también en los casos en que no es viable la
vida del feto fuera del útero.
No
se trata de una despenalización de toda la práctica abortiva,
sino que se circunscribe a estas situaciones. Es por eso por lo que el
proyecto propone una modificación del artículo N° 86
del Código Penal, que prevé sanciones tanto para las mujeres
que se sometan a un aborto, como para los médicos y/o enfermeras
que lo practiquen.
"No
estoy de acuerdo con la despenalización del aborto en forma general.
No creo que el aborto deba ser tomado de manera anticonceptiva. Para eso
es necesario una buena política de salud reproductiva, con mucha
información. Pero sí creo que si una mujer demente o idiota
está autorizada a abortar, lo tiene que estar cualquier mujer que
haya sido violada", explicó Ibarra.
Anencefalia
Ibarra busca que tampoco sean punibles aquellos abortos que se realizan
por situaciones en las que no es posible que el feto viva, como en los
casos de anencefalia, siempre y cuando esté certificado por un
médico.
"Hay
casos en los que se sabe que no hay sobrevida y hoy obligan a las mujeres
a seguir adelante con el embarazo con las consecuencias y el daño
físico y psíquico que eso implica, porque se pasan meses
engendrando muerte, no vida", dijo la senadora.
El
texto de la ley, con la modificación que propone, es el siguiente:
"El aborto practicado por un médico diplomado, con consentimiento
de la mujer embarazada, no es punible: 1) si se ha hecho con el fin de
evitar un peligro para la vida o la salud de la mujer y si este peligro
no puede ser evitado por otros medios; 2) si el embarazo proviene de la
comisión del delito contra la integridad sexual; 3) si se ha diagnosticado
médicamente la inviabilidad de vida extrauterina del feto".
El
Código Penal establece hoy penas de reclusión de uno a cuatro
años e inhabilitación especial por el doble de tiempo que
el de la condena a los médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos
que "abusen de su ciencia y arte para causar el aborto o cooperar
en causarlo".
"¿Cree
que tiene posibilidades de ser aprobado?", preguntó LA NACION.
"Sería un logro llegar a debatirlo -dijo Ibarra-. En nuestro
país, según cifras del Ministerio de Salud, hay entre 400.000
y 500.000 abortos por año. Es la primera causa de muerte materna,
con el 31 por ciento de los casos."
En
todos los casos, el proyecto contempla una certificación, de que
la mujer ha sido violada o de que la vida extrauterina no es viable. Lo
mismo ocurre hoy cuando se trata de casos que sí están contemplados
por el artículo 86, como cuando está en riesgo la vida de
la madre.
"A
mayor cantidad de abortos clandestinos, mayor cantidad de muertes de las
mujeres. Los abortos que se ajusten a estas situaciones que planteamos
tienen que realizarse en hospitales públicos, en condiciones de
asepsia y por profesionales, con una contención psíquica
importante para las mujeres", concluyó Ibarra.
La Nacion, 14 de agosto de 2004
Una
joven quedó infertil
Detienen a una mujer que practicaba
abortos en su casa y a domicilio
LA
PLATA, 20 AGO (AIBA) Un embarazo no deseado y poco dinero para hacerse
un aborto. Un cóctel explosivo que provocó la internación
de dos mujeres en el Gran La Plata y la detención, en horas de
la madrugada de hoy, de la partera que las atendió. Una de las
víctimas, de 27 años, quedó infertil.
La
comisario Maria Cristina Sosa Carabajal asegurará que sintió
"un fuerte shock" al entrar a la casa de 36 bis al 31 de Villa
Elisa, donde llegó para realizar un allanamiento solicitado por
el fiscal Marcelo Martini y ordenado por la jueza de garantias Gloria
Gardella. Y no era para menos: en una pequeña habitación
de la vivienda, una mujer de 70 años se disponía a realizar
un aborto en una sala con "total falta de asepsia, que tenía
sucio hasta el instrumental".
Una
chica que había llegado hasta el lugar con su pareja la esperaba
y la habitación se templaba con un calentador. Había una
camilla y el suero ya estaba preparado.
"Estuvimos
horas y horas levantando pruebas", explicó la titular de la
comisaría Décima, de City Bell.
La
comisario llegó hasta el lugar como consecuencia de una investigación
que inició con la denuncia de dos mujeres de la misma familia,
de 23 y 27 años, que habían pagado 600 pesos cada una para
realizarse sus abortos. Pocos días después, ambas tuvieron
que ser internadas en el hospital San Roque, de Gonnet, donde se determinó
que una de ellas quedó infertil debido a la infección que
tenía en su organismo.
Los
abortos habrían sido realizado en una casa de City Bell, sobre
el Camino General Belgrano, pero la policía no encontró
pruebas que lo demostraran al momento de hacer el primer allanamiento.
Al parecer, la propietaria de la casa había "limpiado"
el lugar ante la noticia del estado de salud de las muchachas.
Sin
embargo, la crudeza de los testimonios y las escuchas telefónicas
que se realizaban sobre el domicilio permitieron a los investigadores
encontrar a otra partera, que trabajaría en complicidad con la
primera sospechosa.
Lorena,
de 27 años, quedó infertil. Tiene un hijo y su segundo embarazo
le causaba muchas descomposturas, por lo que decidió interrumpirlo.
Ya tendría tiempo de tener otro chico, cuando mejoraran sus condiciones
económicas.
"Al
segundo día de creer que le habían hecho el aborto, se encuentra
con que tenía pérdidas de sangre y se va hasta el hospital,
donde descubren que estaba con una infección gravísima...
una gangrena", describió la comisario.
La
chica, muy delgada, tuvo que ser vaciada por los médicos, quienes
se encontraron con que todos sus órganos reproductivos estaban
infectados.
La
otra de las chicas que realizó la denuncia tiene 23 años
y es cuñada de Lorena. Ella no sufrió mayores complicaciones,
pero igual confirmó lo ocurrido y reveló su caso.
Ester
Paiva, de 70 años que "no demuestra... muy dinámica
y con total tranquilidad", según contó Sosa Carabajal,
se resistió a abrir la puerta de su casa, pero tuvo que ceder ante
las órdenes escritas y firmadas por las autoridades judiciales.
Ahora se encuentra detenida, alojada en la comisaría de la mujer.
Para
la titular de la comisaría Décima, las pruebas recolectadas
en el domicilio son "harto probatorio de las maniobras abortivas".
De
acuerdo a la información con que se encontró la Policía,
es probable que las mujeres realizaran abortos a domicilio a una mínima
parte de las 48 mil mujeres que cada año se internan sólo
en los hospitales públicos argentinos por complicaciones en abortos.
Si
bien nadie sabe cuántos abortos se realizan en nuestro país,
se estima que oscilan entre 335.000 y 500.000 por año, lo que equivaldría
a 1300 abortos diarios y al 37% de los embarazos.
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