| Los
psicólogos, cuestionados
Hace pocos días, el ministro de Salud, Ginés González
García, formuló observaciones críticas del excesivo
número de psicólogos que ejercen su profesión en
nuestro país, al tiempo que cuestionó la formación
y la orientación que reciben. Como consecuencia previsible, abrió
un debate con un equivocado planteo inicial y con poco sustento.
La
respuesta inmediata se canalizó a través de autoridades
universitarias oficiales y privadas y de representantes de asociaciones
profesionales de psicólogos. En esencia, subrayaron la carencia
de bases científicas en el cuestionamiento y destacaron, también,
la ausencia de datos estadísticos que reflejaran objetivamente
la realidad del problema aludido en la argumentación del titular
de Salud.
Además,
consideraron sin fundamento la afirmación del ministro acerca de
que la formación clínica de raíces freudiana y lacaniana
absorbe la mayor parte de la preparación de los psicólogos
"cuando los problemas que hay en la Argentina son el alcoholismo,
las adicciones, la violencia social, que requieren otro tipo de perfil
profesional". Esta aseveración pareció fruto de un
juicio precipitado, sin la información pertinente en cuanto a la
capacitación que adquiere el psicólogo.
Puede
agregarse que las categóricas afirmaciones de Ginés González
García afectan cuestiones que pertenecen al campo de las decisiones
universitarias, como lo son los planes de las carreras o la índole
de la formación profesional, que, por consiguiente, son facultades
propias del ámbito autónomo de las altas casas de estudio.
En este aspecto hay una llamativa proximidad con las recientes exigencias
de reformas a las universidades nacionales enunciadas por la Secretaría
de Políticas Universitarias.
Más
allá de la argumentación ministerial y de sus fallas en
materia y forma, conviene aludir brevemente a una perspectiva histórica
del desarrollo de la carrera del psicólogo, que tuvo su creación
inicial en la Universidad Nacional de Rosario en 1955, seguida dos años
después por la Universidad de Buenos Aires, para luego multiplicarse
en distintas ciudades del interior, en establecimientos oficiales y privados,
hasta ser dictada hoy en 31 establecimientos universitarios.
En
los tramos primeros de su desarrollo la formación psicoanalítica
fue parte de la identidad profesional del psicólogo, que luego
no permaneció especializado sólo en el campo clínico,
pues evolucionó y adquirió también un perfil propio
que se fue ampliando en diversas direcciones con aportes de variadas escuelas
que replantearon los objetos de estudio, métodos y recursos técnicos
apropiados. Tal es el caso del examen de los procesos del conocimiento
a través de líneas de desarrollo diversificadas, en las
que se incluye también la cibernética. En otras derivaciones,
como ha ocurrido con la psicología social, se han relacionado los
estudios con los problemas de organización empresarial o con las
esferas laboral y educacional, entre otros importantes aspectos de la
formación y orientación en vigencia en las distintas facultades.
Queda
claro entonces que los enfoques originales se han ido modificando y la
necesidad misma de inserción en el campo del trabajo ha movido
a los graduados a dedicar su ejercicio profesional a las nuevas áreas
que se presentaban.
Por
otra parte, cabe decir que el tratamiento de problemas como las adicciones
o las conductas de violencia social no excluye para nada la contribución
del psicólogo, como ocurre con frecuencia en formas de trabajo
individual o en equipos interdisciplinarios.
Desde
luego, siempre importa que exista en el ámbito universitario el
afán de perfeccionar y enriquecer planes de formación por
efecto de sus mecanismos institucionales. Otra vía fundamental
es la evaluación metódica, proceso de acreditación
que se halla en la órbita del Ministerio de Educación.
Editorial La Nacion, 3 de septiembre de 2004
LAS
CRITICAS DEL MINISTRO
Psicólogos vs. Ginés
El movimiento lacaniano por el psicoanálisis freudiano "Convergencia"
repudió las recientes expresiones del ministro de Salud, Ginés
González García, acerca del psicoanálisis en general
y del lacaniano.
"Dichas expresiones revelan una propuesta oscurantista en lo que
respecta a la cultura y un desconocimiento activo en lo que concierne
a la salud, acerca de la eficaz intervención del psicoanálisis
respecto del alcoholismo, las adicciones y sus incidencias en el lazo
social", señalaron en un comunicado. Allí también
manifiestan que un gran número de psicólogos y médicos
prestan sus servicios en forma gratuita en centros de salud, hospitales
municipales, provinciales y nacionales, todos los días y desde
hace años.
26 de agosto de 2004
Psicólogos
contra
Ginés González García
LA
PLATA, 20 AGO (AIBA) Las declaraciones del ministro de Salud de la Nación,
Ginés González García, quien expresó su inquietud
tanto por la "cantidad" de psicólogos existentes en la
Argentina como por su "enfoque" lacananiano, generaron la inmediata
reacción de los profesionales.
El
titular del Centro Investigador de Trabajo y Análisis (Cita), José
Lachevsky, expresó su "sorpresa" al conocer las consideraciones
de González García y las calificó de "muy vagas
y ambiguas".
El
profesional desestimó los conceptos vertidos por el ministro de
Salud cuando indicó que "la mayoría de los psicólogos
que se forman son lacanianos, psicoanalíticos, etcétera,
cuando los problemas que hay en la Argentina son el alcoholismo, las adicciones,
la violencia social, que requieren otro tipo de perfil profesional".
Lachevsky
explicó al respecto que esa opinión queda absolutamente
descartada si se conoce "el trabajo que realizan muchos colegas que
adhieren al psicoanálisis y que, a pesar de estar mal remunerados,
dan respuestas muy eficaces". Y disparó: "para opinar
hay que saber, porque tampoco se sabe cuál es la respuesta del
ministro para tratar este tipo de problemáticas".
Cabe
recordar que el titular de la cartera de Salud había remarcado
que las facultades de Medicina deben tener examen de ingreso y además
un cupo, mientras que ayer afirmó que también hay superpoblación
de psicólogos y cuestionó su formación profesional.
Defienden
la formación de los psicólogos
Los dichos de Ginés repercutieron
en la Universidad de La Plata
LA
PLATA, 20 AGO (AIBA) El departamento de Psicología de la Universidad
Nacional de La Plata (Unlp) también salió al cruce de los
dichos del ministro de Salud de la Nación, Ginés González
García, a través de los cuales cuestionó la "gran
cantidad" de psicólogos existentes en el país y su
"formación lacaniana".
En
declaraciones radiales, la directora de la carrera de Psicología,
Norma de Luca, definió como "un poco apresurada" la opinión
vertida por el funcionario y advirtió que "si bien puede haber
una saturación de psicólogos en las grandes urbes, en el
interior están faltando".
De
Luca utilizó las afirmaciones de González García
para plantear su propio reclamo. "Tenemos el problema de las prácticas
y de la falta de recursos. Pero esto recién se resolverá
cuando el Estado decida apoyar la educación en nuestro país",
indicó.
Por
otro lado, la psicóloga reclamó el pase a facultad del departamento
de Psicología de la UNLP, porque "la educación no es
mala, sino insuficiente, porque tenemos bajos recursos".
Al
referirse al cuestionamiento del titular de la cartera de Salud sobre
la dudosa idoneidad de los profesionales formados bajo la corriente lacaniana
para tratar las problemáticas sociales, la docente aseguró
que "la violencia social no puede ser resuelta únicamente
por el psicólogo, porque debe ser el Estado el que implemente políticas
en este sentido".
Haciendo
alusión al cuestionamiento de González García acerca
de la gran cantidad de psicólogos que se reciben en el país,
De Luca indicó que el mayor nivel ingreso se registra en las facultades
de Córdoba, La Plata y la ciudad de Buenos Aires, no así
en el resto de las casas de altos estudios de la Argentina. Y puntualizó
que, en el caso de la UNLP, de 1900 ingresantes sólo egresa el
30 por ciento.
Ginés
García sigue opinando sobre educación
El ministro de Salud quiere planificar con
las universidades la formación de profesionales
LA
PLATA, 20 AGO (AIBA).- No contento con la polémica generada a partir
de su posición sobre la necesidad de establecer cupos para el ingreso
a la facultad de Medicina y a la formación de los psicólogos
argentinos, el ministro de Salud de la nación, Ginés González
García, redobló su apuesta e hizo hincapié en la
posibilidad de "planificar" con las universidades la formación
de profesionales para atender "los problemas de la sociedad".
En
declaraciones a la prensa, el titular de la cartera de Salud aclaró
tener "respeto por la autonomía universitaria". Sin embargo
propuso que, junto a "los ministerios (de Salud y Educación
provinciales) y las universidades, todos trabajemos en un plan federal
de salud, para ver qué tipo de recursos humanos necesitamos y sobre
qué problemática especializarse".
Sin
hacer caso a las voces que se levantaron en su contra, el Ministro reiteró
que es necesario restringir el ingreso a Medicina porque "hay muchos
médicos". Y volvió a calificar de "insuficiente"
la formación de los psicólogos en "problemas colectivos"
como "el alcoholismo y la violencia familiar y urbana".
González
García instó a "la Universidad" a "intensificar
la formación para este tipo de problemas que están ocurriendo
en la calle", y reiteró que "lo que nosotros vemos en
los problemas psicológicos" es que "las adicciones, el
alcoholismo y la violencia en la familia y la violencia urbana, son temas
centrales que, a mi modo de ver, en las carreras de psicología
no están suficientemente tratados".
Es
la primera vez que un ministro de Salud se involucra en temas que dependen
especialmente de la cartera educativa. Y llamó a consensuar "un
compromiso fundamental del Estado" para "planificar la formación
de los recursos humanos".
"No
quiero que pase lo que está pasando en España o en Italia,
donde hay 55 mil médicos que no trabajan de médicos. Si
no tomamos medidas ahora y no pensamos clasificadamente bien los recursos
humanos que necesitamos, eso va a suceder", advirtió.
González
García justificó su postura al afirmar que "los médicos
no dependen de la actividad económica del país", sino
que "dependen de la cantidad de habitantes porque atienden a gente",
y agregó que "lo mismo (pasa con) los psicólogos".
El
ministro también salió al cruce de las críticas de
los profesionales que compararon sus dichos con "ideas menemistas
o de la dictadura militar" por pretender imponer cupos al ingreso
universitario a Medicina, y explicó que "lo que se busca es
mejorar la calidad y es lo mismo que hacen otras universidades del mundo".
Polémica
universitaria Cuestionan la formación de los psicólogos
González García criticó la orientación de
las carreras
Tras
haber cuestionado por excesiva la cantidad de médicos que se forman
en la Argentina, la lupa oficial se posó, ahora, sobre los psicólogos,
un grupo profesional cuya formación universitaria en el país
es tradicional y reconocida en el exterior.
El
ministro de Salud, Ginés González García, abrió
la polémica cuando, de visita en Córdoba para lanzar el
Plan Federal de Salud, criticó el excesivo número de psicólogos
que hay en la Argentina e incluso extendió sus cuestionamientos
a la orientación de la formación que reciben en las universidades.
"La
mayoría de los psicólogos que se forman son lacanianos,
psicoanalíticos, etcétera, cuando los problemas que hay
en la Argentina son el alcoholismo, las adicciones, la violencia social,
que requieren otro tipo de perfil profesional", dijo el ministro.
Las
declaraciones de Gonzalez García -que despertaron de inmediato
el rechazo de asociaciones de psicólogos, decanos de facultades
y grupos de graduados- se sumaron a las que hizo anteayer, cuando volvió
a cuestonar la cantidad de médicos que se forman en el país
y criticó específicamente a la Universidad de Buenos Aires
(UBA) por no instalar un cupo de ingreso en su carrera de Medicina, como
hizo recientemente la Universidad Nacional de Córdoba.
Los
psicólogos reaccionaron de manera unánime: rechazaron las
críticas, afirmaron que no existen estudios que indiquen cuántos
psicólogos son necesarios en la Argentina y atribuyeron las declaraciones
de González García a su "desconocimiento" de la
realidad laboral de los psicólogos, en cuyo ejercicio profesional
la clínica ocupa un lugar entre muchos otros campos de trabajo.
Algunos,
incluso, contraatacaron afirmando que el Ministerio de Salud no controla
adecuadamente la proliferación de instituciones que ofrecen formación
en disciplinas alternativas, como "psicología social, counselling
o focusing".
No
pocos, en voz más baja, enmarcaron las críticas del ministro
-médico de profesión- en el conocido recelo que existe entre
médicos y psicólogos, quienes suelen defenderse de la subestimación
de los médicos.
Según
estimaciones del Ministerio de Salud, hay en el país unos 60.000
psicólogos matriculados, aunque fuentes profesionales los ubicaron
en 45.000. En comparación, el número de psicólogos
en la Argentina es alto: se calculan más de 400 profesionales cada
100.000 habitantes -promedio que asciende a 500 en la ciudad de Buenos
Aires-, mientras que en los Estados Unidos el número no llega a
100.
En
el país se dictan 31 carreras de Psicología -24 de ellas
en universidades privadas-, en las que estudian unos 40.000 alumnos. En
la UBA, la carrera ocupó el año último el tercer
lugar en las preferencias de los inscriptos en el Ciclo Básico
Común (CBC), con 6031 anotados.
Poco
científico
"Es muy poco científico opinar sin estadísticas. Hay
escasos estudios sobre las necesidades poblacionales que requieren la
participación de psicólogos en el país. Nunca es
suficiente el recurso humano y material para atender estos problemas,
sobre todo en un país con tantas necesidades", dijo a LA NACION
Sara Slapak, decana de la Facultad de Psicología de la UBA, donde
hay 14.000 alumnos.
Sobre
la supuesta formación "lacaniana y psicoanalítica"
de los graduados, Slapak afirmó que "el ministro conoce bastante
poco sobre la formación que se da en las universidades. La clínica
es sólo una de las aplicaciones posibles de la psicología".
Y agregó: "El consenso internacional es que la Argentina es
una excelente formadora en psicología clínica, que se aplica
no sólo a la psicoterapia, sino a la evaluación psicológica,
que se usa en muchos campos y no sólo en salud mental".
Según
coincidieron los profesionales, el campo laboral de los psicólogos
se ha ampliado hasta dejar el tratamiento clínico como una opción
entre otras. La psicología educacional, laboral y social-comunitaria
ya tienen tradición, y a ellas se agregan, entre otras, sus orientaciones
organizacional, política, económica, aplicada a la publicidad,
la investigación de mercado, los medios de comunicación,
el transporte, la neuropsicología y la psicología del deporte,
la de mayor crecimiento últimamente.
"Asociar
al psicólogo con el psicoanalista es una apreciación muy
antigua sobre la psicología, que no representa su perfil profesional
actual", dijo Orlando D´Adamo, decano de la Facultad de Humanidades
de la Universidad de Belgrano (UB). Opinó que "el comentario
del ministro responde predominantemente al perfil del graduado de la universidad
pública. Los planes de estudio de las universidades privadas no
tienen perfil psicoanalítico en su mayoría".
Por
su parte, Silvia Di Biase, secretaria de Asuntos Profesionales de la Asociación
de Psicólogos de Buenos Aires (APBA), con 13.000 miembros, se manifestó
"preocupada porque el ministro habla sin fundamento y se maneja sin
datos".
"El
ministro debería controlar la cantidad de escuelas de psicología
social, counselling y focusing que existen, y las denuncias que se hacen
todo el tiempo de personas que trabajan diciendo ser psicólogos
y no lo son", afirmó Di Biase.
La
controversia sobre la calidad de la formación de los psicólogos
en el país podrá empezar a definirse en breve, y con parámetros
firmes. La carrera de Psicología fue declarada "de interés
público" el año último, lo que implica que deberán
definirse estándares mínimos de carga horaria y contenidos,
y que las carreras deberán atravesar un proceso de acreditación
por parte del Ministerio de Educación.
La
mayoría de los psicólogos que se forman son lacanianos,
psicoanalíticos, etcétera, cuando los problemas que hay
en la Argentina son el alcoholismo, las adicciones y la violencia social,
que requieren otro perfil profesional
Por Raquel San Martín, 20 de agosto de 2004
DECLARACIONES
DE GINES GONZALEZ GARCIA EN CORDOBA
El ministro de Salud pide cupo en Medicina de la UBA y hay polémica
Dijo
que el país no necesita más médicos sino mejores.
Y apuntó directamente a la UBA. Fuerte oposición del ministro
de Educación y funcionarios de la facultad.
Por segunda vez en un mes el ministro de Salud de la Nación, Ginés
González García, criticó ayer la formación
de los médicos, y apoyó el cupo en el ingreso a la carrera
de Medicina. Pero cuando quiso hacer blanco, apuntó directamente
a la de Buenos Aires: "Todas las universidades tomaron esto responsablemente,
salvo la UBA", dijo.
Consultado
por Clarín, el ministro de Educación Daniel Filmus —que
anoche estaba a punto de aterrizar en Aeroparque en un vuelo desde Corrientes—,
le respondió a su colega: "Por la Constitución y por
la Ley de Educación Superior, las universidades tienen autonomía
para decidir sobre este tema. Nadie sino cada Facultad puede saber cuántos
profesionales puede formar con altos niveles de calidad".
Un
mes atrás, cuando González García tocó el
tema por primera vez, Filmus —en sintonía con lo que declaró
ayer—, ya había marcado una diferencia de opinión:
"El ministro de Salud opina sobre la cantidad de médicos que
necesita el país. Es el área que él conoce. Yo, como
sociólogo, y desde mi área de trabajo en educación,
conozco las leyes que determinan cómo se tienen que conducir las
universidades. Y son ellas las que tienen que decidir".
Desde
la Facultad de Medicina de la UBA, salió a contestarle el secretario
de Extensión Universitaria, Efraín Benzaquen: "El discurso
de González García es de la época menemista, y no
condice con el del Gobierno nacional". El decano, Salomón
Muchnik junto con el Consejo Directivo evaluaban anoche la posición
de Medicina que difundirán por escrito en los próximos días.
Clarín
también intentó comunicarse con el rector de la UBA, Jaim
Etcheverry, pero no recibió respuesta.
Ginés
González García reiteró ayer, como hizo un mes atrás
también en Córdoba, que "el sistema de salud argentino
no necesita más médicos sino mejores". Entonces le
había dado un empujón, y ayer un aval, a la flamante instauración
del cupo en Medicina de la universidad pública cordobesa (ver El
adiós......).
"Las
declaraciones del ministro —le dijo Benzaquen a Clarín—
demuestran su desconocimiento y desinterés por la UBA, porque le
atribuye un ingreso irrestricto que no es real. Existe un Ciclo Básico
Cómún que, en el caso de Medicina, se complejizó
en los últimos años."
Sin
ánimo de bajar el nivel de la disputa, Benzaquen agregó
que "es una falacia que el cupo genera mayor calidad". Y puso
dos ejemplos: en el ingreso al sistema de residencias, los egresados de
la UBA están, año tras año, en promedio, un punto
por encima del resto y en las Olimpíadas Nacionales de Estudiantes
de Medicina, en 2003, obtuvieron 16 de los primeros 25 puestos, incluido
el número uno.
Benzaquen
citó como una contradicción que el ministro de Salud diga
que el país no necesita más médicos y se incline
por restringir el ingreso universitario "cuando no sabe cuántos
médicos hay en ejercicio, qué especialidad tienen y cómo
están distribuidos en el país".
Y
agregó: "Su posición es un claro aval a las universidades
privadas. Si hay cupo en la UBA se van a distribuir entre las 9 facultades
privadas que hay en la Ciudad de Buenos Aires".
"Esto
lo tomamos como la opinión de un ministro que arrastra ideas de
la década menemista. Fue entonces cuando González García
creó el instituto privado I-Salud donde se dicta Nutrición
que compite abiertamente con la UBA", agregó Benzaquen.
Clarin, 19 de agosto de 2004
El
fin del ingreso libre en Córdoba
A partir del año que viene la Facultad de Medicina de la Universidad
Nacional de Córdoba tendrá un cupo fijo de 550 estudiantes.
Las autoridades aprobaron por unanimidad el nuevo sistema de ingreso que
consistirá en un ciclo de nivelación de tres etapas. Entre
agosto y diciembre, habrá un repaso y estudio de los contenidos
del secundario.
En la segunda etapa —que se desarrollará en diciembre—,
habrá una reunión para inscribirse y recibir el material
oficial para el ingreso. Y en la tercera instancia de febrero a marzo
de 2005 se dictarán los cursos y la evaluación, que se aprobarán
con un 60% de respuestas correctas de cada uno de los cuatro módulos
del examen. Ingresarán sólo los primeros 550 mejores promedios.
Así, la Universidad intenta terminar con los conflictos que existen
desde 2001 cuando el ingreso se convirtió en un cupo encubierto.
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