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Algunas
se trababan y otras salían en dos días
Echan a funcionarios judiciales por graves
irregularidades en causas por el corralito
LA
PLATA, 15 OCT (AIBA) La Cámara Federal de La Plata dispuso la cesantía
de dos funcionarios del juzgado N°2 de esta ciudad por "incumplimiento
de los deberes y funciones previstas en las leyes" y por actuar con
"ineptitud y mala conducta" en el manejo de causas relacionadas
a amparos por el corralito financiero, hechos que el tribunal, en la resolución
de un sumario interno, consideró probados.
Los funcionarios separados son el secretario del juzgado, Jorge Di Pierro,
y el prosecretario, Oscar Morales, quien eran investigados desde el año
2000 por una denuncia sobre presuntas irregularidades en la tramitación,
en la secretaría 4 del juzgado federal Nº 2, de amparos vinculados
a los dineros atrapados en el corralito.
La
denuncia había sido efectuada por una abogada platense y el sumario
administrativo fue desarrollado por el propio titular del juzgado, Adolfo
Ziulu.
La Cámara indicó que a Di Pierro "se le imputa negligencia
en las tareas de documentación, custodia o conservación
y demora del despacho judicial y otras faltas más graves"
y puntualizó que "ambos hechos se verifican en las constancias"
de la investigación desarrollada.
Sobre las "faltas menores", se expresó que, sobre una
muestra de los expedientes, "cerca del 90% carecía de foliatura,
en más del 75% se verificaron escritos traspapelados, en 164 expedientes
se observaron demoras notables en despachar las peticiones (de tres meses
a un año), mientras que otras fueron evacuadas con rapidez de uno
a tres días (60 expedientes) y se observó la pérdida
habitual de escritos y documentación reservada".
"Consta en las actuaciones el mal trato a los profesionales y las
partes, favoritismo y obstrucción al trámite de determinadas
causas", puntualizaron también los camaristas.
"También se pusieron en evidencia otros hechos de extrema
gravedad de los que resulta autor Di Pierro", dijeron los magistrados,
quienes citaron como ejemplos "arrogarse funciones judiciales, como
concesión de una medida cautelar; dar recomendaciones a letrados
y partes; llevar en forma irregular el Libro de Sentencias Definitivas
y asentar en él datos inexactos; no cumplir lo ordenado en resoluciones
de esta Cámara y por el titular del juzgado; y la gran cantidad
de hojas en blanco en la Secretaría Nº 4, una vez producida
la suspensión del funcionario, con cargos que exhibían diversas
fechas".
Se puntualizó, además, que "fueron encontrados en la
secretaría de Di Pierro 4.000 escritos recibidos y no agregados
a las respectivas causas en trámite".
El tribunal también consideró que, en el ejercicio de su
defensa, "las explicaciones de Di Pierro resultan muy endebles y
hasta poco serias con relación a las pruebas del sumario";
que "sus afirmaciones o negaciones no se sustentan en las pruebas
que él mismo aportó" y que, "en síntesis,
las imputaciones han sido probadas en el curso del sumario".
Con relación al prosecretario Morales, a quien le imputaron similares
cargos que a Di Pierro, los camaristas rechazaron los argumentos de su
defensa, tales como que su cargo no está comprendido en el rango
de "funcionarios" y aumento de trabajo, refacciones edilicias
e inconvenientes en el sistema informático en su área, entre
otros.
Con
datos tales como que "la computadora de Morales sólo estuvo
fuera de servicio un total de seis días en períodos separados",
los magistrados rechazaron los argumentos del prosecretario, calificando
a algunos como "una forma poco seria de exculpar la responsabilidad
que el compete". (AIBA) |