| TRAGEDIA
EN CARMEN DE PATAGONES
Los alumnos quieren policías en la escuela hasta fin de año
Se
lo pidieron al ministro Filmus. Los padres de los chicos muertos quieren
más preceptores y docentes por alumno.
Los tiros de la escuela. La imagen de "Junior" disparando contra
sus compañeros. Los tres chicos muertos. Los heridos. La sangre
en el aula. Las imágenes de la masacre del 28 de setiembre en la
Escuela Isla Malvinas de Carmen de Patagones ayer se concretaron en dos
petitorios al Ministerio de Educación. Los chicos pidieron policías
hasta por lo menos fin de año para que les den seguridad. Tienen
miedo. Los padres de los tres adolescentes que ya no están, escribieron:
"No creemos que en las escuelas tenga que haber policías sino
maestros y alumnos compartiendo conocimientos y valores". Daniel
Filmus, responsable de la educación argentina, le agregó
un punto más: nunca más hogares armados.
En
el gimnasio donde hace una semana estaban los féretros de Federico
Ponce, Evangelina Miranda y Sandra Núñez ayer sonó
la canción "Volver a empezar". Hacía una hora
que Filmus había llegado a Patagones cuando eran las 15. Los chicos
habían marchado hasta el hospital de Viedma, siguen internados
tres de sus amigos, y habían vuelto. Caminaron ocho kilómetros.
Las marchas, aseguran, les dan fuerzas. Pero el tiempo pasó y se
cansaron. Empezaron los aplausos y los silbidos para que saliera Filmus.
"Todo
nuestro pueblo cambió, hoy sentimos miedo de volver a la escuela
porque no sentimos que se garantice 'seguridad' desde las autoridades
educativas. Nos preguntamos cómo vamos a detectar chicos armados.
Alguien proponía la instalación de detectores de metales.
Nos animamos a proponer que, por lo menos de aquí hasta fin de
año, haya presencia policial dentro del establecimiento a modo
de prevención" decía uno de los puntos que escribieron
recién a una semana de la masacre.
También
evaluaron la función de los gabinetes escolares. "Si el problema
que se detecta es de 'mala conducta' aparece en escena el asistente social
que seguramente hablará con la familia. Es 'vox populi' —aseguran
los chicos— que de las escuelas de educación general básica
(EGB) se libran de los adolescentes con problemas enviándolos a
escuelas de adultos sin gabinete. Eso no sirve de nada". Y pidieron
más gabinetes con más profesionales capaces de "suspender"
a un alumno que se considere un riesgo para sí mismo y para otros.
Y explicaron que es imperioso que "la comunidad educativa se entrene
en primeros auxilios ya que ante un accidente o un hecho como vivimos
muchos quedamos atónitos sin saber qué hacer".
Para
los padres de los tres chicos asesinados en la escuela, la tragedia "desnudó
las falencias que tenemos como sociedad y por ende en el sistema educativo.
Muchas cosas se han dicho pero lo que nos queda claro es que si no hay
más inversión en salud y educación que aliente a
un futuro de país y de nación el futuro de los chicos será
cada vez más difícil".
La
tragedia de haber perdido a sus hijos les "hizo ver que" son
necesarios más gabinetes psicopedagógicos en todas las escuelas
con psicólogos. "Por las problemáticas de los chicos
es imperiosa la necesidad de más docentes por alumnos —agregaron—.
Y es un despropósito que un celador tenga a su cargo un promedio
de cien alumnos". Filmus, acompañado por Mario Oporto, ministro
de Educación bonaerense, le agregó un tema: el acceso a
las armas. Dijo que "la posibilidad de terminar con la vida de otro,
la da el acceso a las armas".
"Los
sucesos trágicos nos pusieron de rodillas —escribieron los
padres y familiares de Federico, Evangelina y Sandra— y por lo citado
necesitamos que el poder político decida y garantice un sistema
educativo que nos ponga de pie de cara a un futuro mejor y con iguales
posibilidades para todos". Y firmaron debajo de sus palabras.
Clarin, 6 de octubre de 2004
| |
| MARCHA
SIN FIN. LOS ALUMNOS DE LA ESCUELA "ISLAS MALVINAS" LLEVARON
SU APOYO A SUS AMIGOS INTERNADOS EN VIEDMA. (Foto: Martín
Acosta / Enviado Especial) |
"Junior
nos preocupaba"
Los padres de "Junior" y las autoridades del colegio se reunieron
dos veces antes de que disparara contra sus compañeros y matara
a tres. La directora de la Escuela Islas Malvinas, Adriana Goicoechea,
contó ayer a Clarín que estaban preocupados por su integración,
y confirmó que el docente que debía estar en el aula está
internado en un psiquiátrico.
—¿Cuándo
detectaron los problemas de Junior en la escuela?
—Muy
tempranamente. Era un chico retraído al que le costaba integrarse.
No era para nada violento ni indisciplinado.
—¿Citaron
a sus padres?
—Sí.
Este año vinieron dos veces, y estaban preocupados.
—Los
chicos están enojados con el profesor Carlos Ruiz que, al escuchar
los tiros, corrió hacia afuera, ¿está internado?
—Según
la familia, está en un psiquiátrico en Bahía Blanca.
—¿Tuvo
antes problemas psíquicos?
—Estaba
en tratamiento. Controlado.
FUERON
ENCONTRADOS DENTRO DE UN PAQUETE, EN UN BAÑO
Hallan proyectiles de grueso calibre en un colegio de La Plata
El miedo es una sensación de contagio rápido. Por eso, cuando
todavía retumban los disparos en el aula de Carmen de Patagones,
el hallazgo de un paquete con cinco proyectiles calibre nueve milímetros
en el baño de un colegio religioso de La Plata, puso en estado
de alerta a los padres y docentes de este tradicional establecimiento
platense.
El
episodio ocurrió el lunes en Colegio "Cristo Rey", ubicado
en la avenida 38 entre 22 y 23 del barrio La Loma, durante el turno mañana.
A
esta escuela privada asisten cuatrocientos alumnos de los niveles inicial
y de la educación general básica (EGB), en aulas y pasillos
regenteados por religiosas de una congregación católica
de las Hermanas Misioneras de Catequistas de Cristo Rey.
Las
autoridades escolares y policiales aún no tienen pistas para saber
quién dejó el paquete con proyectiles en un lugar de tránsito
casi obligado para los alumnos.
Tampoco,
por el momento, conocen los motivos de esta acción: "Pudo
ser una broma de mal gusto. Tal vez fue algún chico influenciado
por la difusión de la tragedia de Carmen de Patagones, que no tuvo
en cuenta la dimensión de lo que estaba haciendo", arriesgó
una hipótesis la representante legal del colegio religioso, sor
Elsa Pacheco.
Lo
que tampoco está claro es cómo se produjo el hallazgo. Según
la denuncia presentada en la Comisaría 4º por los directivos,
un profesor encontró —mientras hacía una revisión
de rutina en el baño que es utilizado por los varones de primero
a sexto año— una bolsa de nailon con cinco proyectiles sobre
la mesada de granito que rodea a los lavatorios.
Sin
embargo, otra versión policial asegura que las municiones fueron
descubiertas por un estudiante durante el último recreo de la mañana.
"Aun no tenemos las precisiones sobre ese punto. Pero, como el caso
llegó a la Justicia de Menores, serán los investigadores
quienes deberán verificar los detalles del episodio", dijo
a Clarín, el subsecretario de Educación de Gestión
Privada bonaerense, Juan Odriozola.
Ayer,
el funcionario estuvo en el colegio con los directivos y se acordó
la realización de reuniones con docentes y padres para analizar
el episodio. "Este centro educativo religioso no tiene antecedentes
de violencia escolar", aclaró Odriozola.
Además,
reiteró la posición del gobierno en cuanto a rechazar la
posibilidad de realizar controles en mochilas y útiles a los menores
que asisten al colegio.
De
acuerdo con las declaraciones de algunos padres, el chico que habría
encontrado las balas enseguida le avisó a su maestra, y el paquete
terminó en la dirección del establecimiento.
Las
autoridades habrían decidido realizar la denuncia policial después
del horario de clases. A la tarde, un perito revisó las instalaciones
y determinó que no había armas en el edificio. Las balas
calibre 9 milímetros son consideradas por los expertos como municiones
de guerra.
El
colegio Rey —con alumnos de entre 3 y 15 años— recibe
subvención del Estado bonaerense para el pago de los sueldos de
los docentes. Es un establecimiento tradicional de La Plata ubicado en
una zona habitada por familias de clase media.
El
incidente no modificó el normal desarrollo de la actividad académica.
Ayer, los estudiantes asistieron a clases como todos los días.
No hubo charlas especiales y los maestros no mencionaron el caso frente
a los chicos.
No
obstante la posición oficial, las autoridades escolares admitieron
que enviarán comunicaciones a los padres para que les permitan
revisar las carteras de los estudiantes.
Es
que además de la sospecha sobre una supuesta "travesura"
infantil, en el Cristo Rey tienen otro temor: "¿Qué
pasa si el chico que llevó las municiones no las dejó a
propósito en el baño sino que se las olvidó, y se
trata de alguien que está familiarizado con las armas?", se
preguntaron en la dirección.
La
tragedia de Carmen de Patagones: entregaron un petitorio a Filmus
Piden que separen a chicos con problemas
Sería en caso de que los padres rechacen la terapia psicológica
El
ministro de Educación de la Nación viajó ayer a Patagones
Le solicitaron que el Gobierno impulse el desarme de la ciudad y que promueva
la baja de la edad de imputabilidad
CARMEN
DE PATAGONES.- A una semana de la masacre, los chicos de Patagones ya
hicieron siete marchas y cinco abrazos al hospital. El dolor parece tan
grande, que nada alcanza. Ayer, por ejemplo, la escuela Islas Malvinas
tuvo su segundo día de clases. Los alumnos se reunieron allí,
pero después, a eso de las 11, marcharon todos juntos hasta el
hospital Arquímedes Zatti, de Viedma. Fueron acompañados
por los padres, con pancartas con fotos de los compañeros asesinados
hace una semana.
Después,
se dirigieron hasta el club Atenas, donde cocinaron choripanes y recibieron
al ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, a
quien le entregaron dos petitorios: uno, de los padres de los adolescentes
muertos, y otro, de los padres de sus compañeros. Le pidieron que
"anule" la ley federal de educación, que "se separe
del grupo" al alumno que presente problemas de comportamiento, cuyos
padres no colaboren con el tratamiento.
Horas
antes, la directora del colegio, Adriana Goicoechea, aseguró que
a los padres de Junior se les había informado de la conducta de
su hijo. "Los padres recibieron la información de la conducta
de Junior, pero no sé si le dieron importancia", dijo.
Los
padres también pidieron al ministro que se "saquen de circulación
todas las armas que hay en el pueblo", tal como relató a LA
NACION Tomás Ponce, -el padre de Federico, uno de los chicos asesinados-,
y que el Gobierno impulse el tratamiento de la baja en la edad de imputabilidad
de los menores en el Senado. Del encuentro también participó
el ministro de Educación bonaerense, Mario Oporto. "Nos recibieron
muy bien. Les entregamos un petitorio. Alguien tiene que hacer algo para
que esto no se vuelva a repetir", dijo Ponce.
Filmus
llegó a esta ciudad ayer por la mañana. Tras visitar en
su domicilio de Harrostegui y Zamborini a la familia Ponce, marchó
hacia el club Atenas. Primero, se reunió con los padres de las
víctimas. Les expresó "la solidaridad y el apoyo"
del presidente, Néstor Kirchner y los invitó a viajar a
Buenos Aires para entrevistarse con el mandatario. Y, luego, en la cancha
de basquet, escuchó a los alumnos. "Dicen que todo pasó
en cuestión de segundos. Para nosotros fue una eternidad",
le dijo una de las chicas.
El
petitorio de los padres de las víctimas arranca con la "anulación
de la ley federal de educación, que es la madre de la precarización
de la escuela pública". Reclaman más presupuesto para
que cada escuela tenga un gabinete con psicólogos, asistentes sociales
y psicopedagogos que prevengan problemas de conducta y patologías.
"Con
fuerza de ley"
"En caso de irresponsabilidad o incumplimiento de los padres, convocar
con fuerza de ley al juez de menores", dice el escrito.
En otro petitorio, el que le entregaron los padres de los demás
alumnos, se solicita que cada colegio pueda establecer "normas de
permanencia". Concretamente, "contar con mecanismos efectivos
para que los padres [de los chicos con problemas] accedan a tratamientos,
contemplando la posibilidad de separar al alumno del grupo si, transitado
un trayecto de acciones tendientes a hacer reflexionar a los adultos responsables
sobre la necesidad de atención de la salud física o mental,
persiste la negativa".
También se pide que las aulas tengan como máximo 25 alumnos,
y que haya preceptores en cada curso.
Balas
en el baño de varones
LA PLATA.- El hallazgo de una bolsa con cinco balas en el baño
del colegio católico Cristo Rey, una escuela de educación
básica de esta ciudad, provocó preocupación entre
padres y autoridades educativas. Los proyectiles aparecieron sobre el
lavatorio del baño de varones. Las autoridades de la escuela sospechan
que fue una travesura porque, explicaron, "concurren muchos hijos
de policías y alguno de esos padres se descuidó". También
informaron que las balas fueron encontradas por un alumno, pero la policía
y funcionarios de la Dirección General de Educación bonaerense
indicaron que esto aún no está claro.
La Nacion, 6 de octubre de 2004
|