| En
Bernal
Un chico amenazó con un arma
a sus compañeros de colegio
LA
PLATA, 12 OCT (AIBA).- Un alumno de una escuela de Quilmes amenazó
con un arma de fuego a un grupo de estudiantes que se encontraban en la
puerta del establecimiento educativo. Fuentes policiales confirmaron que
la denuncia fue radicada el vienes en la comisaría de la zona,
aunque trascendió recién hoy.
Según
relataron las fuentes, el hecho ocurrió cuando el padre del estudiante
en cuestión -cuya identidad no se difundió- fue a buscar
a su hijo a la escuela 31, ubicada en Espora y Cramer, en la localidad
de Bernal. Su hijo y otro grupo dialogaban en la puerta del establecimiento,
en momentos en que apareció otro muchacho con un arma de fuego
y los amenazó.
El
caso quedó a cargo del juez de menores de Quilmes, Pedro Entio,
quien interrogará en las próximas horas al denunciante.
Las autoridades del establecimiento se reunirán, además,
con los padres de los alumnos involucrados, para llevarles tranquilidad
y acordar medidas preventivas a este tipo de hechos. (AIBA)
DECLARA
HOY ANTE LA JUSTICIA
Salta: el alumno que disparó en su aula podría ir a un reformatorio
Dijo la jueza que la inimputabilidad no impide que se tomen medidas tutelares.
Lo
que ocurrió en Cachi (donde un chico de 11 años que disparó
dos tiros en su aula de la escuela Victorino de la Plaza, el viernes 3),
no es igual a lo que pasó en Carmen de Patagones", dijo ayer
la jueza Silvia Bustos Rallé, y agregó que "los dos
chicos son inimputables, lo que no quiere decir que no se tomen medidas
tutelares. En ambos casos hay que recuperarlos; ese es el objetivo de
un juzgado de Menores. Si no actuáramos así, los chicos
oyen en la calle la palabra inimputable, y piensan que pueden hacer lo
que quieran", dijo la jueza en una improvisada conferencia de prensa.
Ayer
se supo que GR podría pasar a un reformatorio en los próximos
días y no permanecer detenido en la Comisaría del Menor.
En el reformatorio, recibiría atención psicológica
y podría seguir sus estudios primarios.
La
jueza le confirmó ayer a Clarín que GR llegaría a
Salta a la noche, acompañado de uno de sus progenitores, que no
podrá estar en las instalaciones de la Comisaría del Menor,
donde será alojado el chico.
Hoy
al mediodía, la jueza tendrá el primer contacto con GR,
y a ella le interesa aclarar un punto, ya que la maestra de 6º año
habría declarado que GR disparó estando sentado en su silla.
Ni bien se escuchó el estruendo, la maestra habría preguntado:
"¿Quién es?". Y ella escuchó un "yo
señorita". La docente le dijo "ya te vas afuera".
GR se levantó, y ahí se le escapó el segundo tiro.
Después
de la primera audiencia, la jueza le dará intervención al
equipo profesional del juzgado que en un plazo de 10 días deberá
emitir un informe para que ella decida si GR vuelve a Cachi o pasa a un
reformatorio para menores de 12 años.
El
traslado de GR a Salta se hizo discretamente, a bordo de un patrullero,
a las 18.15, pero no se notó su partida en el pueblo, donde el
cuerpo docente de la escuela, en doble turno y pese al feriado, participó
de mesas de trabajos recomendadas por el Ministerio de Educación.
"No sé a qué hora llegará a Salta, pero voy
a preservar su tranquilidad para que el chico no esté nervioso.
Quiero sacarlo de su hábitat natural para que no se sienta presionado",
dijo Bustos Rallé.
Según
lo recogido ayer por Clarín, los compañeritos de GR, quieren
que "vuelva a la escuela," a pesar de que "todos los chicos
quedaron con miedo por lo que él hizo", comentó un
padre.
Después
del incidente en el que una nena de 11 años pudo haber sido alcanzada
por la bala que pegó en el respaldo de su silla, donde poco antes
había estado sentada, los chicos le habrían comentado a
la jueza que GR "era muy calentón. Que le gustaba hacer bromas
pesadas, pero no toleraba que se las hicieran a él".
En
los días previos al incidente, GR habría tenido problemas
con un alumno de 7º año, que lo trataba irónicamente
de "gordito". Este alumno, no bien se enteró de lo que
hizo GR, no volvió a ser visto en el pueblo. Dicen que se fue de
viaje con sus padres, pero no se sabe adónde. Este chico también
sería llamado a declarar.
Una
vecina del tío de GR también comparecerá ante la
Justicia, porque ella habría visto cuando GR salió corriendo
de la casa de su tío con el arma en la mano.
De
lo mucho que se dijo en el pueblo, se supo que diariamente GR concurría
a un ciber de la zona, y que habría aprendido en Internet a manejar
el tipo de arma que sacó del ropero de su tío cuando éste
estaba ausente.
FUE
EN CACHI, A 157 KILOMETROS DE LA CAPITAL
Salta: un chico de 11 años hizo dos disparos en el aula y no hirió
a nadie
Un
proyectil impactó en el respaldo de la silla de una compañera
que se salvó de milagro. Por orden judicial, el alumno seguía
anoche internado en el hospital local. Estaba muy nervioso y con crisis
de llanto.
Un
alumno de 11 años de la Escuela Victorino de la Plaza de la localidad
de Cachi —a 157 kilómetros de la capital salteña—
disparó ayer dos tiros, dentro de su aula de sexto grado, con una
pistola 9 milímetros de su tío que es policía. El
caso no terminó en tragedia porque uno de los proyectiles impactó
en el respaldo de una silla de una compañera que se salvó
de milagro.
El
incidente se produjo a las 8.15, cuando los alumnos (son 380 en ese turno)
ingresaban a las aulas. Entonces, según el testimonio de una de
las docentes, se sintieron ruidos como si fueran "cohetes".
Los disparos fueron escuchados por algunos padres que corrieron al grado
para contener a los chicos que lloraban asustados.
El
chico armado es hijo de una de las maestras de la escuela. "¿Qué
hiciste?", le habría dicho la mujer, al llegar al aula y verlo
con la pistola en la mano. Según contaron testigos a Clarín,
cuando terminó de disparar el nene tuvo una crisis de llanto frente
al susto de sus compañeros.
La
directora de la escuela, Eva Raquel de Aramayo, aseguró que el
chico habría sacado el arma de golpe cuando la maestra comenzaba
la clase. "Apenas los 26 alumnos entraron al aula, el chico tomó
la pistola, la cargó, y comenzó a disparar. No sabemos si
dijo algo antes de hacerlo. De algo estamos seguros: conoce de armas porque
la cargó en presencia de sus compañeritos", agregó.
Según
la directora, al escuchar los tiros, salió a la galería
y encontró a una docente arrodillada en el piso, llorando. "Estaba
conteniendo a su hijo. A un costado del chico había una pistola
que levanté y llevé a la dirección —indicó—.
Desde allí llamé a la Policía y al doctor Vicente
García, director del Hospital de Cachi".
Cuando
la Policía llegó a inspeccionar la escuela clausuró
el aula, y los alumnos de ese grado, fueron llevados por una docente a
la plaza del pueblo para que pudieran distenderse.
Los
informes preliminares indican que el primer disparo habría impactado
en el techo. Y que el segundo pegó en el respaldo de la silla de
una nena. Allí la bala se desvió y quedó incrustada
en la pata de uno de los pupitres.
La
jueza de menores, Silvia Bustos Rallé, ordenó que el alumno
fuera derivado al hospital local. "Estaba nervioso y no paraba de
llorar", explicó el doctor García.
Al
ser consultada, la directora afirmó que el alumno es el hijo de
una docente de 2º año de educación general básica
(EGB), y que "no era un chico con problemas". De todos modos,
desde el Ministerio de Educación enviaron a Cachi un psicopedagogo
y un psicólogo para que pudieran atenderlo.
Una
hora después del episodio, la escuela volvió a la actividad
normal. Y las autoridades convocaron a los padres de los alumnos. "En
Salta, desde lo que pasó en Carmen de Patagones —dijo la
directora—, todas las escuelas tenemos que realizar talleres para
debatir sobre los valores de la vida. Aquí trabajamos con los niños,
pero hay que profundizar cada vez más en el tema. De todo esto
hablamos con los padres cuando pudimos tranquilizarnos después
de lo que pasó".
El
jefe de Policía de Cachi, Miguel Osvaldo Nievas, confirmó
que "el chico disparó dos veces". Y adelantó que
al policía responsable del arma (que actualmente está de
licencia) le iniciarán un sumario administrativo para investigar
cómo la pistola reglamentaria llegó a manos del niño.
Anoche,
la jueza de menores Silvia Bustos Rallé, ordenó el traslado
del chico a Salta donde será alojado en la Comisaría del
Menor hasta el martes cuando lo entrevistará.
Clarin, 9 de octubre de 2004
Estudiantes
armados
A dos alumnos de 7º grado de la localidad bonaerense de Punta Alta
los sorprendieron con una "tumbera", un escopeta de fabricación
casera. Dijeron que pensaban salir de caza después de la clase
de Educación Física.
POR
CONSUMO DE ALCOHOL
Docentes de secundario, preocupados
Los directores de 15 escuelas Polimodal y técnicas de La Plata,
Berisso y Ensenada coincidieron en este diagnóstico: bajo rendimiento
de los alumnos, casos graves de indisciplina, falta de compromiso de los
padres, aumento de episodios de violencia e intolerancia dentro y fuera
de las aulas. También advierten cada vez más las secuelas
del alcohol entre los estudiantes. En el encuentro convocado por el director
del Colegio Nacional de La Plata, Gustavo Oliva, los docentes expusieron
casos concretos. María Susana Flores, de la Media Nº 3 de
Berisso reconoció que "los chicos llegan con los ojos rojos
por el alcohol". En forma anónima, muchos adolescentes admitieron
consumir drogas.
OPINAN
PSICOLOGOS Y EDUCADORES
¿Imitación después de Patagones?
Carmen de Patagones, Lomas, La Plata, San Juan y, ayer, Salta: escuelas
de distintos puntos del país vieron en estos días convertirse
a sus blancas palomitas en improvisados Rambos: demasiado jóvenes
y muy angustiados.
La
aparición con tan pocos días de diferencia de alumnos portando
armas de fuego —a veces descargadas, otras a puro disparo—
ha planteado la pregunta de qué relación guardan estos hechos
entre sí. "Efecto rebote", "imitación",
"epidemia" han sido términos barajados en las últimas
horas sin demasiada reflexión. Para los especialistas, en cambio,
se debe partir de dos hechos concretos: la existencia de distintas formas
de violencia en todo el país y la aparición de armas en
los hogares argentinos. Así lo entiende Silvina Gvirtz, doctora
en Educación, para quien es urgente penalizar a a quienes permitan
el acceso de los menores a las mismas. "Una cosa es agarrarse a piñas.
Pero si hay un arma de por medio, las consecuencias son irreparables para
los heridos y para el que dispara".
Además
de poner en duda que haya más casos de alumnos armados que antes
("quizás recién ahora la gente está dispuesta
a contar lo que está pasando") Gvirtz insiste en que, además,
debemos enfrentar qué se enseña hoy en Argentina: "esta
violencia no la crearon ellos ni salió de la nada: es algo que
estos chicos aprendieron, que les hemos enseñado. Y tenemos que
ponernos muy firmes en enseñarles otras maneras, más prácticas
y mejores, de resolver los conflictos. Enseñarles a dialogar, a
escucharse, a ayudarse mutuamente o a crear consenso son materias tan
importantes de aprender como matemáticas y lengua".
Para
el psiquiatra Enrique de Rosa, docente de la Facultad de Medicina de la
UBA, "es verdad que los adolescentes tienen conductas imitativas
pero acá lo definitorio es que no han tenido medios adecuados para
expresarse o viabilizar sus conflictos: experiencias de diálogo,
actividades interesantes como arte, política o la posibilidad de
recurrir a adultos capaces de escuchar".
Si
bien De Rosa reconoce que la impulsividad es una característica
propia de la adolescencia, subraya que enseñarles límites
era hasta ahora función de los adultos. "Por eso acá
el tema no son los adolescentes sino nuestra sociedad. Somos nosotros,
los adultos, quienes hemos perdido el rumbo y la capacidad de dar el ejemplo
sobre qué está bien, qué es dañino e ilegal,
qué está mal".
También
se opone a la idea de una especie de "efecto dominó"
el psicoanalista Nestor Givré, experto en adolescencia. "Aparecen
en distintos puntos del país porque están expresando algo
que sucede en todo el país: violencia, desocupación, falta
de ideales, pocas figuras paternas reales y poco respeto de la ley".
Givré
reconoce que muchos de sus pacientes se han sentido identificados con
Rafael S. (el alumno de Carmen de Patagones que disparó con el
arma de su padre) pero sólo en el hecho de sentirse maltratados,
enojados o incomprendidos. "Identificarse y masificarse es la manera
en que los jóvenes forman lazos entre sí. Pero agarrar un
arma no es hacer lazos sino, muy por el contrario, eliminar a sus pares".
| |
| El
establecimiento educativo donde ocurrieron los hechos
Foto: Gentileza El Tribuno de Salta |
Violencia
escolar en Salta Sigue internado el chico que disparó en un aula
La jueza de menores le tomó declaración en el hospital
El menor, de 11 años, pasó la noche acompañado de
su madre
Hubo reuniones de funcionarios educativos para evaluar lo sucedido
No se suspenderán las clases
SALTA.-
La jueza de menores Silvia Bustos Rallé ayer le tomó declaración
al alumno de 11 años que el viernes último efectuó
dos disparos con una pistola 9 milímetros dentro de un aula de
la escuela a la que concurre.
La
magistrada habló con el chico, que estaba acompañado por
sus padres, y dispuso que continuara internado para recuperarse de la
crisis nerviosa en la que cayó tras el incidente.
Por
otra parte, la secretaria de Gestión Educativa, Graciela Mohedas,
dijo a LA NACION que el hecho provocó estupor y temor en la pequeña
localidad de Cachi, situada a casi 200 kilómetros de la capital
salteña.
Mohedas,
que ayer participó de una reunión entre autoridades educativas
y docentes, dijo que en el encuentro se coincidió en pedir una
mayor responsabilidad de padres y maestros en el seguimiento de los chicos.
A
su vez, Mabel Liquín de Sokolich, vicedirectora de la escuela Victorino
de la Plaza, donde se produjo el incidente afirmó ayer que "todo
parece indicar que se trató de un hecho accidental".
La
docente precisó que "el niño no amenazó a nadie
y se asustó mucho cuando sucedieron los disparos", por eso
manifestó descreer que el hecho pudiera "considerarse al nivel
de la tragedia de Carmen de Patagones", donde murieron tres chicos.
Uno
de los disparos efectuados por el menor dentro del aula dio en una silla
vacía y el otro en el techo, para luego rebotar en el piso, sin
que ningún alumno resultara herido.
Los
testigos del hecho coincidieron en señalar que el chico no quiso
disparar contra sus compañeros. El alumno sufrió luego una
crisis nerviosa y fue asistido por su madre, quien es docente del establecimiento,
mientras que la directora del colegio Victorino de la Plaza, Eva Aramayo,
recogía el arma que había quedado en el piso y avisaba a
la policía.
En
tanto, Julia, la maestra que estaba en el aula, ratificó que cuando
advirtió que el niño portaba un arma le ordenó que
la llevara "a la dirección" y agregó que "al
salir -el chico- aparentemente se le escapó en forma circunstancial
un disparo que lo asustó".
El
director del hospital de Cachi, Vicente García, informó
que el menor pasó la noche acompañado de su madre, que es
docente en la escuela en la que se produjo el hecho y acotó que
esa presencia "logró que estuviera un poco más tranquilo".
Las
autoridades de la Secretaría de Gestión Educativa de la
provincia de Salta confirmaron ayer que las clases en la escuela Victorino
de la Plaza se reanudarán pasado mañana, martes, tras la
culminación del feriado largo.
La Nacion, 10 de octubre de 2004 |