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Resumen:
En el presente artículo, se repasan principios y conceptos de la
gestión por procesos. Posteriormente se hace referencia al método IDEF0 de
representación gráfica de procesos, resumiendo las ventajas e inconvenientes que plantea. Por último,
se presenta la sintaxis y semántica de una metodología de modelado de procesos
definida por el autor.
Históricamente, las organizaciones se han gestionado de acuerdo a
principios Tayloristas de división y especialización del trabajo por
departamentos o funciones diferenciadas.
Los organigramas establecen la estructura organizativa y designan
dichas funciones. Este tipo de diagrama permite definir claramente las
relaciones jerárquicas entre los distintos cargos de una organización (cadena de
mando). Sin embargo, en un organigrama no se ven reflejados el funcionamiento de
la empresa, las responsabilidades, las relaciones con los clientes, los aspectos
estratégicos o clave ni los flujos de información y comunicación interna.
Esta visión departamentalizada de las organizaciones ha sido fuente de diversos problemas y críticas debido a:
El establecimiento de objetivos locales o individuales en
ocasiones incoherentes y contradictorios con lo que deberían ser los objetivos
globales de la organización.
La proliferación de actividades departamentales que no aportan
valor al cliente ni a la propia organización, generando una injustificada
burocratización de la gestión.
Fallos en el intercambio de información y materiales entre los
diferentes departamentos (especificaciones no definidas, actividades no
estandarizadas, actividades duplicadas, indefinición de responsabilidades,
…)
Falta de implicación y motivación de las personas, por la separación entre “los que piensan” y “los que trabajan” y por un estilo de dirección autoritario en lugar de participativo.
En la última década, la Gestión por Procesos ha despertado un
interés creciente, siendo ampliamente utilizada por muchas organizaciones que
utilizan referenciales de Gestión de Calidad y/o Calidad Total. El
Enfoque Basado en Procesos consiste en la Identificación y Gestión Sistemática
de los procesos desarrollados en la organización y en particular las
interacciones entre tales procesos (ISO 9000:2000). La Gestión por
Procesos se basa en la modelización de los sistemas como un conjunto de procesos
interrelacionados mediante vínculos causa-efecto. El propósito final de la
Gestión por Procesos es asegurar que todos los procesos de una organización se
desarrollan de forma coordinada, mejorando la efectividad y la satisfacción de
todas las partes interesadas (clientes, accionistas, personal, proveedores,
sociedad en general).
La Norma ISO 9001:2000, especifica en su apartado 4.1a) que se deben
“Identificar los procesos necesarios para el sistema de gestión de la calidad y
su aplicación a través de la organización”. En el apartado 4.1b) se requiere
“Determinar la secuencia e interrelación de estos procesos” y en el apartado 7.1
se matiza: “La organización debe planificar y desarrollar los procesos
necesarios para la realización del producto”
El Modelo Europeo de
Excelencia (EFQM) se refiere asimismo a la Gestión por Procesos en su enunciado:
“La satisfacción del cliente, la satisfacción de los
empleados y un impacto positivo en la sociedad se consiguen mediante el
liderazgo en política y estrategia, una acertada gestión de personal, el uso eficiente de los recursos y una
adecuada definición de los procesos, lo que conduce finalmente a la
excelencia de los resultados empresariales”.
Uno de los 9 módulos
del Modelo EFQM está dedicado a la Gestión de los Procesos. Sus subcriterios
son:
Cómo se identifican
los procesos críticos para el éxito de la Organización
Cómo gestiona la
Organización sistemáticamente sus procesos
Cómo se revisan los
procesos y se establecen objetivos de mejora
Cómo se mejoran los
procesos mediante la innovación y la creatividad
Cómo se evalúan las
mejoras
Clasificación de los Procesos:
No todos los procesos de una organización tienen la misma influencia en la satisfacción de los clientes, en los costes, en la estrategia, en la imagen corporativa, en la satisfacción del personal… Es conveniente clasificar los procesos, teniendo en consideración su impacto en estos ámbitos. Una matriz como la siguiente permite valorar la importancia de los procesos teniendo en cuenta su influencia en los cuatro criterios de resultados del Modelo EFQM.
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Los procesos se suelen clasificar en tres tipos: Estratégicos,
Clave, de Apoyo.
Procesos
Estratégicos:
Procesos estratégicos
son los que permiten definir y desplegar las estrategias y objetivos de
la organización. Los procesos que permiten definir la estrategia son genéricos y
comunes a la mayor parte de negocios (marketing estratégico y estudios de
mercado, planificación y seguimiento de objetivos, revisión del sistema,
vigilancia tecnológica, evaluación de la satisfacción de los clientes…). Sin
embargo, los procesos que permiten desplegar la estrategia son muy diversos,
dependiendo precisamente de la estrategia adoptada. Así, por ejemplo, en una
empresa de consultoría que pretenda ser reconocida en el mercado por la elevada
capacitación de sus consultores los procesos de formación y gestión del
conocimiento deberían ser considerados estratégicos. Por el contrario, en otra
empresa de consultoría centrada en la prestación de servicios soportados en
aplicaciones informáticas, el proceso de desarrollo de aplicaciones informáticas
para la prestación de servicios debería ser considerado estratégico. Los
procesos estratégicos intervienen en la visión de una organización.
Procesos Clave:
Los procesos clave son aquellos que añaden valor al cliente o
inciden directamente en su satisfacción o insatisfacción. Componen la cadena del
valor de la organización. También pueden considerarse procesos clave aquellos
que, aunque no añadan valor al cliente, consuman muchos recursos. Por ejemplo,
en una empresa de transporte de pasajeros por avión, el mantenimiento de las
aeronaves e instalaciones es clave por sus implicaciones en la seguridad, el
confort para los pasajeros la productividad y la rentabilidad para la empresa.
El mismo proceso de mantenimiento puede ser considerado como proceso de apoyo en
otros sectores en los que no tiene tanta relevancia, como por ejemplo una
empresa de servicios de formación. Del mismo modo, el proceso de compras puede
ser considerado clave en empresas dedicadas a la distribución comercial, por su
influencia en los resultados económicos y los plazos de servicio mientras que el
proceso de compras puede ser considerado proceso de apoyo en una empresa
servicios. Los procesos clave intervienen en la misión, pero no necesariamente
en la visión de la organización.
Procesos de Apoyo:
En este tipo se
encuadran los procesos necesarios para el control y la mejora del sistema de
gestión, que no puedan considerarse estratégicos ni clave. Normalmente estos
procesos están muy relacionados con requisitos de las normas que establecen
modelos de gestión. Son procesos de apoyo, por ejemplo:
Control de la
Documentación
Auditorías
Internas
No Conformidades,
Correcciones y Acciones Correctivas
Gestión de Productos
No conformes
Gestión de Equipos de
Inspección, Medición y Ensayo
Etc.
Estos procesos
no intervienen en la visión ni en la misión de la organización.
Principios de la Gestión por Procesos:
Un proceso es un
conjunto de actividades que se desarrollan en una secuencia determinada
permitiendo obtener unos productos o salidas a partir de unas entradas o
materias primas. Los procesos pueden ser industriales (en los que entran y salen
materiales) o de gestión (en los que entra y sale información).
Los procesos
existen en cualquier organización aunque nunca se hayan identificado ni
definido: los procesos constituyen lo que hacemos y cómo lo
hacemos.
En una
organización, prácticamente cualquier actividad o tarea puede ser encuadrada
en algún proceso.
No existen procesos
sin un producto o servicio.
No existe cliente
sin un producto y/o servicio.
No existe producto
y/o servicio sin un proceso.
La Gestión por Procesos conlleva:
Una estructura coherente de procesos que representa el
funcionamiento de la organización
Un sistema de indicadores que permita evaluar la eficacia y
eficiencia de los procesos tanto desde el punto de vista interno (indicadores
de rendimiento) como externo (indicadores de percepción).
Una designación de responsables de proceso, que deben supervisar
y mejorar el cumplimiento de todos los requisitos y objetivos del proceso
asignado (costes, calidad, productividad, medioambiente, seguridad y salud
laboral, moral)
Cuando se define y analiza un proceso, es necesario investigar
todas las oportunidades de simplificación y mejora del mismo. Para ello, es
conveniente tener presentes los siguientes criterios:
Se deben eliminar todas las actividades superfluas, que no añaden
valor.
Los detalles de los procesos son importantes porque determinan
el consumo de recursos, el cumplimiento de especificaciones, en definitiva: la
eficiencia de los procesos. La calidad y productividad requieren atención en
los detalles.
No se puede mejorar un proceso sin datos. En consecuencia:
son necesarios indicadores que permitan revisar la eficacia y eficiencia de
los procesos (al menos para los procesos clave y estratégicos).
Las causas de los problemas son atribuibles siempre a los
procesos, nunca a las personas.
En la dinámica de mejora de procesos, se pueden distinguir dos
fases bien diferenciadas: la estabilización y la mejora del proceso. La
estabilización tiene por objeto normalizar el proceso de forma que se llegue a
un estado de control, en el que la variabilidad es conocida y puede ser
controlada. La mejora, tiene por objeto reducir los márgenes de variabilidad
del proceso y/o mejorar sus niveles de eficacia y eficiencia.
El análisis y definición de los procesos permite:
Establecer un esquema
de evaluación de la organización en su conjunto (definiendo indicadores de los
procesos).
Comprender las
relaciones causa-efecto de los problemas de una organización y por lo tanto
atajar los problemas desde su raíz.
Definir las
responsabilidades de un modo sencillo y directo (asignando responsables por
proceso y por actividad).
Fomentar la
comunicación interna y la participación en la gestión.
Evitar la
“Departamentalización” de la empresa.
Facilitar la Mejora
Continua (Gestión del Cambio).
Simplificar la
documentación de los sistemas de gestión (puesto que por convenio un proceso
podemos describirlo en un único procedimiento)
Evitar despilfarros de todo tipo:
ü
De excesos de capacidad de proceso
ü
De transporte y movimientos
ü
De tiempos muertos
ü
De stocks innecesarios
ü
De espacio
ü
De actividades que no aportan valor
ü
De fallos de calidad
ü
De conocimiento
Facilitar la Integración de los diferentes sistemas de
gestión
Los procesos de una organización pueden verse afectados por
diversos requisitos legales y/o normativos, del cliente, internos y externos,
medioambientales, de calidad, de seguridad, de medio ambiente, de productividad,
… Pueden surgir nuevos requisitos o verse modificados los actuales, pero la
estructura de procesos no tiene porqué sufrir modificaciones.
Glosario de Términos
Es conveniente aclarar algunos conceptos antes de adentrarnos en
los detalles de la gestión por procesos. Se incluye a continuación un glosario
de términos relacionados. Algunas de las definiciones reflejadas están
establecidas en la Norma ISO 9000:2000.
Actividad:
Cada uno de los elementos en los que se puede desglosar un
proceso. Las actividades a su vez se pueden desglosar en Tareas.
Eficacia:
Extensión en la que se realizan las actividades planificadas y se
alcanzan los resultados planificados (ISO 9000:2000, 3.2.14)
Eficiencia:
Relación entre el
resultado alcanzado y los recursos utilizados (ISO 9000:2000,
3.2.15)
Indicador:
Parámetro que permite
evaluar de forma cuantitativa la eficacia y/o eficiencia de los procesos. Los
indicadores pueden medir la percepción del cliente acerca de los resultados
(indicadores de percepción) o bien variables intrínsecas del proceso
(indicadores de rendimiento). Es recomendable que la organización
establezca indicadores de rendimiento y/o percepción al menos de sus procesos
estratégicos y clave.
Instrucción:
Descripción
documentada de una actividad o tarea.
Macroproceso:
Conjunto de Procesos
interrelacionados y con un objeto general común.
Mapa de
Procesos:
Diagrama que permite identificar los procesos
de una organización y describir sus interrelaciones principales.
Misión:
Enunciado que
describe la razón de ser de una organización. ”Lo que somos”. La descripción de la misión debería incluir,
según el caso, la respuesta a las siguientes preguntas:
¿Qué debe hacer o producir
la organización? (productos y/o servicios)
¿Para qué o para quién lo
hace? (clientes)
¿Cómo se propone hacerlo?
(procesos básicos)
¿Dónde lo hace? (alcance
organizativo y/o geográfico)
¿Proveedores? (Si son
indispensables para el logro de la misión)
Procedimiento:
Forma especificada para llevar a cabo una actividad o proceso (ISO
9000:2000, 3.4.5)
Proceso:
Conjunto de
actividades mutuamente relacionadas que interactúan, las cuales transforman
elementos de entrada en salidas (ISO 9000:2000, 3.4.1)
Producto:
Resultado de un Proceso (ISO 9000:2000,
3.4.2)
Registro:
Documento que presenta resultados obtenidos o
proporciona evidencia de actividades desempeñadas (ISO 9000:2000, 3.7.6)
Sistema:
Conjunto de elementos
mutuamente relacionados o que interactúan (ISO 9000:2000, 3.2.1)
Sistema de
Gestión:
Sistema para
establecer la política y objetivos y para lograr dichos objetivos (ISO
9000:2000, 3.2.2)
Visión:
Enunciado que
describe la situación futura deseada de una organización. “Lo que queremos ser” o “Cómo queremos
ser vistos” en un plazo de tiempo determinado.
Valores:
Conjunto de
comportamientos, actitudes, creencias y estilos adoptado en una organización.
Elementos de la cultura de una organización.
Modelado de Procesos
Un modelo es una representación de un sistema. Los sistemas pueden
estar formados por distintos
elementos interrelacionados tales como: personas, equipos, productos,
tareas, materiales, documentación, software, hardware, etc. Un modelo describe
qué hace el sistema, cómo funciona, cómo se controla, y qué produce. Los modelos
se elaboran con objeto de comprender, analizar, mejorar o sustituir un
sistema.
Un adecuado modelo debe permitir:
Mejorar el diseño de sistemas
Facilitar la integración de nuevos sistemas o la mejora de los
existentes.
Servir de documentación de referencia para la comprensión de los
sistemas
Facilitar la comunicación entre las personas que intervienen en
el diseño y funcionamiento de los sistemas
La elaboración de un modelo que ofrezca estas ventajas requiere un
método de representación específico, coherente, ágil, sencillo y flexible.
El lenguaje convencional (hablado o escrito) presenta ciertas
limitaciones e inconvenientes en la representación de sistemas. Sirva como
ejemplo de ello los tradicionales procedimientos de calidad “enciclopédicos”
redactados mediante narraciones literales.
Técnicas de modelado de procesos:
Diagrama IDEF0
Diagrama de flujo
DIAGRAMA IDEFO
Durante los años 70, la USAF (Fuerza Aérea de los Estados Unidos)
abordó un proyecto denominado ICAM (Integrated Computer Aided Manufacturing)
para incrementar la productividad a través de la aplicación sistemática de
medios computerizados. Este proyecto requirió el establecimiento de un modelo de
lenguaje para el análisis e intercambio de información de los sistemas que se
pretendía desarrollar: IDEF0 (Integration DEFinition language 0).
El resultado de aplicar la metodología IDEF0 a un sistema es un
conjunto de diagramas jerarquizados con referencias cruzadas que constituyen un
modelo esquemático del mismo. Empezando con el proceso principal se subdividen
los procesos en subprocesos y éstos en actividades hasta el grado de detalle
necesario (incrementando el nivel de detalle en los sucesivos diagramas). Cada
diagrama contiene cajas enumeradas con texto y flechas que las relacionan. Los
diagramas están dibujados en hojas estandarizadas. Las actividades complejas se
pueden desglosar y describir en diagramas “hijo” en sucesivas cascadas hasta el
nivel de detalle deseado. Las flechas representan la relación entre las cajas.
No dan informaciones del desarrollo temporal o secuencial, sino que describen
las entradas y las salidas de cada caja y las restricciones que rigen el
funcionamiento del sistema.
Cada “caja” en un diagrama es origen o salida de flechas que
representan:
Datos de entrada: Datos que necesita la actividad y se
transforman en datos de salida.
Datos de salida: Datos o informaciones creados por la actividad.
Datos de control: Datos para controlar la actividad. No se
transforman en datos de salida.
Mecanismo: Recursos necesarios.
Cada “caja” se codifica con el código del diagrama en el que
figura seguido de un número correlativo.
Diagrama Top Level (Diagrama A-0 “A menos cero”)
Todo modelo debe incluir un diagrama inicial que representa la
globalidad del sistema, con una única caja que describe todas las entradas y
salidas fuera de los límites del sistema. En este diagrama se suele incluir una
descripción del objeto y alcance del sistema. El código de la caja única de este
diagrama es A0. Esta caja se desglosa en el diagrama hijo de nivel inferior a
este, denominado A0.
Diagrama Top Level desplegado (Diagrama A0)
En este diagrama, se visualizan los macroprocesos del sistema. En
la terminología IDEF0 este diagrama es un “hijo” del anterior.
Diagramas Padre
Todo diagrama que incluya alguna “caja” que se describe en otro
diagrama de menor nivel se denomina diagrama padre. El diagrama de menor nivel
que describe esa actividad, es un “hijo” del anterior. Las “cajas” que se
describen en un diagrama de nivel inferior se identifican con un código
denominado “ERD” (Expresión de Referencia de Detalle).
Diagramas Hijo
Los diagramas hijo pueden tener de 3 a 6 cajas. El límite inferior de 3 cajas, implica un mayor grado de definición de las actividades. El límite superior de 6 cajas por diagrama fuerza la jerarquización del modelo.
Ventajas IDEF0:
Es una herramienta muy sistemática que obliga a mantener una
jerarquía de relaciones entre las actividades/funciones descritas.
Facilita un análisis en profundidad de las entradas y salidas,
así como los elementos de control y recursos de cada actividad.
Es muy adecuado en el diseño de sistemas complejos y
dinámicos.
Algunos paquetes informáticos de dibujo incorporan plantillas y
utilidades para dibujar este tipo de gráficos (p.ej. Igrafx Process de
Micrografx)
Inconvenientes de la Metodología IDEF0
El cumplimiento riguroso de las reglas de modelado IDEF0
conlleva en ocasiones una excesiva jerarquización y complejidad en la
representación de los procesos.
Resulta demasiado laborioso en sistemas de gestión
No permite definir responsabilidades fácilmente
No permite distinguir ni hacer referencia a los documentos del
sistema (planes de control, formatos de registro, especificaciones técnicas,
instrucciones, documentos externos, etc.)
Se requiere una aplicación informática específica para mantener
la codificación, estructura y coherencia del modelo que se está diseñando ante
cualquier eventual modificación.
Requiere una amplia formación y experiencia, tanto de la persona
que lo elabora como del que lo interpreta
Difícil de seguir, no recomendable como soporte documental
descriptivo de un sistema de gestión.
Limitado en la simbología: el único símbolo utilizado es una
caja rectangular que representa una actividad o función.
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DIAGRAMA DE FLUJO |
Un diagrama de flujo es una representación gráfica de la secuencia
de actividades que forman un proceso. Los diagramas de flujo resultan muy útiles
en diversas fases de desarrollo de un sistema (diseño, implantación, revisión).
A continuación se describe un método para identificar y definir los procesos de un sistema de gestión mediante Diagramas de Flujo. En este método existen dos fases bien diferenciadas:
1.
Elaboración del Mapa de Procesos
2.
Descripción de cada Proceso
1.
Elaboración del Mapa de Procesos
Este diagrama ofrece una visión general del sistema de gestión. En
él, se representan los procesos que componen el Sistema así como sus relaciones
principales. Dichas relaciones se indican mediante flechas y registros que
representan los flujos de información.
El número de procesos de un sistema puede ser variable dependiendo
del enfoque de la persona que esté analizando o diseñando el sistema.
Para comprender el significado y la importancia de un Mapa de
Procesos, podemos valernos del símil de un puzzle. El Mapa de Procesos es como
la imagen de un puzzle: no se ve alterada por la forma o tamaño de las piezas
que lo forman. Así, la misma imagen puede construirse con un puzzle de 20 piezas
ó de 200 piezas.
Un mismo sistema de gestión puede representarse con procesos
(piezas del puzzle) de más o menos tamaño. El tamaño de los procesos (piezas) no
afecta al sistema. La única limitación es que los procesos (piezas) encajen
perfectamente (sin solapes ni huecos) y que los distintos procesos tengan un
tamaño similar entre sí.
Con muy pocos procesos, el Mapa de Procesos será escueto y fácil
de comprender pero la descripción individual de cada proceso será más compleja.
Por el contrario, identificando muchos procesos, la descripción individual de
cada proceso será más sencilla, sin embargo, el Mapa de Procesos será más
complejo. La solución óptima la encontraremos en un punto intermedio entre ambos
extremos.
A la hora de identificar los procesos es preciso tener en cuenta
además que cada proceso, por convenio, se describe en un único procedimiento, de
modo que la estructura de procesos establece al mismo tiempo la estructura de la
documentación del sistema.
Otro factor a considerar a la hora de establecer el número de
procesos que integran el sistema es la estructura organizativa existente. Los
procesos pueden ceñirse al alcance de un departamento o función
(intradepartamentales) o pueden exceder dicho ámbito (interdepartamentales).
Cuando se define la estructura de procesos, es recomendable elegir un tamaño de
procesos que permita encontrar un único responsable de cada proceso.
La experiencia nos indica que por ejemplo, en un sistema integrado
de calidad, medioambiente y prevención de una PYME, el número total de procesos
(estratégicos, clave y de apoyo) debe oscilar entre 20 y 30. Si el número de
procesos supera 20, es aconsejable agruparlos en macroprocesos.
Se recomienda incluir en el Mapa los registros que establecen las
relaciones entre los procesos ligados con flechas que describen su flujo. Los
registros definen la información de entrada y salida y ayudan a delimitar con
mayor claridad el alcance de cada proceso (es decir, su principio y final).
También es recomendable incluir en el Mapa documentos asociados tales como
planes de control, especificaciones e instrucciones.
Si el Mapa resulta muy complejo, es conveniente elaborar una
versión simplificada, en la que sólo figuran las interrelaciones entre los
procesos mediante flechas, pero no se indican los registros ni los documentos
asociados.
Es aconsejable escribir en el símbolo de cada uno de los procesos
del Mapa el código (número correlativo), título y cargo del responsable de cada
proceso. En el caso de que se definan macroprocesos, el código del proceso se
compone del código del macroproceso seguido de un número correlativo.
Es muy útil colorear los procesos en el Mapa de Procesos para
distinguirlos o agruparlos atendiendo a distintos criterios. En sistemas
integrados, por ejemplo, los colores pueden servir para diferenciar el ámbito de
aplicación de los procesos (calidad, medioambiente, prevención de riesgos
laborales, o una combinación de éstos). En sistemas no integrados, los colores
permiten diferenciar procesos en función del macroproceso en el que se engloban.
Los colores también permiten distinguir el grado de desarrollo e implantación de
cada uno de los procesos del sistema de gestión.
La definición del Mapa de Procesos debería ser establecida por
consenso de todo el equipo directivo. Para ello, es aconsejable utilizar la
técnica del Diagrama de Afinidad.
Es conveniente volver a revisar y si procede actualizar el Mapa de
Procesos una vez se hayan descrito todos los procedimientos según se indica en
el apartado siguiente.
2. Descripción de cada
Proceso
Por convenio, cada proceso se describe en un procedimiento único
que incluye el diagrama de flujo del proceso. Para comprender mejor los
diagramas de flujo y definir con mayor precisión y claridad los procesos, se
recomienda que el procedimiento incluya los siguientes apartados:
Cabecera
Objeto
Alcance
Responsable del Proceso
Registros
Firmas
Cabecera del Procedimiento
La cabecera incluye la información general identificativa del
documento (logotipo de la organización, código del procedimiento, título,
versión, fecha)
La codificación de los procedimientos se realiza mediante dos
dígitos (los mismos que designan el Proceso en el Mapa de Procesos)
Ej.: 01: Primer procedimiento del sistema de Calidad.
Las instrucciones se codifican con el mismo código del
procedimiento que desarrollan seguido de la letra "I" y un número correlativo de
dos cifras.
Ej.: 02-I01: Primera instrucción del procedimiento número 2.
Los planes de control se codifican con el código del procedimiento
del que derivan, seguido de la letra "P" y un número correlativos de dos
cifras.
Las especificaciones, se codifican de igual modo que las
instrucciones y planes de control, pero con la letra "E".
Los formatos de registro se codifican según el código del
procedimiento o instrucción que los generan, seguido de un número correlativo de
dos dígitos.
Ej.: 01-01: Formato 1
del procedimiento 01.Ej.: 02-I01-01: Formato 1 de la instrucción 01 del
procedimiento 2.
Los registros sin formato no requieren de un código.
Objeto:
El objeto es la descripción de la razón de ser del proceso. El
objeto nos indica de forma resumida qué persigue el proceso, el motivo de su
existencia. Se puede denominar también la “misión” del proceso.
Alcance:
El alcance es el ámbito funcional que abarca el proceso. Es
recomendable definir el alcance de cada proceso de forma doble:
a)
Exponiendo el conjunto de productos o servicios a los que afecta el
proceso (“El proceso es de aplicación a los materiales y servicios que ….”)
b) Indicando dónde empieza y dónde termina el proceso en relación a otros procesos (“El presente proceso se inicia con la recepción de…. y finaliza con la emisión de ….”)
Desarrollo:

Es la secuencia de actividades que constituyen el proceso. Se representa gráficamente mediante un diagrama de flujo en el que las flechas indican la secuencia de actividades y el flujo de información. Símbolos específicos permiten distinguir en el diagrama de flujo actividades, registros, decisiones u otros documentos asociados (instrucciones, especificaciones, planes de control, etc.).
Responsable del Proceso:
El Responsable del Proceso es la persona que vela por el
cumplimiento de todos los requisitos del mismo. Realiza un seguimiento de los
indicadores del proceso, verificando su eficacia y eficiencia así como el logro
de los objetivos definidos para dicho proceso en cualquiera de los ámbitos de la
gestión (productividad, costes, calidad, seguridad, medioambiente, …). Tiene
plena autoridad para realizar cualquier cambio del proceso con los recursos
asignados. Si dicho cambio puede influir en otros procesos, debe consultar con
los responsables de los procesos implicados.
Registros:
Los registros son documentos que presenta resultados obtenidos o
proporciona evidencia de actividades desempeñadas (ISO 9000:2000, 3.7.6). Los
registros constituyen el soporte de la información que fluye en el sistema de
gestión.
·
Los registros pueden ser internos (generados en la propia
organización) o externos (de clientes o proveedores). Los registros internos,
suelen tener un formato definido y controlado. Los registros externos (p.ej. un
pedido de cliente) no tienen un formato definido y por lo tanto no requieren de
un código identificativo del formato.
·
Los registros pueden estar informatizados o en papel
·
Un registro puede archivarse durante un tiempo determinado por un
plazo preestablecido o hasta que ese registro ya no tenga utilidad.
Es recomendable incluir en cada procedimiento un listado de todos
los registros de salida de ese procedimiento, ello facilita la comprensión del
diagrama de flujo así como el control de dichos registros. Los formatos de
registros internos se controlan como documentos individuales. No es recomendable
adjuntarlos con los procedimientos.
Firmas:
ISO 9000 y la práctica totalidad de normas de gestión de gestión
de la calidad, seguridad y medioambiente requieren la aprobación formal de los
documentos del sistema. Dicha aprobación puede evidenciarse mediante la firma de
un original o la firma en un registro complementario de aprobación de
documentos. También se admite la firma electrónica de los documentos.
Criterios para el dibujado de Diagramas de Flujo de Procesos
A)
Actividades
La primera actividad de cada proceso suele estar conectada a
otro proceso anterior a través de algún registro.
Algunos procesos no vienen iniciados por un proceso anterior
sino por un “detonador” (un suceso que desencadena una actividad). P.ej. Un detonador del proceso de
atención de pedidos es la recepción de un pedido. Un detonador del proceso de
atención de quejas es la recepción de una queja.
La mayoría de los procesos finaliza con actividades conectadas a
procesos posteriores.
Una actividad puede englobar distintas tareas. En la casilla de
la actividad se describirán brevemente las tareas incluidas. Si las tareas de
una actividad son numerosas y/o complejas, la casilla de actividad resultaría
demasiado grande, por lo que es recomienda describir esa actividad en una
instrucción.
Cada casilla de actividad debe indicar un responsable de
ejecución de dicha actividad (indicar el cargo responsable en mayúsculas, al
final de la casilla de la actividad)
Si las tareas de una actividad son desarrolladas por distintas
personas: considerar actividades distintas separando en una casilla por cada
responsable.
Si de una actividad sale más de un registro, considerar la
conveniencia de dividir dicha actividad en varias actividades: una por cada
registro.
Las casillas deben dibujarse lo más alineadas posibles tanto
vertical como horizontalmente.
Todas las casillas alineadas verticalmente deben ser de similar
anchura.
B)
Flechas
Cada flecha representa el flujo de una información (dato o
registro) o material.
Evitar cruces de flechas en la medida de lo posible
Las flechas deben dibujarse de arriba abajo y de izquierda a
derecha (salvo en los bucles). Evitar dibujar flechas oblicuas.
Las entradas a las actividades de otras actividades precedentes
del mismo proceso se indican de arriba abajo (de esta forma la secuencia de
actividades se ordena verticalmente de arriba abajo).
Las entradas a las actividades procedentes de otros procesos se
indican de izquierda a derecha.
C)
Registros
Si un registro sale de una actividad para entrar en otra
inmediata, se sitúa en medio de ambas actividades unido por flechas.
Entre dos procesos, normalmente figura al menos un registro, a
través del cual se transmite la información
D)
Documentos Asociados
Los planes de control, instrucciones, especificaciones u otros
documentos asociados se reflejarán como entradas a la izquierda de las
actividades en las que se utilizan como referencia.
NOTA para la redacción: Se adjuntan dos ficheros con ejemplos
de:
Mapa de Procesos
Procedimiento de Auditorías Internas
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