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Una
ciudad cubana fundada por canarios:
San
Antonio de los Baños |
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Comentarios en
escritos y entrevistas |
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Silvio
Rodríguez Domínguez.
El Trovador
Canción en harapos («Causas y Azares», 1985/1986)
Qué fácil es agitar un pañuelo a la tropa solar de manifiesto marxista y la historia del hambre. Qué fácil es suspirar ante el gesto del hombre que cumple un deber y regalarle ropitas a la pobrecita hija del chófer. Qué fácil de enmascarar sale la oportunidad. Qué fácil es engañar al que no sabe leer cuántos colores, cuantas facetas tiene el pequeñoburgués. Qué fácil es trascender con fama de original (pero se sabe que entre los ciegos el tuerto suele mandar). Qué fácil de apuntalar sale la vieja moral que se disfraza de barricada de los que nunca tuvieron nada, qué bien prepara su mascarada el pequeñoburgués.
Viva el harapo, señor, y la mesa sin mantel viva el que huela
a callejuela a palabrota y taller.
Desde una mesa repleta cualquiera decide aplaudir la caravana en harapos de todos los pobres desde un mantel importado y de vino añejado se lucha muy bien desde una casa gigante y un auto elegante se sufre también en un amable festín se suele ver combatir. Si fácil es abusar más fácil es condenar y hacer papeles para la historia (para que te haga un lugar). Qué fácil es protestar por la bomba que cayó a mil kilómetros del ropero y del refrigerador.
Qué fácil es escribir algo que invita a la acción contra tiranos contra asesinos contra la cruz o el poder divino siempre al alcance de la vidriera y el comedor.
Viva el harapo, señor, y la mesa sin mantel viva el que huela
a callejuela a palabrota y taller.
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