|
Una
ciudad cubana fundada por canarios:
San
Antonio de los Baños |
|
|
|
Comentarios en
escritos y entrevistas |
|
[La Tercera 1996 ¿miedo las luces y las cámaras?]
Terror. Todavía me dan terror. A mí no me gusta cantar, me gusta hacer
canciones. Me he visto obligado a cantarlas, pero yo no tengo voz..
[Silvio. Entrevistas. La Tercera 1996] ... Yo quería hacer canciones
para que otros las cantara. Pero como me piden que las cante yo, al
cantarlas se inauguró una relación que yo no esperaba: la relación con
un público que reacciona y se crea un diálogo al que yo respondo. Ahí se
disloca esta relación con la gente que marca un estilo. Eso lo describo
en una canción vieja que se llama «Debo partirme en dos».... «Yo también
canté en tonos menores, yo también padecí de esos dolores, yo también
parecía cantar como un santo, pero me fui enredando en más asuntos y
aparecieron cosas de este mundo...» |
|
|
Silvio
Rodríguez Domínguez.
El Trovador
Debo partirme en dos
(5 de diciembre de 1969)
No se crean que es majadería.
Que nadie se levante aunque me ría.
Hace rato que vengo lidiando con gente
que dice que yo canto cosas indecentes.
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
¿No ven?, ya soy decente:
me fue fácil.
Que el público se agrupe y que me aclame.
Que se acerquen los niños,
los amantes del ritmo.
Que se queden sentados los intelectuales.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo también canté en tonos menores.
Yo también padecí de esos dolores.
Yo también parecía cantar como un santo.
Yo también repetí en millones de cantos:
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
Pero me fui enredando en más asuntos
y aparecieron cosas de este mundo:
«Fusil contra fusil», «La canción de la Trova»;
y «la era pariendo» se puso de moda.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo quería cantar encapuchado
y después confundirme a vuestro lado
aunque así no tuviera amigos y citas
y algún que otro favor de una chica bonita.
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
No voy a repetir ese estribillo.
Algunos ojos miran con mal brillo
y estoy temiendo ahora no ser interpretado:
casi siempre sucede que se piensa algo malo.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
|