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Lechería:
autoexcluidos de la fiesta
Mientras otros competidores aumentaron su volumen de leche en los
últimos años con los altos precios internacionales,
la Argentina retrocedió; otro sector que resulta víctima
de la falta de reglas claras. Hoy para encontrar una respuesta a
la pregunta sobre la falta de crecimiento hay que mirar al Gobierno
y a su política de precios controlados y el virtual cerrojo
a la exportación.
Alguien
está haciendo mal las cosas en el mundo, y en verdad deja
en el camino, mirando hacia otro lado, otra formidable oportunidad
para ganar, en este caso a partir de su producción de leche.
¿De nuevo la Argentina da la nota discordante en un concierto
donde todos tocan la misma partitura? Mientras entre 2000 y 2005
la Argentina tuvo una merma de 300 millones de litros de leche (en
2006 alcanzó los 10.130 millones de litros y volvió
a caer, por problemas climáticos), en igual período
países como Brasil y los Estados Unidos incrementaron su
producción en 700 y 800 millones de litros, respectivamente.
La India, uno de los principales países productores, subió
en 3000 millones y China, donde el consumo explotó un 80
por ciento de los tamberos encuestados en Trenque Lauquen bajará
su producción 71 por ciento de los productores lecheros proyecta
destinar más superficie a agriculturaciento en los últimos
años (hoy se encuentra en 22 litros por año por habitante),
creció 3200 millones de litros. La Argentina es el país
que más ha reducido su producción en ese período.
Son datos del International Farm Comparison Network (IFCN) y revelan
algo tan simple como que la Argentina se movió a contramano
de todos. Aquí los productores dicen que podrían producir
más, pero algo pasa. "Si el Gobierno me dejara producir,
yo podría producir 20.000 litros más", expresó
a LA NACION Guillermo Micheo, un joven de Trenque Lauquen que por
estos días dice que, en realidad, de aquí a dos meses
ya no se ve como productor lechero. "Hoy hago 10.000 litros
y pierdo 2000 pesos por día", afirma.
¿Cómo
se explica, entonces, que en un momento donde los precios internacionales
siguen firmes -en dos años la tonelada de leche en polvo
pasó de 2100 a US$ 4500- no hay una política destinada
a producir más para un mundo que todos los años necesita
entre 10 y 15 millones de toneladas adicionales de leche para cumplir
con una demanda creciente? El problema parece estar en casa.
Para
una primera aproximación a lo que pasa es importante bucear
en las expectativas de los productores en un trabajo elaborado recientemente
por Francisco García Nero, de la consultora MAB, y Javier
Buscetti, de la Sociedad Rural de Trenque Lauquen, con 87 tambos
(sobre un total de 131) y 27.158 vacas encuestadas (sobre un total
de 39.445) en esa región del oeste. El informe se presentó
en una asamblea de 400 productores realizada el lunes pasado en
esta ciudad.
En
rigor, ante una pregunta sobre cómo piensan que será
su producción en el otoño de 2009 de mantenerse las
actuales condiciones de precios, el 41% de los empresarios encuestados
dijo que bajará su producción y otro 39% la mantendrá.
Apenas un 18% espera incrementarla. En Trenque Lauquen, donde la
producción de leche genera $ 460.000 por día, han
cerrado en el último año y medio 17 tambos, lo que
representan unos 103.500 litros diarios menos. A nivel país,
en 2007 ya hubo un 4,6% menos de tambos, según datos oficiales.
¿Se podrá llegar así a los 15.000 millones
de litros que puso como meta la presidenta Cristina Kirchner hace
unos días?
Otro
dato: según la encuesta, el 58% disminuirá su inversión
en la actividad, un 34% dijo que será igual y sólo
un 5% afirmó que la incrementará. El 20% habló
de la posibilidad de cerrar el tambo. "Hace dos meses no se
me cruzaba cerrar el tambo, pero ahora lo pienso todos los días",
aseveró Patricio Sinclair, otro productor.
En
el actual escenario, el 71% de los consultados indicó que
proyecta destinar una mayor superficie a la agricultura. Como Manuel
Cereigido, que maneja un tambo de 360 vacas. "La idea es achicarlo
y sembrar 70/80 hectáreas de soja; tengo que hacer algo que
me de más plata", indicó. Raúl Malisani,
en cambio, en Santa Fe dice que va a seguir adelante con su plan
de pasar de 5000 a 28.000 litros diarios, aunque ahora lo hará
en ocho años y no en cuatro como pensaba hasta no hace mucho.
Extraña
paradoja, mientras hay productores pensando en cerrar o achicar
sus tambos, otros actores, con otras espaldas financieras, proyectan
crecer más rápido. Uno de ellos es Adecoagro, que
se asoció a la canadiense Agropur para potenciarse en el
negocio industrial. Hace unos meses, cuando visitó la Argentina,
Benoit Gagnon, ejecutivo de Agropur, dijo que el país tenía
una mayor oportunidad de cubrir la demanda adicional de leche antes
que Australia y Nueva Zelanda. Adecoagro espera pasar de 100.000
a 500.000 litros en cinco años.
"Hoy
se da la situación que los únicos que invierten son
los productores e inversionistas grandes que miran muy a largo plazo",
graficó Ezequiel Cabona, presidente de DeLaval. Según
Cabona, en la Argentina el costo fluctúa entre 25 y 35 centavos
de dólar el litro, cuando a nivel mundial promedia los 40-50
centavos de dólar. De todos modos, los precios al productor
en la Argentina son muy distintos de los que se pagan en, por ejemplo,
Europa, donde el promedio de los últimos doce meses se ubicó
en 36 centavos de euro.
En
la mira
Hoy
para encontrar una respuesta a la pregunta sobre la falta de crecimiento
hay que mirar al Gobierno y a su política de precios controlados
y el virtual cerrojo a la exportación. Con 99.729 toneladas,
en enero-mayo de 2008 hubo un 20,4% menos de exportaciones que en
igual período de 2007. Pero en valor subieron un 28,6% y
totalizaron US$ 393,8 millones. Ese es el único aliciente.
"No hay visión a futuro y el Gobierno no tiene un plan
a largo plazo", precisó Cabona. Otra voces también
le apuntan al manejo oficial. "Discrecionalidad, incertidumbre,
arreglos espurios, desmanejo, aprietes, cárteles inducidos,
retenciones confiscatorias, dificultar exportaciones, precios que
la inflación diluye no son buenos elementos para construir
una política lechera", dijo Manuel Ocampo, director
ejecutivo de la Asociación de Productores de Leche (APL).
Para
Claudio Ersinger, productor de Tandil, no se crece porque hay "un
mercado absolutamente intervenido por políticas llevadas
adelante por los sectores industrial y estatal", dijo.
"El
Gobierno no permite tener rentabilidad ni fomenta la libre competencia
en las industrias que compran materia prima", acotó
el técnico Matías Cardini, de Trenque Lauquen. Para
García Nero, en el corto plazo no se crece por el precio.
"Hoy es de quebranto para el 90% de los tambos", dijo.
Según expresó, para el mediano y largo plazo faltan
perspectivas y una política lechera. "Parte de la industria
no ayuda a que se liberen los precios", acotó García
Nero, resumiendo un poco las críticas que se escucharon en
la asamblea de Trenque Lauquen contra el sector industrial el lunes
pasado.
Llamativamente,
en esa asamblea Roberto Blousson, gerente de compra de materia prima
de La Serenísima, se animó a deslizar críticas
al Gobierno. Hasta hizo suya la frase "esto es un enchastro"
de Alfredo De Angeli, el líder de la Federación Agraria
Entre Ríos, para graficar la situación interna. Y
Rubén Echavarri, director de Sancor, pidió "una
política de largo plazo porque no podemos trabajar con precios
a 60 o 180 días". Luciano Di Tella, de Apymel, se sinceró:
"El margen de maniobra que tenemos como industriales es muy
pequeño".
Hubo
también algunos reconocimientos sobre hacia qué tipo
de lechería se estaría dirigiendo el país de
persistir esta coyuntura. "El consumo va a aumentar y me parece
que nos va a quedar leche únicamente para el mercado interno",
dijo Echavarri. "Nos encaminamos lamentablemente a una lechería
de mercado interno", agregó Gustavo Ries Centeno, de
Quesos Trelau. "El Gobierno siempre va a priorizar el abastecimiento",
recordó Blousson. Con todo, Blousson les dejó este
mensaje a los productores. "Pelearnos entre nosotros no nos
va a llevar a nada; tenemos 60 días para trabajar",
les dijo en relación al plazo de negociación que se
abrió con el último acuerdo. Demasiado poco para una
lechería que necesita mirar más a largo plazo.
Por Fernando Bertello, www.lanacion.com.ar, 13/7/2008
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CUMBRE LACTEA EN TRENQUE LAUQUEN
Los chacareros se desahogaron con La Serenísima y SanCor,
por actitudes “monopólicas” y por cerrar acuerdos
(y negocios)
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