Biblioteca electrónica. Caracas, Venezuela
Home
Contáctenos Comentarios a La BitBlioteca
Roberto Hernández Montoya, Director

Consulte
Botella al Mar.
Un lector puede tener la respuesta a su pregunta.

 
Autores
Con imágenes
Sin imágenes
Categorías
Servicios
Argentina
Buscadores
Caracas
Colombia
Políticos
¿Qué es
La BitBlioteca?
Radios en español
Venezuela

Los retos de la política exterior

Óscar Hernández
oscar_hernandez_ve@yahoo.com

Los cambios de Gobierno en una Democracia son por lo general una buena oportunidad para evaluar la política exterior y diseñar nuevas estrategias. Para las nuevas autoridades es la oportunidad para analizar las relaciones exteriores, el funcionamiento de su servicio exterior, así como presentar nuevas propuestas en temas que son de especial importancia en distintas áreas. En otras palabras todo nuevo gobierno debe evaluar y a la vez oxigenar al país con relación a los compromisos internacionales. La nueva visión del entorno mundial caracterizada la evolución hacia el establecimiento de una sociedad internacional cada vez mas estructurada en donde el interés comunitario priva sobre los intereses individuales de los estados, puede ser, una oportunidad para que las nuevas autoridades diseñen estrategias diplomáticas coherentes con las distintas realidades y mantener las que sean tradicionalmente entendidas como políticas de estado.

Por lo general, las democracias deben definir sus políticas sobre las fortalezas y las debilidades de las directrices existentes a fin de formular nuevas estrategias. De allí que todo nuevo Gobierno genere expectativas. El Gobierno del Presidente Chávez evidentemente las produce y sin duda las nuevas autoridades están ante nuevos retos en su futura agenda internacional.

Siendo esto así, para Venezuela la Política Exterior de esta etapa será especialmente importante. La diplomacia de los próximos años deberá entre otros escenarios buscar con mayor agresividad su inserción en los entornos económicos internacionales. De allí que una política económica- comercial dinámica es fundamental. La complejidad de la globalización y sus inevitables efectos en nuestra realidad nos obliga en estos tiempos a actuar con mayor agresividad en los escenarios económicos, con la finalidad de obtener más beneficios que contribuyan en su conjunto a la generación de riquezas y dimensiones las posibilidades de desarrollo del país. Estamos ante un escenario que nos obliga a relanzar la diplomacia fortaleciendo los logros políticos e institucionales logrados hasta la fecha. Los escenarios varían, las alternativas cambian y nuevas expectativas se pueden generar en beneficio de la inserción internacional del país. En este sentido entonces nos encontramos frente a un cuadro determinado por distintos factores que obliga a relanzar la diplomacia venezolana tomando en consideración cuales son las verdaderas prioridades, cuál es el escenario internacional que nos interesa y con cuales fortalezas podemos asumirlo. Una nueva estrategia diplomática debería evaluar las metas por cumplir y cuales con los espacios disponibles para hacerla más creativa ante los retos que plantea el nuevo milenio.

Toda política exterior debe ser reflejo de los intereses reales del país y sus posibilidades para adecuarlas, será en buena medida, el éxito de la misma sin que ello signifique descuidar los intereses de la humanidad. Por otra parte, la evaluación objetiva de los recursos humanos capacitados con los que cuenta para acometer las nuevas exigencias es una tarea prioritaria. Por suerte, el nuevo Gobierno se encuentra con un numeroso grupo de diplomáticos profesionales con experiencia y trayectoria que son en definitiva la punta de lanza que le darán contenido a la política exterior que el Presidente se proponga.

En este sentido, considero que la complejidad Internacional que existe en los actuales momentos obligará al nuevo gobierno a desarrollar varios frentes que se originan como consecuencia de distintos factores. Entre ellos, los que se desprenden de la realidad internacional que rodea a Venezuela y en donde ella es determinada por realidades externas, como lo es el conflicto interno en Colombia, la complejidad de los mercados financieros y petroleros internacionales, así como los retos que se desprenden de las negociaciones futuras en el marco de la Organización Mundial del Comercio y del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas. Estas últimas son especialmente importantes en la agenda inmediata de la política exterior y deberá tener la debida importancia dentro de las prioridades del Gobierno. Nuevos temas como inversiones, transparencia en las compras gubernamentales, políticas de competencia, agricultura y comercio electrónico son de gran importancia en el conjunto de las negociaciones futuras.

Sin duda se requerirá de una agresiva diplomacia comercial entendiendo lo que significa y las oportunidades que se le presentan al país en los inicios de dos negociaciones tan importantes como las anteriormente mencionadas. Además, habría que continuar reforzando nuestra participación en los escenarios de Naciones Unidas especialmente para contribuir en la elaboración de los principios y normas que deben regular las relaciones Internacionales del futuro en todas las áreas. De igual manera hay que continuar estimulando el proceso de integración con Colombia. Por otra parte se debería fortalecer las negociaciones entre Mercosur y la Comunidad Andina en el contexto de las rondas de negociaciones comerciales que se avecinan en otros escenarios. Venezuela tendría que hacer un esfuerzo por dimensionar sus relaciones con El Caribe así como estudiar nuevas opciones y el potencial agrupamiento dentro del contexto de los países petroleros. Nuestras misiones en Bogotá, Washington, Brasilia, Bruselas y Ginebra deberán ser los ejes de la nueva fortaleza diplomática. Desarrollar una estrategia de información internacional y aprovechar los mecanismos que se nos brindan a través de las autopistas de la comunicación y especialmente el Internet.

Para enfrentar estos escenarios se requiere de una estrategia desarrollada sobre la base de una política de estado que cuente con una Cancillería activa en los temas tradicionales y con capacidad de respuesta en los temas políticos y económicos. Para lograr esto se necesita de una MRE actualizado y técnico así como un Servicio Diplomático estimulado, coherente, en donde se trate de continuar la política de fortalecimiento de sus cuadros y la profesionalización permanente de los funcionarios sobre la base de darle prioridad a la meritocracia sobre otras consideraciones. El ejercicio de la Diplomacia debe ser considerado como un oficio y necesita de un cuerpo estable y permanente.

La diplomacia Venezolana debe incorporarse a los nuevos retos de un mundo globalizado y complejo que aún convive con sectores fragmentados. Podemos iniciar por ejemplo, un proceso de generación de políticas publicas relacionadas con la dimensión extraordinaria que so nos abre a través del Comercio Electrónico uno de los temas de mayor importancia en la agenda internacional. Para finalizar consideramos una buena oportunidad para que los nuevos tiempos creen un escenario apropiado para que los diplomáticos venezolanos por su parte se adapten a las nuevas exigencias. Y en donde su capacidad de gerencia se evidencié. Nuestra política exterior debe darle cabida a las nuevas realidades y actores que continuamente se convierten en factores determinantes en el complejo escenario de las Relaciones Internacionales.

Ginebra , enero 1999


Óscar Hernández en La BitBlioteca

Copyright © 2000 por Venezuela Analítica Editores. Reservados todos los derechos.
Venezuela Analítica no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.