UNIVERSIDAD DE YACAMBU

MAESTRIA EN GERENCIA DE LAS FINANZAS Y DE LOS NEGOCIOS

MATERIA: PLANIFICACIÓN

Prof: Leonor Dillón

Recopilado por: Urquiola Blanco, Juan C

 

 

TRABAJO 2

 

Mentalidad y doctrina estratégica

 

 

 


1.0    CONTENIDO

 

 

1.1 INTRODUCCIÓN
1.2 EL ANALISIS ESTRATEGICO
1.3 MENTALIDAD Y DOCTRINA ESTRATEGICA
1.4 LA ESTRATEGIA Y LA COMPETITIVIDAD

1.5 INTERPRETACIONES CONCLUSIONES

1.6 INFOGRAFIA

 

 

 


1.1    INTRODUCCIÓN

 

 

            Hoy en día la dinámica de los negocios exige mucho mas que presentar un buen producto. Los mercados competitivos, la inestabilidad de los mismos, así como también las tendencias cambiantes de los consumidores, hacen que los negocios de hoy en día sean un verdadero arte. Las organizaciones han comprendido que  para tener un éxito verdadero, es necesario conocer a cabalidad el mercado en el cual compiten, el consumidor al cual están enfocados, sus requerimientos, necesidades, prioridades, así como también el entorno político, social y económico; con miras a lograr un mejor aprovechamiento de sus recursos y por ende de garantizar el cumplimiento de la metas y objetivos de la empresa, es decir, proporcionar a la empresa u organización las condiciones mas favorables

 

           Con el transcurrir del tiempo se han creado numerosas herramientas y técnicas las cuales han permitido comprender la evolución dentro de las organizaciones y de cómo realizar una mejor gestión aplicando los conocimientos adquiridos, como la matriz FODA, el Balance Scorecard entre otros. Por otro lado se tiene, el análisis estratégico, como una  poderosa herramienta de diagnóstico, análisis, reflexión y toma de decisiones colectivas, en torno al quehacer actual y al camino que deben recorrer en el futuro las organizaciones e instituciones, para adecuarse a los cambios y a las demandas que les impone el entorno y lograr el máximo de eficiencia y calidad de sus prestaciones. Todas estas herramientas bien aplicadas permitirán mejorar las perspectivas de éxito de una empresa.

 

 

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1.2 EL ANALISIS ESTRATEGICO

 

El análisis estratégico es una práctica y una actitud mental para escudriñar un futuro incierto, complejo y cambiante y con ello, derivar las acciones apropiadas que una organización debe emprender, tanto para responder a estos fenómenos como para derivar oportunidades que se traduzcan en ventajas competitivas. La práctica de la Planeación Estratégica ayuda a desarrollar una visión de lo que se quiere lograr a largo plazo, define la misión de una empresa y guía la transición de ésta, desde donde está en el presente y  hasta dónde quiere llegar en el futuro. Se puede definir como, el proceso de elegir el mejor camino entre dos puntos. Los negocios de hoy son el punto A;  los negocios del mañana, el B. La Planeación Estratégica es el exámen de las rutas más prácticas entre estos dos puntos,  a fin de que se elija el curso óptimo.

 

 


                                                                                                                                 B

 

 

 

A

 

Según SECCHI RUIZ JORGE ALBERTO, una buena Planeación va más allá,  porque también ayuda a establecer la ubicación del punto B. Bajo esta idea, la Planeación Estratégica encauza el manejo de información como base para que la alta dirección tome decisiones en el presente para tener logros futuros sobre lo siguiente:

·        Conquistar posiciones competitivas a partir de centrarse en el cliente como receptor primario de las acciones derivadas por dicha práctica.

·        Identificar a la competencia actual y directa, así como la potencial y futura.

·        Crear escenarios futuros probables y posibles sobre lo que será el contexto socioeconómico para la empresa. (Cómo entrar al mercado).

·        Analizar los fenómenos y tendencias del entorno para derivar riesgos, amenazas y oportunidades.

·        Definir lo que debe ser y hacer la organización en el futuro.

·        Fijar los objetivos estratégicos a largo plazo, de los cuales se deriven los programas y objetivos funcionales y operativos a menor tiempo.

·        Determinar las acciones de cambio que deben emprender desde el presente.

 

Fuente: Infografía #2

 

JOSÉ RICARDO IBARRA GALLARDO, nos afirma que la planificación estratégica hoy en día, consiste básicamente en: "Crear un sistema flexible e integrado de objetivos y de sus correspondientes alternativas para lograrlos, (estrategias) que concreten y especifiquen la misión y la visión definida para la empresa y sus negocios.

 

En resumen, basado en las definiciones anteriores, en mi opinión, se puede concluir, que la Planificación Estratégica, no es mas, que un proceso de valoración sistemática de la naturaleza de un negocio, precisando los objetivos a largo plazo, identificando metas y objetivos cuantitativos, desarrollando estrategias para alcanzar dichos objetivos y localizando recursos para llevar a cabo dichas estrategias. Hacer un análisis estratégico implica considerar un cúmulo de factores tanto externos como internos que influyen o pueden incidir sobre la estructura, el funcionamiento y la identidad de una organización. Este análisis debe trascender la coyuntura y proyectarse a mediano y largo plazo, dado que las condiciones del entorno suelen cambiar en el transcurso del tiempo.  

 

 

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1.3 MENTALIDAD Y DOCTRINA ESTRATEGICA

 

El pensamiento estratégico es una de las herramientas más útiles que todo emprendedor o profesional podría cultivar, es una inversión de valor incalculable, principalmente porque el pensamiento estratégico tiene que ver con la consecución de unos objetivos y la resolución de sus problemas inherentes, dentro de un marco contextual concreto. Es decir, es una herramienta para conseguir lo que queremos, de la mejor forma y venciendo las dificultades.

El pensamiento estratégico ha estado siempre muy ligado al ámbito militar y es aquí donde más se ha desarrollado, sin embargo el mundo de la empresa ha estado muy vinculado también al pensamiento estratégico, incluso intercambiando fuentes, conocimientos e inspiración, pues, en el fondo, la esencia de las cosas es la misma, hay un objetivo final, ya sea ganar una guerra o establecerse en un mercado y hay una serie de formas de hacerlo, la estrategia intenta dilucidar la mejor de todas ellas para un caso concreto. Tiene como objetivo buscar la capacidad de anticipación de los acontecimientos, visualizar un destino y construirlo, y alcanzar el futuro que se considera más conveniente para una persona, sociedad, empresa o Nación (http://www.vaneduc.edu.ar/uai/comuni/conexion/conexion-6/pensamiento-estrategico.htm). No es precisamente un conjunto de teorías, sino un punto de vista: es el punto de vista del estratega de los negocios que ve el mundo de modo diferente. El estratega ve las actividades de los negocios tal como se desarrollan en el mercado competitivo, no como las entiende la gerencia. El estratega ve la empresa desde el exterior, cual si sus actividades internas se proyectaran en una gran pantalla por medio de una linterna mágica situada en su centro. Ello, encontraste con el gerente operativo, quien tiende a ver la empresa de adentro hacia afuera.

Según, Tools Management & Consultancy,  El pensamiento estratégico “consiste en catalogar con una sola palabra los criterios estratégicos de una Organización”. Ellos, presentan el pensamiento estratégico, a través de la teoría de las  seis “P” , la cual podemos agrupar mediante el siguiente cuadro:

 

 

 

Producto

Precio

Personalización

Se prioriza

Tecnología

Ergonomía

Mantenimiento

Costes de adquisición

y transformación

La satisfacción del cliente

Ejemplos:

BMW

COMPAQ

Mc. DONNALS

LINEA DIRECTA

LOEWE

HOTEL RITZ

 

Política de ventas

Personal

Proceso

Se prioriza

Marketing

Distribución

Recursos Humanos

Producción

Ejemplos

Franquiciadoras

Consultoras

Químicas

 

Fuente: http://www.mailxmail.com/curso/empresa/desarrollo_proyectos/capitulo6.htm

 

La naturaleza, alcance y propósitos de la Planeación  Estratégica, dirige el pensamiento para encontrar respuesta a las tres preguntas vitales de la Gerencia, para dirigir una empresa en un entorno cambiante, con una orientación hacia el futuro. Las preguntas ¿Dónde estamos, qué somos, y qué hacemos?, ¿A dónde vamos? y ¿A dónde debemos ir y hacer?.

 

            Según la edición 95 de Liderazgo y Mercadeo (http://www.liderazgoymercadeo.com/liderazgo_tema.asp?id=92), existen una serie de claves para poder implementar un pensamiento estratégico a lo que hacemos y aumentar las posibilidades de tener éxito con eso que hacemos, como a continuación se muestra, el pensamiento estratégico se basa, esencialmente, en el conocimiento y el análisis.

 

Paso 1: Conócete a ti mismo.

No hay mayor verdad ni axioma que más repitamos, muchas veces nos encontramos con cuestionarios acerca de la personalidad o las capacidades emprendedoras de las personas de una empresa y en un 90% mucha gente las obvia con desdén. Es muy cierto que muchas de ellas son verdaderas obviedades, pero no hay nada más oculto que lo obvio. Debemos saber cuáles son nuestras capacidades personales y cuáles nuestros puntos débiles, eso nos servirá, entre otras muchas cosas, para saber cuando debemos delegar, para formar equipos de personas equilibrados, para compensar esas debilidades y que no puedan ser aprovechadas por competidores etc.  El resultado final debe ser conocer nuestros propios puntos fuertes y débiles, así como los de nuestro equipo si lo tenemos.

Paso 2: Conoce tu empresa:

Conocer los puntos débiles y fuertes de tu empresa hará que sepas qué opciones van a ser correctas y cuáles son más susceptibles de fracasar. Analiza su producción, su distribución, sus finanzas y cualquier parte de su estructura o funcionamiento que te parezca importante, debes conocerla bien, saber si dos meses de tesorería escasa la van a ahogar o si es la distribución a tiempo o el servicio nuestro punto fuerte, el cual deberemos desarrollar e inculcar en la mente de nuestros clientes.

El resultado final debe ser poseer un análisis interno, principalmente realizado en las empresas a través de la metodología F.O.D.A. (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) y que se basa en algo tan sencillo y complicado a la vez como reflexionar, analizar y plasmar por escrito dichos elementos en un papel. Esto ayudará enormemente a la ejecución de esta tarea, tras la cual aflorarán una serie de puntos destacados sobre los que seguramente se podrá trabajar para optimizar la empresa. Principalmente a la hora de, como ya se ha nombrado, explotar fortalezas y cubrir debilidades.

Paso 3: Conoce el terreno:

Siguiendo el símil militar no es lo mismo una batalla en el mar que una emboscada en las montañas, de manera que si conoces el terreno te podrás preparar adecuadamente y no aparecerás con tus botas de montaña para cruzar el océano. Esta analogía trata de hacer ver que el pensamiento estratégico tiene siempre en cuenta y trata de conocer lo más posible el contexto en el que se mueve nuestra actividad, es decir, el mercado y los que los componen, los clientes.

Teniendo en cuenta que dichos clientes son como la savia que da vida a nuestra empresa, este debe ser un elemento conocido hasta la extenuación, o de lo contrario correremos el riesgo de levantarnos un día y ver que ya no están ahí. Así pues para pensar estratégicamente debemos planificar nuestras acciones de acuerdo al "terreno" donde se van a desarrollar, es como el decorado de una obra, aunque en este caso interactúa, de manera primordial, con lo que hagamos en él, por ello debe estar todo ligado a la hora de desarrollar nuestros planes y no obviarlo si no queremos tropezar con piedras que ni siquiera vimos que estaban ahí.

Para conocer el terreno es necesario analizar a los clientes, sus gustos, sus motivaciones, en especial aquellas por las cuales se deciden a comprar un producto o contratar un servicio. Si encontramos esa clave tendremos la ventaja primordial, pues sabremos qué ofrecerles para conseguir que nos compren a nosotros. Igualmente deberemos analizar el mercado, si está en auge o declive, qué triunfa y que no. Si la situación económica, social y legal es adecuada o nos hace tener algún handicap etc. El resultado final debe ser un análisis externo, a través del cual conocer todas estas características, investigar las que no sabemos pero puedan ser esenciales y tenerlo por escrito como elemento de referencia a la hora de desarrollar nuestra estrategia.

Paso 4: Conoce a tu competencia:

Salir al mercado es como una partida de ajedrez, no juegas tú solo y por tanto lo que hagas será contestado por aquellos que, como tú, intentan abrirse un hueco en el mercado. De esta manera no podemos estar sólo atentos a nuestros movimientos sino a las posibles reacciones que pueda haber por parte de nuestros competidores. Para poder "jugar" con garantía debemos conocer lo más posible a nuestros adversarios, sus puntos fuertes y débiles, quienes son, cuanto facturan, quienes son sus clientes, etc. A esto se le llama hacer un análisis de la competencia y disponer de uno debe ser el resultado final. Normalmente nos centraremos en aquellos que son nuestra competencia más directa y observaremos sus reacciones, intentando explotar sus puntos débiles.

A la hora de pensar estratégicamente éste se puede convertir en uno de los puntos más importantes, ya que es un factor a vencer que es dinámico, es decir que no es un escollo similar a subir una montaña, que permanece igual, con las dificultades fijas, sino que reacciona y es inteligente.

Paso 5: Explotar los puntos fuertes:

El pensamiento estratégico, a la hora de diseñar acciones y tácticas tiene en cuenta los puntos fuertes (de la empresa, de uno mismo etc) y los explota, ya que, probablemente resolveremos mejor un problema, o encontraremos antes la solución a través de un camino que utilice nuestros puntos fuertes.

Dichos puntos fuertes se "contextualizan", es decir se analizan teniendo en cuenta el contexto externo, la competencia etc. y se busca la mejor manera de utilizarlos teniendo en cuenta como les afectan estos elementos del contexto.

Igualmente, los puntos fuertes de la competencia son analizados y a la hora de trazar un camino e implementar una estrategia se intenta buscar una vía que evite la confrontación con dichos puntos fuertes.

Paso 6: Cubrir los puntos débiles:

Igual que los puntos fuertes deben ser explotados, los débiles deben ser cubiertos o enmendados. Los puntos débiles de nuestra empresa o actividad (incluyéndonos a nosotros) debemos conocerlos nosotros y nadie más y debemos ser autocráticos, reconocerlos y poner los medios para enmendarlos.

Debemos pensar que nuestra competencia, a la hora de implementar su estrategia, utilizará el mismo esquema de pensamiento que nosotros y buscará una vía por donde explotar nuestros puntos débiles. Por ello es importante que trabajemos para enmendarlos.

Paso 7: Preparar la estrategia:

El análisis concienzudo de todos los elementos anteriores nos dará múltiples pistas sobre la estrategia que debemos emplear (de hecho muchas veces el simple análisis ya nos dice, casi a gritos, lo que NO debemos hacer en nuestras estrategias). Nuestras acciones deben ser pensadas teniendo en cuenta TODOS los elementos anteriores, no podemos pensar en acciones que obvien elementos tan importantes como la competencia o el mercado, o que precisen de nuestros puntos más débiles para llevarse a cabo con éxito (por ejemplo, si somos una pequeña empresa cuyo punto débil es la estructura financiera, es de locos embarcarse en una estrategia basada en la guerra de precios)

Las acciones, a su vez, deben tener un objetivo claro, y este debe estar inspirado por la idea de maximizar la satisfacción del cliente cuando cubramos sus necesidades. Esa es la verdad más inmutable del mundo empresarial, si es nuestra guía, estaremos en el buen camino.

 

 

En conclusión, se puede afirmar, que el pensamiento estratégico sirve para resolver problemas, para intentar "ganar batallas". Su aplicación en el mundo de la empresa puede llegar a marcar una palpable diferencia. Si se siguen estos pasos en el esquema de pensamiento, la formulación o elección de una estrategia, será mucho más clara y mucho más efectiva.

 

 

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1.4 LA ESTRATEGIA Y LA COMPETITIVIDAD

 

 

 

Entendemos por competitividad a la capacidad de una organización “de mantener sistemáticamente ventajas comparativas que le permitan alcanzar, sostener y mejorar una determinada posición en el entorno socioeconómico” (http://www.monografias.com/trabajos/competitividad/competitividad.shtml). Consiste en desarrollar una amplia fórmula de cómo la empresa va a competir, cuáles deben ser sus objetivos y que políticas serán necesarias para alcanzar tales objetivos.


            La estrategia competitiva es una combinación de los fines (metas) por los cuales se está esforzando la empresa y los medios (políticas) con las cuales está buscando llegar a ellos.

 

Según Michael Porter es más importante la estrategia que las operaciones para la competitividad de la empresa. Dicho de otra manera, es más competitiva una organización con una buena estrategia y un mal desarrollo de sus operaciones que una organización excelente operacionalmente hablando y que tenga una mala estrategia.

 

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1.5 INTERPRETACIONES Y CONCLUSIONES

 

 

La Planificación Estratégica es esencialmente la creación de un sistema flexible e integral de objetivos, así como el planteamiento de las alternativas que permitan a la empresa y sus ejecutivos lograrlos. Alcanzar los objetivos planteados, permite a la empresa cumplir con su misión y la visión. La Planificación Estratégica se concentra también en los objetivos de los negocios y cada empresa tiene y debe revisar permanentemente una teoría propia de su negocio.

            La Planificación Estratégica también debe incluir la innovación, los cambios y aprovechar las oportunidades, principalmente enfocadas en las nuevas necesidades de los clientes y en los servicios adicionales o cruzados que mejoran el negocio. El desarrollo del sistema de control de Gestión denominado The Balanced Scorecard permite tender un puente y alinear los grandes objetivos y estrategias globales (el "qué hacer") con el ("cómo hacerlo") que es el trabajo diario que realiza el personal operativo en las escalas inferiores de la estructura. En consecuencia, para poder vincular el plan estratégico, las tareas diarias y el proyecto común - empresas se requiere delegar poder y responsabilidades en los niveles más bajos. Este proceso se conoce como "Empowerment".

 

Para finalizar, parafraseando las frases de la Dra Leonor Dillon (E.book, Planificación, 2004), se pude concluir que planificar la estrategia a partir de la información recabada, conducirá a tomar decisiones sobre los aspectos que conduzcan a la organización a cumplir con las metas, relacionadas con los clientes, mercados y competencias.



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1.6 INFOGRAFIA

 

 

Infografía #1:

 

http://www.gestiopolis.com/recursos/experto/catsexp/pagans/ger/No10/planificacionestrat%C3%A9gica.htm

 

Infografía #2:

 

http://www.itapizaco.edu.mx/paginas/empresas/Pagina/unidad1.html

 

Infografía #3:


http://www.univalle.edu.co/plandesarrollo/4-analisis-estrategico.html

 

Infografía #4:

 

http://www.mailxmail.com/curso/empresa/desarrollo_proyectos/capitulo6.htm

 

Infografía #5:

 

http://infolac.ucol.mx/documentos/politicas/10.pdf

 

Infografía #6:

 

http://www.vaneduc.edu.ar/uai/comuni/conexion/conexion-6/pensamiento-estrategico.htm

             

Infografía #7:

 

http://www.ileperu.org/contenido/Articulos/planificacionestrategica_jibarra.htm

 

Infografía #8:

 

http://www.monografias.com/trabajos/competitividad/competitividad.shtml

 

Infografía #9:

 

Dra Leonor Dillon (E-book, Planificación, 2004),

 

 

 

 

 

 


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