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1. La fijación del precio atendiendo a los costes
de producción
1.1. El precio mediante márgenes
Este procedimiento, seguido especialmente en el comercio
minorista, se basa en calcular el coste unitario de producción
y sumar un porcentaje de beneficios. El coste unitario puede
ser el coste total de producción y entonces el margen va
dirigido a obtener beneficios, o bien se toma, caso de las
actividades de distribución, el coste variable de producción o
adquisición y el margen cubre los costes fijos, gastos de
administración, comerciales, financieros y el beneficio.
La gran utilización de este procedimiento se debe a que
resulta muy fácil de aplicar al conocerse mejor los costes que
la demanda y a que su uso por parte de todas las empresas del
sector lleva a ofrecer precios similares, evitando situaciones
de competencia en los precios.
1.2. El precio que obtiene una tasa de
rentabilidad
Consiste en fijar una tasa de rentabilidad deseada y
calcular el volumen de ventas esperado; posteriormente, fijar
el precio que para esas ventas proporciona la rentabilidad
buscada.
Como es sabido, la rentabilidad viene medida por:
El beneficio viene dado por la diferencia entre ingresos
totales (PQ) y el coste total, es decir, el coste variable
(Cv*Q) más el coste fijo (Cf), donde Cv* es el
coste variable medio o unitario, y Q, el volumen de producción
o ventas:
Por tanto:
Obteniendo el precio:
y como P – C*v es el
margen unitario:
El margen calculado para un nivel Q de ventas estimado
recuperará los costes fijos y el beneficio deseado, tal como
se refleja en la siguiente figura:
Ver Gráfico
Ver Ejemplo 2
La crítica a este procedimiento se basa en que utiliza una
estimación de la demanda para calcular el precio, y la
realidad es que la cantidad demandada vendrá dada en función
del precio. |