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En Revista 4Men impresa:

AVAL ESSO Card
cambiará la forma de ver sus compras
Los conductores cuentan desde ya con un medio de pago renovado que premia su fidelidad al preferir combustibles ESSO y realizar sus compras con la tarjeta azul transparente emitida por AVAL Card con el respaldo de Visa Internacional.

 

Desayuno Empresarial
Revista 4Men · Alta Dirección
Ambas instituciones han lanzado una modalidad de desayunos empresariales en los que se desarrollan herramientas para perfeccionar las capacidades de dirección.
En el primer encuentro se discutieron las Claves para entablar Negociaciones Exitosas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Retail marketing: estrategias para el negocio minorista.

En más de alguna ocasión habrá recibido a través de correo directo o Internet una oferta de viaje a tarifa nada despreciable; o bien, habrá estado expuesto a los mensajes de un nuevo automóvil que lo seduce con la sensación de libertad que ofrece o quizás a la vuelta de los pasillos de su supermercado favorito encuentra que un producto está destacado de manera singular; el caso es que a diario nos vemos expuestos a la influencia que generan las marcas por medio de las estrategias mercadológicas que las respaldan.

Si bien los recursos con los que cuentan las grandes compañías para generar ideas de negocio, competir a gran escala y perdurar, no están al alcance del comercio minorista en iguales proporciones, este sector tiene la oportunidad
de retomar los conocimientos fundamentales del marketing y ponerlos en práctica en la búsqueda de obtener mejores resultados en su labor comercial.

El comercio minorista representa un sector de mucha relevancia para la economía de un país puesto que a través de él se mueve un volumen considerable de recursos y representa una importante fuente de empleo para la población.
El retail marketing consiste en satisfacer de forma rentable
las necesidades y deseos de los consumidores, a partir del conocimiento y gestión adecuada de las mismas; con lo cual, se estará facultado para realizar una mezcla comercial apropiada que diferencie adecuadamente nuestra labor en la mente del consumidor.

A través del tiempo el esfuerzo de los detallistas ha adoptado diferentes enfoques que van desde propiciar proximidad y comodidad para el consumidor, brindar
precios bajos, ofrecer variedad
de productos y servicios, hasta implementar esquemas con más elaboración que buscan que el cliente perciba como valor a la misma organización y su funcionamiento, conocido como generación basada en la calidad, en este enfoque, la marca adquiere relevancia.

De igual forma florecieron esquemas de fortalecimiento
del servicio, conveniencia y persuasión para impulsar, mediante el impacto, la compra.

Cada uno de estos enfoques aportó herramientas que aún perduran en la práctica pero con el fin de no agotar el modelo de negocio y en atención a la innovación constante que hoy es tan solicitada, surge un retail basado en experiencias gratificantes e inolvidables que
va un paso más adelante del modelo de persuasión y que implica la estimulación de los sentidos para que el cliente perciba una experiencia y se convierta en multiplicador de esa vivencia.

Todo minorista busca obtener dos cosas centrales: saber competir y saber cómo crecer; para lograr tal fin debe, antes que nada, cambiar de manera sustancial el enfoque tradicional de gestión que se ha seguido producto de la falta de disponibilidad de mecanismos
de capacitación y actualización eficaz.

Es preciso, en primer lugar, que el empresario minorista comprenda que las oportunidades de negocio emanan del consumidor mismo, precisamente mediante una gestión adecuada del conocimiento que ellos transmiten debe determinarse la pauta sobre la cual se desarrollará la actividad del negocio y no a partir de los productos o servicios en sí, porque a la larga, en el mercado se encuentran disponibles infinidad de productos similares, ¿por qué habrían de elegir el nuestro?
La respuesta es sencilla: si su producto o servicio es acorde al deseo o necesidad del cliente ya tiene un buen porcentaje de éxito ganado.

Por otra parte y no menos importante está el factor de identificar formas adecuadas de competir. Tratar de convencer a un consumidor potencial de
que el producto A es mejor que B o C puede resultar estéril porque, como ya se mencionó, los criterios de diferenciación de los productos suelen ser mínimos; contrario a ello es necesario competir en base a conceptos de negocio.
Esto significa dar al cliente valor agregado en torno al producto o servicio que está requiriendo, que se vea concretizado en la forma en la que el personal de la empresa sirve ese producto o servicio, en cómo gestionan la relación con el cliente, en cómo crean experiencias gratificantes, etc.

Las experiencias son acciones o sucesos que clientes como consumidores finales reciben mediante los usos y prácticas de la vida cotidiana, a partir de los distintos estímulos creados y brindados por la organización.

Dichas experiencias deben crearse en todo momento de contacto con la organización ya sea éste visual, verbal, sensorial, emocional, intelectual, cultural, participativo o bien relacional, conductual, interactivo, etc.; en fin, todo contacto es de vital importancia pero entre todos es fundamental el que se crea en el punto de venta porque ese instante permanece en la mente del cliente y a partir de allí juzga la labor empresarial.

Para crear una experiencia Rubén Rico en su libro Retail Marketing expone como acciones sugeridas:
- Comprender el estilo de vida, valores, gustos, emociones y comportamientos del consumidor.
- Comunicarse a través del mismo lenguaje.
- Crear momentos, situaciones y recuerdos positivos para conseguir relaciones duraderas.
- Crear una personalidad tangible del retail diferenciadora e inigualable por parte de la competencia.
- Trabajar en base a estrategias con proveedores.

Frente al entorno globalizado los empresarios encuentran escenarios que pueden resultar adversos debido al tamaño o experiencia de los competidores que se mueven en estos mercados; sin embargo, la lucha debe librarse más en el campo conceptual o subjetivo que en el terreno de los recursos y de las enormes inversiones.

El empresario debe vender valor, un valor que sea percibido y reconocido por el cliente; el cual debe extraerse de sus propias necesidades, por consiguiente
ésta puede ser cambiante y ante
lo cual se debe estar preparado.

Otro aspecto fundamental es diseñar un concepto de negocio, una forma particular de servir a fin de que la labor sea valorada para que el cliente regrese complacido y no lo haga donde la competencia.
Es básico también gestionar o manejar adecuadamente las relaciones, es decir que desde los ejecutivos hasta los subalternos exista una tendencia de servicio y valores que generen en los clientes una imagen favorable
de la organización. Las personas en general compran relaciones, emociones, experiencias.
Otra premisa central es que el minorista sea ahorrador de tiempo en vistas de que hoy en día los consumidores lo exigen como consecuencia de una sociedad cada vez más acelerada, donde las personas forman parte de diferentes roles que los hacen estar constantemente hiperactivos.
Para dar valor a los elementos intangibles en la venta de servicios se debe entender que el servicio es todo lo que el negocio minorista debe hacer para que el cliente vuelva.
Debido a que el servicio es triplemente intangible porque no puede tocarse, valorarse, ni imaginarse es necesario tangibilizarlo.
Además deben estandarizarse las relaciones para que absolutamente todos los miembros de la organización reflejen el mismo contenido de valores; por ejemplo, si la empresa cuenta con cuatro personas brindando un mismo servicio en distinto horario todos deben vender y reflejar la misma atención.

Fundamentalmente el marketing es una batalla de percepciones y puede resumirse en una frase: Satisfacer Necesidades Rentablemente, implica entender dónde nace el negocio: en la necesidad, ésta debe ser relevada cuando sea indicado ya que el empresario puede iniciar con un producto pero luego de un estudio de mercado debe determinarse nuevamente en qué medida está alineado con los clientes.

Si en su empresa al detalle desea implementar un plan de marketing efectivo debe contar cuando menos con un gerente conocedor de marketing, capaz de desarrollar análisis estratégico, trabajar en equipo con todas las áreas de la empresa, hacer una planificación comercial y estar en la capacidad de utilizar modelos de simulación de negocios.

 

 

 

 

 

 

 

Revista 4MEN temario 7, año 2.