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El Concepto y la Teoría
Probablemente el mayor
adelanto que ha supuesto Internet para el mercado corporativo no lo
supongan las páginas de web de empresa, ni los servidores, ni la WWW:
gracias a Internet, y con un coste moderado, podremos organizar de manera
más eficiente toda la información de nuestra compañía, de manera que los
empleados puedan consultar dossiers y bases de datos desde su PC. Para ello
usaremos una Intranet.
Concepto
Internet es por
definición una red de alcance mundial, cuyos largos brazos se extienden a
más de cien países de todos los continentes. Sin embargo, es en ámbitos
reducidos e incluso locales donde se ha descubierto una nueva aplicación de
gran interés: las Intranets, que no son más que redes locales privadas que
trabajan internamente con protocolo TCP/IP. Hasta hace poco cada red local
usaba un protocolo diferente, siendo Token Ring y Ethernet los dos
estándares más popularizados. Si a esto añadimos capacidad para trabajar
con TCP/IP, obtendremos un auténtico cóctel explosivo, ya que podremos
trabajar como hasta ahora lo hacíamos, y además usar localmente todas las
herramientas que nos brinda Internet, como por ejemplo el FTP y el correo
electrónico.
Las Intranets son un
campo aún muy nuevo, pero su uso está creciendo aún más rápido que la
propia Internet. Según estimaciones recientes, cada cuatro minutos se abre
en algún lugar del mundo una instalación de este tipo. Sean o no ciertas
estas estimaciones, hay que recordar que, si bien la revolución Internet se
había hecho notar en todos los aspectos, era el empresarial el que quizás
la había notado menos... hasta ahora.
Por otra parte, sería
poco riguroso decir que las Intranets permiten usar el correo electrónico y
el Web dentro de las empresas: más bien suponen un nuevo concepto
organizativo y de estructuración del flujo de trabajo dentro de las
compañías. El alcance de la revolución de las Intranets aún está por
conocer en su justa medida, y las aplicaciones actuales no son más que la
punta de un gran iceberg que se irá descubriendo en los próximos años.
La idea básica de
Intranet tiene ciertamente vertientes peligrosas, ya que a priori no queda
claro cómo proteger la privacidad de los usuarios de la misma, al tiempo
que se les permite realizar transferencias con el exterior. Es por ello que
el aspecto de la seguridad es vital en este tipo de instalaciones. Por
ejemplo, cualquier conexión desde fuera de la Intranet hacia dentro que no
tenga una autorización debe ser automáticamente bloqueada, para evitar que
un intruso se cuele en nuestros archivos. Esto es tarea de los firewalls,
de los que hablaremos más adelante.
Intranets
e Internet
La mayoría de empresas
que están implantando Intranets no lo hacen únicamente a nivel interno (es
decir, usando TCP/IP dentro de sus redes locales). Más bien lo que se sigue
es un esquema global de informatización, que incluye tanto a las Intranets
como a los puntos de presencia en Internet de la empresa. Así, dentro de la
misma estrategia se suele planificar el uso de redes corporativas internas,
pero también el establecimiento de páginas web "externas", que se
puedan consultar desde cualquier lugar del mundo. Esta filosofía nos lleva
a un esquema bastante estándar, que es el que muestra la siguiente
ilustración:
En el esquema vemos una
única instalación, que comprende todos los sistemas informáticos de la
empresa. Dentro de esta gran nube, existe una zona pública, accesible desde
fuera de la Intranet.
Se trata de la parte
que podrá ver cualquier usuario empleando un navegador desde su PC. Por
otro lado, existe una segunda área, que es la Intranet propiamente dicha.
Se trata de la instalación privada, que utiliza el personal autorizado para
agilizar su trabajo.
Un punto que a estas
alturas preocupará a más de uno es cómo garantizar la privacidad de la
Intranet, de manera que sea accesible para los empleados, pero no para el
público en general.
Seguridad
Es evidente que Vd. no
desea que visitantes extraños puedan pasearse por su Intranet, y acceder a
información confidencial. Es por ello que el tema de la seguridad en las
Intranets es sumamente importante. No es de extrañar, por tanto, que
existan un buen número de soluciones para garantizar la privacidad e
integridad de sus datos, todas ellas de probada confianza. La más habitual
(que es la que comentaremos aquí), pasa por el uso de firewalls.
Firewalls
Un firewall
(textualmente, cortafuegos) es un mecanismo que permite controlar el acceso
de usuarios a ciertas zonas de una red. En el contexto de las Intranets, se
suele emplear como medida de protección, de manera que los usuarios
externos "vean" sólo una parte reducida de la Intranet,
concretamente aquella designada como pública. Es frecuente encontrar
firewalls que actúan a modo de filtros de acceso. Cada vez que un usuario
conecta con la red, se mira su dirección, y se decide si se le deja pasar o
no. Generalmente los firewalls suelen interponerse entre el servidor de web
(que es público y, por tanto, no está protegido) y la red interna, que debe
ser confidencial.
Servidores de
web
Si bien un servidor de web es más útil para los usuarios externos
que para los internos, su elección es probablemente la más importante de
todas las referentes a Internet y la empresa. ¿Cuántas veces se ha
conectado a una página web, y lo ha dejado estar por culpa de la lentitud
del servidor? Conviene que adquiera una máquina capaz de servir todo el tráfico
que su red sea capaz de generar. Sin embargo, tampoco tiene sentido comprar
una máquina por encima de sus necesidades, ya que la inversión perdería
rentabilidad. Hoy por hoy, los servidores más populares suelen ser de dos
tipos: PCs de alto rendimiento o estaciones de trabajo.
PC
Usar un PC como
servidor de web y punto de enlace con una Intranet es una decisión
arriesgada, sobre todo si la instalación que ha de abastecer es mínimamente
grande. Los PCs se diseñaron para usos domésticos, no para este tipo de
tareas. Piense que un servidor de Internet recibe mucha carga, ya sea en
peticiones de páginas de web desde el exterior como en cuestiones internas
de la red local. Por ello, si su red es de tamaño mediano o grande debería
plantearse la compra de un aparato más veloz.
Por otro lado, bien es
cierto que los PCs de hoy en día se parecen cada vez más a ordenadores más
potentes, ya que las prestaciones de los PCs modernos han subido enormente.
Un PC de gama alta le dará un rendimiento no muy inferior a algunas
estaciones de trabajo, a un coste teóricamente inferior. Por ello los PC
son adecuados para controlar instalaciones de tamaño reducido.
Otro inconveniente que
tienen los PCs para actuar como servidores de Internet es su sistema
operativo. No olvidemos que casi todo el trabajo de desarrollo de Internet
se ha hecho sobre el sistema operativo UNIX o variantes. Por ello, es
normal que la red esté diseñada "Pensando en UNIX", y no en los
sistemas operativos de PC. Quizás las dos únicas opciones recomendables
sean Windows NT, que es equiparable a UNIX en lo que a soporte para
Internet se refiere, y Linux.
Windows NT tiene la
ventaja de su familiaridad con el popular Windows 3.1 ó 95, que lo hacen
relativamente sencillo de usar. Por otro lado, su potencia es bastante
elevada. Sin embargo, sus prestaciones siguen por debajo de las de algunas
implementaciones de UNIX. Probablemente Windows NT esté llamado a
convertirse en el sistema operativo de los servidores de Internet montados
en PC, pero no hay que olvidar otras opciones, que no por ser menos
populares y recibir menos promocion son menos potentes.
Por otro lado está el
crecientemente popular Linux, que no es más que una implementación de UNIX
para ordenadores PC. Se trata de un sistema operativo gratuito, que es
usado en países tan diferentes como Estados Unidos o Pakistán. Su principal
ventaja es que se trata de una implementación fiel de UNIX con soporte para
NFS, lo cual siempre es una garantía. Por otro lado, se trata de un sistema
operativo gratuito (se puede conseguir en Linux, CD-Rom y varios cientos de lugares más). Linux viene con un
completísimo juego de utilidades gestoras de Internet, entre ellas
servidores de casi cualquier servicio, clientes, y soporte para CGIs usando
el lenguaje Perl.
En cambio, no todo es
tan bueno. Si Vd. instala un servidor con Windows NT y algo falla,
Microsoft responde. En cambio, Linux es un proyecto sin ánimo de lucro. Si
algo falla, mala suerte, pero no busque ningún responsable, pues no existe
"Linux S.A.", ni nada que se le parezca. Sin embargo, en su
defensa cabe decir que Linux es más estable que la mayoría de sistemas
operativos para PC, y que su nivel de calidad es, cuanto menos, similar al
de éstos.
Estaciones de Trabajo
Las estaciones de
trabajo no son más que ordenadores potentes, que pueden tener uno o varios
microprocesadores funcionando a la vez. Poseen una capacidad de cálculo
bastante superior a los PCs (la relación va desde 2:1 a más de 20:1).
Suelen emplear variantes del sistema operativo UNIX, que dependiendo del
fabricante se llama de una u otra manera, y tienen sus propias
características diferenciales. Su coste es, evidentemente, más elevado que
el de un PC, pero también lo son sus prestaciones.
Las estaciones de
trabajo más populares son las de Sun Microsystems, seguidas por un conjunto
de marcas como Silicon Graphics, Digital Electric Corporation u otras. En
cualquiera de ellas el equipo suele venir configurado especialmente para
trabajar como servidor de web, ya que las estaciones de trabajo no son
útiles sólo para Internet: se trata de ordenadores polivalentes de gran
potencia, válidos tanto para aplicaciones de cálculo intensivo como para
ejecutar software gráfico.
Últimamente
(coincidiendo con el boom del web), han aparecido en el mercado estaciones
diseñadas específicamente para ser usadas como servidores de Internet. Se
trata de modelos más o menos normales, a los que se les ha añadido soporte
para los diversos protocolos de red local existente. Además suelen venir
equipados con software administrador de instalaciones de Internet, tales
como servidores de HTTP, FTP y NNTP, clientes de la mayoría de servicios, y
utilidades de administración y control del sistema.
Evidentemente, una
workstation es mucho más interesante que un PC en cuanto a prestaciones se
refiere. Sin embargo, su precio aumenta en una relación casi directa. Es
decir, una estación de trabajo que sea el cuádruple de rápida que un PC
costará más o menos el doble que una que sea dos veces más rápida que el
mismo PC. Por ello su uso es especialmente interesante para nodos que
soporten mucho tráfico, ya sea interno (proveniente de la intranet) o
externo, pidiendo páginas web.
Por otro lado, una
estación de trabajo es bastante más compleja de administrar que un PC. Se
requiere personal cualificado para manejarlas, ya que la mayoría de ellas
trabajan con sistema UNIX, que es sumamente potente, pero nunca se ha
caracterizado por su sencillez de uso.
Sea como sea, a partir
de un cierto tamaño de instalación no basta con un PC, y su compañía deberá
dar el salto al mercado de workstations, con todo lo bueno y lo malo que
ello conlleva. Sólo una workstation es capaz de gestionar el tráfico
generado por un web y una Intranet de tamaño mediano o grande.
Equipos
de conexión
De nada nos sirve una
estación de millones si no tenemos una conexión a la red fiable. En esto
también disponemos diversos niveles de conexión, de coste y velocidad
diferente. Por un lado, si su instalación es pequeña (por ejemplo, un PC
funcionando como servidor de web, y una Intranet muy pequeña), puede
confiar la conexión a uno o más módems. Tienen la ventaja de ser bastante
económicos, pero son muy lentos. Esto se debe a que las líneas que utilizan
son las de la red telefónica básica, que son analógicas y, por tanto, no
soportan grandes velocidades.
En el otro lado del
espectro tenemos las líneas de gran velocidad, que van desde los 64 Kbits
por segundo de una línea de RDSI básica hasta cables tipo T3 a 54 Mbits por
segundo. Debe Vd. tener en cuenta qué es lo que realmente necesita, ya que
tan erróneo sería tener un servidor de web muy potente con un cable lento,
como tener un servidor muy pequeño con un cable T3. Como puede ver, estamos
relacionando continuamente la velocidad de la conexión con el tipo de
servidor. Habitualmente, los servidores de tipo PC funcionan a base de uno
o más módems, RDSI básica o ADSL en el mejor de los casos. En cambio, si
dispone de un servidor tipo workstation lo lógico es ir a buscar cables de
128 Kb por segundo o más.
Groupware
En el contexto de las
Intranets es evidente que el software que se emplee juega un papel capital.
Es por ello que se ha llegado a crear un tipo de software especialmente
diseñado para Intranets, que facilite la comunicación entre empleados o
departamentos. Se trata del groupware, que podríamos definir como las
aplicaciones de software diseñadas para optimizar el trabajo en grupos.
Algunas personas creen
que el groupware lo componen herramientas como el Netscape Navigator o Eudora, y sin embargo la idea es muy diferente: no se
trata de dar herramientas diseñadas para Internet y usarlas en entornos
empresariales: se trata de reinventar muchos de los programas que hemos
estado usando durante años en la empresa, para que se concentren en el
trabajo en grupo. Piense que la eficiencia de su Intranet depende en gran
medida del software que se use. Cuando lea las siguientes secciones, donde estudiaremos
el uso de Intranets para resolver problemas concretos, se dará cuenta de
que el software que se ejecute en su red ha de ser un tanto especial. Las
principales características de este tipo de software suelen ser:
·
Arquitectura abierta, de manera que podamos usar el mismo soft en
diversas máquinas, sistemas operativos y entornos.
·
Soporte para web y forms. Pronto verá que la representación de la
mayoría de datos de las Intranets usan estos sistemas.
·
Soporte para arquitecturas cliente-servidor.
·
Soporte para aplicaciones distribuidas, RDBMS, ete.
A partir de ahora, y
hasta el final del capítulo, iremos viendo ejemplos de aplicaciones reales
de las Intranets, aplicaciones que son posibles gracias al groupware.
Leyendo los ejemplos se dará cuenta mejor de cuál es realmente la filosofía
de este tipo de software, que previsiblemente se va a convertir en muy
importante dentro de las empresas con presencia en Internet.
Usos
de las Intranets
Como la mayoría de
inventos que nos brinda la tecnología, las Intranets no tienen un único
uso, sino que sus aplicaciones repercuten en muy diversas áreas de las
empresas. Las compañías que aplican estrategias de gestión de sistemas de
información a través de Intranets se benefician de mejoras a todos los
niveles. Vamos a comentar los usos y contextos de aplicación más populares.
Mejorando
el flujo de información
La idea de Intranet es
sumamente simple, pero puede reportar grandes ventajas a una empresa que se
decida a implementarla. Estas mejoras se dejan notar especialmente en dos
áreas, que son la de la mejora de la comunicación entre empleados o
departamentos, y la de la mejor estructuración de la información interna.
Por un lado, el hecho
de contar con un protocolo como TCP/IP nos permite usar el tan popular correo
electrónico. Avisos, circulares, notas o informes... todo se puede enviar
por correo, con un considerable ahorro en tiempo y dinero. Por otra parte,
gracias a su velocidad nuestro personal podrá mantenerse en contacto casi
continuo, y así mejorar su rendimiento. En este mismo contexto ya son
varias las empresas que están empleando el servicio de IRC para mantener
reuniones virtuales a través de Internet. Incluso ya existen paquetes de
software específicos para realizar videoconferencia en Intranets.
En segundo lugar
hablábamos de estructurar la información. Imagine un día típico en una
oficina: docenas de empleados transfiriéndose gráficos, dossiers,
documentos... en resumen, información. Si se para un momento a pensarlo, se
dará cuenta que el flujo de datos es unidireccional, y esto es uno de los
grandes problemas que las Intranets resuelven. Veámoslo con un ejemplo
clásico:
Imagine una empresa que
trabaje con un gran volumen de datos (como casi todas), y que esté
jerarquizado. Por ejemplo, en nuestra empresa modelo podríamos tener jefes
de área, o de departamento, que tuviesen personas a su cargo. Por dar una
cifra razonable, imaginemos que cada jefe dispone de diez personas
trabajando con él. Cada vez que el jefe tiene que pasar información
"hacia abajo" a través de la pirámide que es la empresa, tiene
que pasársela a todos los empleados bajo su responsabilidad. En nuestro
caso, cada jefe ha de enviar la información en cuestión diez veces. La
relación que se establece entre jefes y empleados está desequilibrada, ya
que supone un cuello de botella para la transferencia de datos entre
personas de la empresa. Es decir si el tiempo que tarda un jefe en enviar
la información a un empleado es X, habrá un empleado de los diez que
recibirá su información al cabo de diez veces X tiempo, ya que el jefe va
enviando los datos de uno en uno.
Invirtamos ahora la
relación, y apliquemos el esquema clásico de circulación de datos en
Intranets: el responsable de sección o departamento recibe la información
que debe hacer llegar a sus empleados, pero no se la envía. En lugar de
hacer esto, la sitúa en algún lugar accesible por todos los empleados a su
cargo (habitualmente una home page de WWW). De esta manera, como cada
empleado va a buscar la información, y nadie tiene que enviar los datos a
todo el grupo de empleados, el flujo de datos es mucho más equilibrado. Lo
que el empleado hace entonces es visitar la home page, y tomar la
información que necesita.
Si pensamos un poco
veremos que esto contribuye de manera colateral a arreglar un problema que
casi todos los empleados padecen: el desorden. Cuando un empleado recibe un
informe escrito, es posible que lo pierda, y esto es irreparable ya que
tendremos que volverle a enviar otra copia. En cambio, si lo dejamos en un
servidor de Web nada se puede perder, y todo estará bien organizado. Son
muchas las empresas que ya disponen de home pages de sus diversos
departamentos, cada una con los datos correspondientes a su área de
trabajo. Por ejemplo, se pueden poner todos los documentos que antes se
enviaban a los empleados. Además de un considerable ahorro en papel (que
puede ser más importante de lo que parece), esto supone mejorar la
eficiencia. En la empresa tradicional, cuando un empleado pierde algún
informe (cosa que sucede con relativa frecuencia), puede tardar varias
horas o incluso días en tener uno nuevo disponible. Gracias a las Intranets
se puede garantizar que lo tendrá en su pantalla en menos de cinco minutos.
Mejorando
la coordinación interna
La empresa clásica,
como ya hemos subrayado, es bastante caótica: los informes se pierden, las
tareas se repiten, ete. Por ello, no es extraño que a veces existan
situaciones de falta de sincronización. Por ejemplo, imagine la siguiente
situación: Vd. solicita que se haga un determinado trabajo, y por falta de
coordinación, este trabajo es realizado por dos empleados. Es evidente que
aquí se ha desperdiciado potencial productivo, ya uno de los dos empleados
no debería haber hecho ese trabajo. Esta situación es relativamente frecuente,
y no es más que la punta del iceberg de la descoordinación inter e
intradepartamental, que acecha tras cualquier esquina de la empresa
clásica. Veamos qué pueden hacer las Intranets en este contexto, y cómo son
una solución que, si bien no resuelve en sí misma el problema, ayuda
bastante.
Para empezar, estos
problemas de descoordinación se deben prácticamente siempre a una falta de
comunicación. Si los dos empleados hubiesen hablado el uno con el otro, se
hubiesen dado cuenta de que estaban trabajando en balde. Esto no nos debe
extrañar, ya que en una empresa con un número considerable de empleados es
normal que sea difícil decirle a todos "El trabajo X ya lo hago
yo", para evitar que otro empleado malgaste su tiempo. Si se para a
pensarlo, verá que el caso se parece mucho al problema que hemos citado
antes sobre el flujo de información: un empleado que ha de pasar datos (en
este caso, un aviso a los demás) al resto de la plantilla. Si se fija, la
solución que adoptaremos es similar a la de aquel caso: invertir el flujo
de datos, de manera que todo fluya de manera más natural y equilibrada.
Sigamos el siguiente ejemplo, tenemos tres empleados que deben realizar
unas tareas (de la uno a la cinco). Lo que podemos hacer es colocar la
información en una página web interna, donde se describa cada tarea, quién
se encarga de ella y su estado, así como posibles comentarios. Esta página
sería el llamado planificador de tareas. Cada empleado puede acceder a él,
y consultar quién se encarga de cada cosa, y qué tareas quedan pendientes
de realización. Cuando un empleado inicia una tarea, lo hará accediendo al
planificador de tareas mediante un formulario de HTML (form). Este
formulario puede estar conectado a un programa que borre las tareas ya
iniciadas de la lista de pendientes, y así evitar que dos empleados hagan
lo mismo. El programa puede ser un CGI, o algo más sofisticado y eficaz
como Java. En cualquier caso, con este pequeño sistema, que cualquier
programador puede preparar en unos instantes, estamos aumentando sustancialmente
la eficiencia de nuestra empresa.
Mejorando
la interacción con el cliente
Vamos a empezar este
punto con un ejemplo que sucedió hace unas semanas, un ejemplo que puede
introducirnos a la problemática que intentamos afrontar. Por cuestiones
laborales, nos vimos en la obligación de telefonear a una empresa de
informática, para hablar con una persona en concreto. Como no estaba, le
dejamos un mensaje en su contestador automático. Obviamente, no ha llamado.
En este caso el hecho de no devolver la llamada no supone mayor problema,
pero potencialmente, cada llamada no respondida, cada posiblidad de negocio
no tratada, es un error gravísimo. En el mundo en que vivimos la empresa no
se puede permitir la pérdida de un sólo cliente por culpa de la ineficiencia
de su sistema de comunicaciones interna. Es evidente que, al menos de
momento, las Intranets no pueden manejar nuestros mensajes en un
contestador automático de voz, pero sí pueden trabajar con el correo
electrónico que se recibe desde el exterior. ¿Cuántas veces ha enviado un
mensaje a una empresa, y no le han respondido? Probablemente varias. Este
es un problema recurrente, y que se puede resolver sin muchas dificultades
utilizando una Intranet. Por ejemplo, se podría ir mirando el correo entrante
cada cierto tiempo (por ejemplo, una vez cada hora), e irlo redirigiendo
hacia quien convenga de manera automatizada. Utilizando un planteamiento
similar al apartado anterior, donde explicábamos cómo ir dosificando el
trabajo entre diversos empleados, se pueden buscar soluciones que minimicen
el tiempo que se tarda en responder a los mensajes. Es más, nos
atreveríamos a decir que en una empresa bien gestionada, ningún mensaje de
correo electrónico debería tardar más de una hora o dos en ser respondido (esto
excluye, obviamente, el correo que se reciba cuando la empresa está
cerrada, como por ejemplo durante la noche).
Una
nueva empresa
Si ha ido leyendo con
atención las soluciones que hemos ido presentando, se dará cuenta de que
cada propuesta es una pieza de un gran puzzle, que es la estructura de la
empresa del futuro. Una empresa donde el flujo de datos esté altamente
automatizado, y que con ello consiga cumplir dos objetivos primordiales:
·
Tiempo de respuesta muy bajo a peticiones del exterior y del interior.
·
Alto nivel de coordinación y sincronización interna.
Lo que estamos
proponiendo es un mecanismo casi de relojería, que aumente la productividad
sin por ello empeorar las condiciones laborales. Se trata de eliminar
muchos puntos negros del día a día de las empresas, todo aquello que es
ineficiente, y que la hace lenta e inoperante.
La nueva empresa podría
tener una estructura interna como la que puede ver en la página siguiente,
y que pasamos a comentar inmediatamente.
Puntos
de entrada
Un punto de entrada es
el enlace entre la empresa y el mundo exterior. En nuestro caso, el único
punto de entrada que nos interesa es el de correo electrónico, ya que es el
único que da acceso directo al interior de la Intranet. En otras empresas
podríamos tener puntos de entrada para teléfono, fax, o cualquier
dispositivo de transmisión de datos. En este caso, una gestión eficaz del
correo es la primera piedra de nuestro sistema de información.
Resulta evidente que,
de todo el correo que reciba nuestra empresa, sólo una pequeña proporción
realmente requiere un tratamiento personalizado. En muchas ocasiones una
respuesta automática puede ser suficiente, aún cuando no conviene abusar de
ellas. Por ejemplo, la mayoría de compañías dispone de mecanismos tipo "Si
desea información sobre este tema, envíe un mensaje con la palabra
"Info" en el campo subject". Todos estos mensajes no
llegarán hasta los empleados, sino que serán filtrados por un CGI, y
tratados convenientemente. Por otro lado, el correo que realmente necesite
atención "humana" será pasado al famoso planificador de tareas,
que será el centro neurálgico del sistema de control de la información
dentro de la empresa.
El
planificador
Este es realmente el
núcleo de nuestro sistema de información. Lo que intenta es dar un máximo
rendimiento (medido en cantidad de peticiones satisfechas en un cierto
tiempo). De hecho el planificador no es más que un gestor de una cola,
donde los encargos se van amontonando hasta poderse satisfacer. La gestión
eficaz de esta cola hará que nuestra empresa trabaje con más o menos
rápidez. Un elemento a considerar cuando se programe este planificador es
cómo se van a ordenar las tareas a realizar, es decir, qué es lo que se
considera más urgente, y qué lo menos prioritario.
El planificador
controlará dos tipos de encargos: por un lado, los provinientes del
exterior, es decir, directamente desde algún punto de entrada. Estos
deberían ser tratados prioritariamente, de manera que, vista desde fuera,
nuestra empresa sea lo más parecido a un coche de carreras. Por otro lado,
tenemos los encargos internos, que son realizados por un empleado. Por
ejemplo, se puede tratar de un encargo generado por un jefe de
departamento. En este caso el método a seguir ha de ser tal que haga que
todas las tareas pendientes avancen a un ritmo más o menos parecido, pues
no conviene que un cierto encargo se "haga viejo" dentro del
planificador, sin nadie que lo atienda.
Finalmente, el
planificador se debería encargar, de manera automatizada, de mantener un log,
que no es más que un registro de incidencias y actividades, que se usaría
para controlar el rendimiento. Por ejemplo, se debería guardar constancia
de cuándo se recibe un encargo, cuándo se empieza a servir, y cuándo se
completa, de manera que se puedan llevar a cabo estudios posteriores sobre
lo bien o mal que funciona cada empleado, departamento o la empresa en
general.
Últimas
reflexiones
Cualquier lector de
estas páginas con unos mínimos conocimientos de informática reconocerá
fácilmente el esquema anterior: se trata de un esquema muy usado para
administrar los recursos dentro de un ordenador. Parece curioso que, al
final, nuestra empresa se parezca a un ordenador. Sin embargo, no nos
debería extrañar. Antes de exponer el diagrama comentamos qué objetivos
buscábamos satisfacer. Si recuerda, tratábamos de minimizar el tiempo de
respuesta, y de mantener un alto nivel de coordinación y sincronización
interna. Estas son las dos cuestiones que preocupan a muchos empresarios, y
sintomáticamente son dos de las características principales de cualquier
ordenador. En informática, si logramos cumplir estos dos requisitos
obtendremos un ordenador rápido. En el mundo de la empresa, este combinado
generará resultados similares.
Hemos empezado el capítulo hablando de tecnología, de redes y de
ordenadores, para acabar reinventando el flujo de datos dentro de las
empresas, y así hacerlas más eficientes. Las Intranets son probablemente
una de las mayores contribuciones de Internet al mundo de la empresa, y no
sólo a nivel tecnológico: su influencia va a ser tan grande, que
probablemente se hable de un antes y un después de la revolución de las
Intranets, del mismo modo que se habla del antes y el después de la
aparición de las cadenas de montaje y de la producción en serie.
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