Presentamos en este artículo las principales
características del sistema de cable celular inalámbrico LMDS (Local
Multipoint Distribution System), que se está configurando como una
auténtica alternativa o un inmejorable complemento a los sistemas de
cableado con fibra óptica y coaxial, y que está llamado a ser la
sustitución futura de las actuales "autopistas de la información".
Como se expone en este artículo, el LMDS podría constituir la espina
dorsal de una parte esencial (el acceso) en las ya tópicas
autopistas de la información. Por ello, dado el medio de transmisión
utilizado por el LMDS (el aire), nos hemos permitido la licencia de
acuñar un neologismo ad-hoc para designar el beneficio que puede
reportar esta tecnología: las aeropistas de la información.
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La
necesidad de una regulación adecuada que garantice la
disponibilidad de servicios interactivos, la canalización de
las bandas de frecuencias para estos fines, evitando acciones
incontroladas con el único objetivo de la TV, y las grandes
posibilidades de I+D en sistemas de gestión de red,
interactividad, telefonía y servicios de banda ancha, son
suficientes razones para intentar aclarar, desde estas
páginas, en próximos números, toda esta
tecnología. |
En qué consiste el LMDS
El LMDS (Local Multipoint Distribution System) es un sistema
de comunicación de punto a multipunto que utiliza ondas
radioeléctricas a altas frecuencias, en torno a 28 ó 40 GHz1, en las
que existen bandas de frecuencia de unos 2 GHz con atenuación mínima
(conocidas como "ventanas espectrales") ante los agentes
atmosféricos. Dada la anchura de banda disponible, el LMDS puede ser
el soporte de una gran variedad de servicios simultáneos: televisión
multicanal (difusión, PPV, video on demand), telefonía, datos,
servicios interactivos multimedia (tele educación, telemedicina,
acceso a Internet en banda ancha, etc.).
El territorio a cubrir se divide en células de varios
kilómetros de radio (3-9 Km en la banda de 28 GHz, 1-3 Km en la
banda de 40 GHz). El abonado al sistema recibe la señal mediante una
de tres vías: desde el emisor principal de la célula, si existe
visibilidad directa entre éste y el receptor; desde un repetidor, en
zonas de sombra; mediante un rayo reflejado en alguna superficie
plana (paredes de edificios, reflectores / repetidores pasivos,
etc.). La antena receptora puede ser de dimensiones muy reducidas
-antenas planas de 16 x 16 cm- con capacidad de emisión en banda
ancha -señal de TV o datos a alta velocidad- o estrecha -telefonía o
datos de baja velocidad-.
Factores clave de viabilidad técnica del
sistema LMDS
Hasta hace pocos años, se creía que las frecuencias tan altas
utilizadas en LMDS no permitirían ofrecer de forma viable un
servicio masivo. La razón principal que se alegaba al respecto era
la atenuación debida a la lluvia, y las altas potencias de emisión
necesarias en consecuencia para lograr un cierto alcance de la
señal, lo que haría inviable económicamente utilizar estas
frecuencias como soporte de un servicio a la población en general,
dada la dificultad/costo de emitir y recibir con la calidad adecuada
la potencia de señal necesaria. Sin embargo, el LMDS ha conseguido
superar estas dificultades, fundamentalmente en la banda de 28 GHz,
como demuestran desde hace varios años los sistemas en operación
comercial existentes, entre los que destacan los de CellularVision
en la ciudad de Nueva York y en 40 GHz, Philips (en pilotos
experimentales). Las principales claves técnicas del sistema son
tres: el teorema de Shannon de equivalencia entre ancho de banda y
potencia, la recepción de haces muy estrechos y con polarización
estable, y la reutilización de frecuencias.
Por su mayor madurez tecnológica, y
sus superiores prestaciones técnicas, nos referiremos en general en
este artículo al LMDS a la frecuencia de 28 GHz.
Por el teorema de Shannon de equivalencia exponencial entre
potencia y ancho de banda, si se duplica el ancho de banda
utilizado, sólo es necesario emitir la raíz cuadrada de la potencia
para lograr la misma relación señal a ruido en recepción. En bajas
frecuencias, el espectro es un recurso particularmente escaso que se
ha ido saturando a medida que han surgido nuevos servicios de
telecomunicación, por lo que se debía recurrir a emisiones de alta
potencia para compensar la limitación de ancho de banda. Es algo
parecido a lo que sucede en una habitación con mucho ruido de fondo:
hablamos más alto para aumentar la relación señal a ruido y hacernos
entender. Lo malo es cuando la habitación está "saturada" y todo el
mundo debe hablar alto a la vez, hasta que llega un momento en que
ni así logramos entender a nuestros interlocutores. En LMDS se
utiliza la táctica contraria: como el ancho de banda espectral es un
recurso menos escaso (se dispone de 1 , 2 o 3 GHz), se utilizan
sistemas de modulación en banda ancha para transmitir la señal (por
ejemplo, modulación FM). Esto permite utilizar potencias mucho más
bajas que en sistemas como la TV herciana convencional o el MMDS
(multipoint multichannel distribution system, que dispone de "sólo"
200 MHz de ancho de banda), que emplean modulación AM.
| Así por
ejemplo, en Nueva York se transmite 49 canales analógicos de
TV, a los que se han añadido recientemente para demostración
175 canales digitales utilizando polarización opuesta,
transmitidos todos ellos de forma simultánea. Para ello, se
utilizan potencias de emisión tan bajas como 20-30 watios en
el emisor principal y de unos 100 mw en los repetidores. Por
su parte, los canales telefónicos necesitan menos de 1 mw,
frente a los cientos de miliwatios o los varios watios que
radia un teléfono móvil convencional. Además, la calidad de
señal recibida es excelente, muy superior a la de la TV
convencional durante al menos el 99,9% del tiempo de emisión
(los sistemas se diseñan para que menos del 0,1% del tiempo la
calidad de imagen sea de "convencional" a "inferior"), frente
al 99,7% de tiempo garantizado por los sistemas de TV satélite
en DBS, que ya ofrecen mejor calidad que la TV
herciana. |
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Este ahorro de potencia en emisión y recepción permite
utilizar equipos más pequeños y baratos, y además convierte al LMDS
en un sistema "verde", ya que su contribución a la creciente
polución electromagnética es mínima, y asimismo se minimiza el
posible efecto pernicioso para la salud de las personas en las
cercanías de los emisores: operadores del sistema en el centro
emisor, vecinos de edificios con repetidores, y personas en los
hogares o empresas que utilicen servicios bidireccionales con LMDS.
Las otras dos claves del sistema son la recepción de haces muy
estrechos y con polarización estable, y la reutilización de
frecuencias. Emitiendo un haz con polarización muy estable, y
captando solamente el haz de mayor potencia recibido en la antena
(detección de haces muy estrechos, con discriminación de
polarización), se desechan las contribuciones secundarias de señal
procedentes de múltiples reflexiones, lo que suprime interferencias
e imágenes "fantasma". Además, esto proporciona robustez adicional
frente a la lluvia. Por último, utilizando simultáneamente
polarización opuesta y desplazamientos de las frecuencias centrales
por canal, tanto para difusión en células adyacentes como para
canales de retorno de banda ancha en la propia célula, se consigue
duplicar el ancho de banda efectivo del sistema, por lo que en LMDS
a 28 GHz no es necesario alternar frecuencias entre células
adyacentes, algo imprescindible en otros sistemas celulares, con el
consiguiente ahorro de este recurso natural escaso y de creciente
valor.
Principales ventajas del sistema LMDS
respecto al cable y al MMDS
El sistema LMDS permite ofrecer, con gran fiabilidad y
calidad de señal, prácticamente los mismos servicios que las redes
de fibra óptica y cable coaxial. Es por ello que se puede denominar
a esta tecnología como "las aeropistas de la información".
Como con LMDS no es necesario cablear, las grandes ventajas
potenciales del sistema saltan a la vista:
* Se puede ofrecer el servicio y generar ingresos mucho antes
en todo el área de cobertura (de 6 a 18 meses, frente a 5-7 años
para completar una red de cable).
* Se puede ofrecer el servicio de forma económicamente
viable, si no al 100% de la población, si a grandes franjas de
población dispersa a las que en ningún caso se puede dar servicio
con cable de forma rentable (es decir, que o no les llegarían nunca
las "autopistas de la información", o el sobrecoste necesario lo
pagarían los poderes públicos, o lo pagarían el resto de los
abonados al cable).
* Por último, pero no menos importante, el operador con LMDS
tendría mucho menores costes de reparaciones en planta exterior y
mantenimiento, al no haber prácticamente red que mantener (sólo unos
pocos repetidores por célula).
Otra posibilidad menos radical que la de sustituir el cable
por LMDS, y posiblemente la más adecuada para España, consistiría en
utilizar esta tecnología desde el principio, mientras se va
cableando, de forma que se daría servicio mucho antes a la población
y se generarían ingresos que permitirían autofinanciar construcción
de la red de cable. A medida que se fuese completando ésta, se
podría ir sustituyendo la conexión a LMDS por la de cable.
Por último, comparando el LMDS con el MMDS, si bien con este
último se logra un mayor alcance e inmunidad a la lluvia, el mucho
menor ancho de banda disponible en MMDS (sólo 200 MHz frente a 1 GHz
en LMDS), la necesidad de visibilidad directa entre emisor y
receptores con MMDS (lo que en LMDS no es en muchos casos necesario
por los rebotes del haz de microondas en obstáculos naturales), y la
dificultad en MMDS para reutilizar frecuencias entre células
adyacentes -que sí es posible con LMDS-, configuran al LMDS como una
tecnología mucho más atractiva para la provisión de servicios de
telecomunicación interactivos y en banda ancha.
Cuestiones en abierto en España y posibles
soluciones
En España, la Ley de Telecomunicaciones por Cable contempla
la posibilidad de utilización de sistemas radioeléctricos (o "cable
inalámbrico"), de forma transitoria o permanente, en aquellas zonas
donde no es rentable cablear debido al "grado dispersión de la
población, la topografía del terreno, etc.". Sin embargo, los
borradores de Reglamento Técnico conocidos son sumamente
restrictivos en relación a esta tecnología: "se podrán utilizar
sistemas de distribución multicanal de punto a multipunto por
microondas en las siguientes circunstancias: transitoriamente,
durante un plazo máximo de siete años desde la adjudicación de la
concesión, en entidades de población que no superen los 3.000
habitantes; permanentemente, en entidades de población que no
superen los mil habitantes".
Además, queda por determinar la asignación de frecuencias
para cable inalámbrico. El MMDS, típicamente en la banda de 2,5 a
2,7 GHz ya ha tenido dificultades por estar esa frecuencia asignada
a varios usuarios.
En algunos países europeos se ha optado en exclusiva por la
banda de 40 GHz, lo que pensamos que es un error, ya que es una
banda claramente inferior a la de 28 GHz (a 40 GHz existe una mayor
dificultad a vencer en emisión y propagación de señal, y la
tecnología disponible está mucho menos desarrollada), cuestión que
está siendo revisada por dichos países.
Lo que probablemente tiene más sentido en España es asignar
ambas bandas al LMDS, y que el mercado elija la más adecuada de
ellas, primero para utilizarla de forma inmediata, y luego para
desarrollar tecnologías y servicios de futuro. De hecho, la postura
de optar en exclusiva para LMDS por una banda intrínsicamente peor
(40 GHz), recuerda viejos empecinamientos en alternativas
inferiores, como ya sucedió con la apuesta europea y japonesa por la
TV de Alta Definición analógica, cuando la tecnología ya estaba en
plena era digital, por lo que no sería de extrañar que la postura
actual de la mayoría de los países europeos concluyese en una
rectificación similar a la efectuada en TVAD. Esperemos que esta vez
el error no entrañe, como en la TVAD, un despilfarro previo de
recursos invertidos en la alternativa "mala", y en todo caso, si
otros países europeos quieren equivocarse, esperemos que en España
seamos los suficientemente inteligentes como para desmarcarnos y
tomarles la delantera en este campo, ya que su error nos ofrece una
oportunidad de liderazgo como país a nivel europeo de las que
gozamos en pocas ocasiones en campos clave de telecomunicaciones.
De hecho, en el resto del mundo se está apostando por la
banda la de 28 GHz para LMDS. En Estados Unidos, tras una fuerte
pugna entre los poderosos lobbies de los operadores de satélite por
la banda de 28 GHz (27,5 GHz a 30 GHz), y los mucho menos
acaudalados partidarios del LMDS a 28 GHz, se optó por una solución
casi "salomónica": otorgar 1 GHz al LMDS y el resto de la banda a
los servicios por satélite. En Canadá, se ha optado por conceder 3
GHz de ancho de banda (de 25,35 a 28,35 GHz) a LMDS, dejando el
resto de la banda a aplicaciones de satélite y otros usos.
Para ambas cuestiones, la del permiso de utilización de cable
celular, y la de asignación de bandas de frecuencias, y considerando
todos los intereses legítimos en juego (es decir, los favorables al
cable y al satélite), el legislador en España tiene una oportunidad
de demostrar amplitud de miras permitiendo el uso de LMDS desde el
principio en todo el territorio nacional, pero obligando a cablear
en zonas urbanas y asignando las dos bandas (28 y 40 al LMDS). Así,
las aeropistas y las autopistas de la información coexistirían en
beneficio de todos.
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Servicios con LMDS (Local Multipoint
Distribution System) |
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SERVICIOS EN LA ACTUALIDAD
* 49 Canales analógicos de TV, pudiendo
insertar programación distinta por célula |
SERVICIOS SIMULTANEOS EN EL FUTURO
INMEDIATO
* 100 + Canales digitales de TV, y "near video on
demand"
* 10.000-20.000 conversaciones telefónicas por
célula de 4-9 Km de radio
* Líneas RDSI #F3F3F3
* Líneas de datos de alta velocidad
* Videoconferencia
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SERVICIO
PLENAMENTE COMPARABLE CON EL DE TV
CABLE (Utiliza 1
GHz de ancho de banda para todos los servicios, incluso más
que lo previsto para cable)
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Conclusiones |
- El
LMDS es una excelente alternativa/complemento al
cable:
- Prestaciones prácticamente equivalentes
- Inversión muy inferior y menores costes
de mantenimiento
- Mucho más rápido de desplegar
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| El
LMDS es la única tecnología bidireccional de banda
ancha viable económicamente en zonas de baja
densidad de población
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El
LMDS puede ser la base de las "aeropistas de la
información"
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Posibles soluciones regulatorias
Posibles soluciones:
Autorización sin restricciones al LMDS, que decidirían con
criterios de mercado qué tecnologías utilizar.
- Ahorraría a los operadores mucho dinero en cableado de
zonas poco pobladas y en mantenimiento de redes (inexistentes en las
zonas con servicio exclusivo LMDS), y les permitiría generar
ingresos desde casi el "primer día", autofinanciándose así
parcialmente la red de cable con los ingresos procedentes del LMDS.
- Permitiría ofrecer servicio de forma rentable al 80% de la
población española en 2-3 años, acelerando la llegada de las
"autopistas de la información".
- Permitiría dar servicio universal de banda ancha a un coste
mínimo, mientras que sólo con cable, o no habrá nunca "autopistas de
la información" en zonas poco pobladas, o llegarán a costa de
enormes pérdidas para el operador o de cuantiosas subvenciones de
los poderes públicos.
- Obligación de ofrecer servicios interactivos.
Solución para el espectro:
- Asignar las bandas de 28 + 40 GHz.