Luego de una interpelacion a Mabel por parte del Parlamento holandes,
las autoridades vetaron el casamiento aduciendo que la chica de 35 años
"no les facilito todos los detalles sobre sus contactos con Klaas Bruisma".
El caso fue caratulado por la prensa del pais como el Mabelgate,
y su repercusion internacional preocupo a la familia real, especialmente a
Guillermo Alejandro, que no veia con buenos ojos el descenso en la popularidad
de su hermano menor.
Sin embargo, el escandalo apenas comenzaba.
El mismo dia que el Parlamento retiro el permiso para el enlace,
el principe Friso publico una carta donde califico la medida de "ingenua
e insensata", al mismo tiempo que aclaraba que tanto el como su futura
esposa habian decidido "dar los menos detalles posibles por no considerar
el tema un obstaculo para los contactos de la familia real, ya que Mabel no
habia mantenido una relacion amorosa con Klaas Bruinsma ni estaba al tanto
de sus negocios fuera de la ley".