
Aulas de infantil
Las dos aulas de infantil que se ven aquí son las mayores previstas en Teresianas. La mayor es sólo dos metros cuadrados más que la menor de San Francisco. Pero lo más señalable es que para conseguir esta "amplitud" han tenido que añadir lo que antes era un porche.
Como el muro de carga no lo pueden modificar, han quedado en medio de las aulas un par de muros que ocupan más que el espacio que dejan entre ellos. Reconocemos que esto no está prohibido por ninguna normativa, pero cabe suponer que es porque a nadie se le habrá ocurrido que una autoridad con competencias en educación fuera a permitir semejante despropósito.
Aquí se juntarán una veintena de niños menores de 6 años (por ser la planta baja, cabe suponer que los más pequeños, es decir, de 3 y 4 años). El profesor que les atienda no podra verles en cuanto pasen al "otro lado". Es una situación, como poco, inconveniente y lo sensato sería impedir el paso, es decir, que la superficie útil es mucho menor de la que dicen. Por otra parte, la luz que pasará por las ventanas (destacadas en verde), ya escasa por estar en una esquina de la planta baja, no llegará nunca a traspasar esos muros dando lugar a unas aulas oscuras y tristes.
Hay otro dato a la hora de no entender cómo se puede dar por bueno este diseño de aula: desde la conserjería es imposible ver el recorrido desde esas aulas hasta el exterior del edificio. El profesor al otro lado del muro, la puerta se abre y un niño se va sin que nadie se pueda enterar.