San Francisco no cabe en Teresianas
Desde que el gobierno decidió acometer el traslado del Colegio San Francisco a Teresianas, la APYMA ha venido denunciando la insuficiencia del proyecto. Con los datos en la mano hemos podido demostrar que ni cumple los mínimos educativos ni, lo que es mucho más grave, cumple los mínimos en cuestión de seguridad ante incendios. Ni una sola de nuestras acusaciones ha podido ser desmentida por el Departamento de Educación o por el Ayuntamiento. Ahora hay otro dato que avala nuestra postura: en el actual San Francisco, que sigue creciendo, hay tres grupos con veinte alumnos o más y en Teresianas la mayor de las aulas es una única capaz para 18 alumnos. Se mire por donde se mire, San Francisco en Teresianas no cabe.
Sin embargo, el gobierno insiste con su proyecto. La única puerta que nos dejan es la de acudir a los tribunales. Ya lo hemos hecho, pero es fácil de prever que la sentencia llegue mucho más tarde que el plazo que se han marcado para trasladar al colegio. Sin lugar a dudas, si dos o tres años después de ejecutar el traslado sale una sentencia dándonos la razón a los padres, el gobierno quedará en mal lugar.
Pero no es ese el asunto, no es eso lo que los padres y madres de San Francisco queremos. Lo que a nosotros nos mueve es conseguir que nuestros hijos no sean obligados a ocupar un edificio que estamos convencidos que es inseguro. No queremos una sentencia dentro de tres años, queremos que nuestros hijos no corran ningún peligro, es decir, que no vayan a Teresianas.
Hasta ahora hemos visto que las autoridades son capaces de mirar para otro lado cuando les señalamos los distintos artículos de la normativa educativa y de seguridad que el proyecto incumple. Ahora queremos recordarles otra ley también vigente que en su artículo 24 dice, textualmente, "Todas las personas tienen derecho a obtener tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión". Por si a nuestros gobernantes no les suena les recordaré que es la Constitución Española. ¿De qué tutela efectiva se puede hablar si lo que se está pretendiendo es ejercer la política de hechos consumados?
Podríamos hablar de más normas superiores. La Convención Internacional de los Derechos del Niño, proclamada por la ONU y vigente desde 1990 dice en su artículo 3 que "En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño". Esta convención ha sido firmada por España y, por tanto, nuestros gobernantes deberían respetarla. Pero aquí el interés primordial ha sido El Corte Inglés y luego la Biblioteca. Los niños de San Francisco han sido, están siendo sólo una molestia.
Resulta desagradablemente sorprendente comprobar la capacidad que tiene el gobierno para empecinarse en el error en lugar de reconocerlo y evitarlo, pero los padres y madres de los alumnos del colegio San Francisco seguiremos haciendo cuanto esté en nuestra mano para conseguir paralizar el proyecto. Está en juego la seguridad de nuestros hijos, es nuestro deber defenderlos.
Pedro Otaduy. Diario de Navarra, 17 de octubre de 2003