Costará más, pero lo conseguiremos

Es probable que si los resultados de las elecciones del 25-M hubieran sido otros a estas horas la comisión Teresianas de la APYMA San Francisco estaría dando por concluido su trabajo, pero los resultados han sido los que todos conocemos y de ellos se deduce que van a continuar con las tareas de gobierno precisamente aquellos grupos que hasta ahora no nos han apoyado. Obviamente, la situación en la que nos encontramos no es como para estar contentos, pero sorprendentemente hay amigos que poco menos que nos han dado el pésame.

Analizamos lo sucedido el domingo y no entendemos esta especie de desesperación. En estas elecciones lo que se ha hecho es elegir los partidos que van a estar en el ayuntamiento y en el parlamento. Con ello también se decide la formación de los respectivos equipos de gobierno, sí, pero en ningún momento se ha sometido a votación si la comunidad escolar de San Francisco puede ser trasladada o no a Teresianas.

Ciertamente esto no se ha sometido a votación porque eran unas elecciones, no un referéndum, pero también porque no hay votación alguna que pueda obligar a que unos chavales y los profesionales que les atienden tengan que acudir cada día a un centro que no reúne las condiciones educativas ni de seguridad. Y tanto menos cuando ahora mismo hay un edificio, el que les acoge desde siempre, que cumple adecuadamente con todo ello.

Desde que conocimos el proyecto del gobierno de derruir el actual San Francisco la APYMA ha procurado proporcionar a toda la sociedad datos claros para demostrar que el traslado es inviable. Para ello nos hemos basado no en especulaciones de fundamento discutible, sino en los dos reales decretos que señalan cómo deben ser las construcciones escolares y cómo deben estar protegidos contra incendios los edificios. Hemos aplicado los distintos artículos de estas normativas a los planos que el propio gobierno ha presentado y hemos encontrado varias contradicciones.

Lo hemos dicho públicamente y nuestras denuncias han sido, sin duda alguna, acusaciones graves. Hemos hablado de la poca iluminación y de los aforos insuficientes de las aulas, de la estrechez de las escaleras y de la falta de protección de las salidas de emergencia en caso de incendio, de las dimensiones del patio,… Llevamos más de dos años denunciándolo y todavía el gobierno no nos ha desmentido en ninguno. No es que no se haya tomado la molestia, es que no puede porque es verdad lo que decimos.

Varios de nuestros argumentos los hemos puesto en esta hoja de internet a disposición de cualquier persona interesada y también, por supuesto, del gobierno. Sus técnicos y sus políticos deberían hacer un esfuerzo para explicar a la sociedad quién tiene razón. Pero no con opiniones, sino con datos, es decir, con seriedad.

Y si no pueden refutar nuestras acusaciones, el gobierno y el ayuntamiento deberían reconocer que tenemos razón y buscar una solución alternativa para el problema que ellos han creado. Si se cree que la política es un asunto de marketing electoral podría entenderse que una vez pasado el ecuador de la legislatura que ahora ha concluido les resultara difícil aceptar que erraron en los cálculos. Pero sí se prefiere apostar por la política como lugar de encuentro en el que resolver los problemas de los ciudadanos no tiene sentido continuar manteniendo este proyecto que no pueden defender.

Ahora, con toda la legislatura por delante, tienen tiempo no sólo para acometer las reformas que sin duda alguna necesita San Francisco, sino también para impulsar proyectos municipales o forales para convertir Teresianas en oficinas o en una dotación más para el casco viejo de Pamplona. Ideas hay muchas y necesidades también.

De las elecciones pasadas van a salir un gobierno y un ayuntamiento cuyos componentes, al asumir el cargo, jurarán o prometerán cumplir y hacer cumplir la ley. Que recuerden que los reales decretos a los que tanto nos referimos desde la APYMA forman parte de esa ley y que las elecciones no los han cambiado. Tienen la posibilidad y la obligación de respetar su promesa. Deben hacerlo.

Y si no lo hacen, los padres y madres de los alumnos del Colegio San Francisco tenemos demasiado claro que lo que está en juego es la seguridad y la calidad educativa del colegio al que nuestros hijos e hijas acuden todos los días desde los tres hasta los doce años, así que nos esforzaremos en recordárselo y exigírselo. Es una responsabilidad que tenemos como padres y madres y cumpliremos con ella. Nos costará más, pero lo conseguiremos.

Pamplona-Iruñea, 28 de mayo de 2003

Volver Ir a ver los aspectos concretos comentados sobre los planos