La APYMA del Colegio San Francisco al Pleno del Ayuntamiento de Pamplona

(5 de abril de 2001)

Sra. Alcaldesa, Sras. y Srs. Concejales:

Buenas tardes a todos, arratsalde on guztioi.

Ante todo quiero agradecer en nombre de la Asociación de Padres y Madres del Colegio San Francisco a la que represento la oportunidad que se nos ha dado de hablar al pleno de este Ayuntamiento. Gracias a los grupos municipales por haber entendido la urgencia de la moción presentada sobre este tema y gracias a la Alcaldía por haber aceptado nuestra solicitud de explicar nuestra postura ante este pleno.

Estamos hablando del posible traslado del colegio San Francisco a Teresianas. Es un problema del que se está hablando desde hace tiempo y respecto al cual hemos dirigido diferentes escritos a este ayuntamiento. Sin embargo, desde que el pasado 14 de marzo el Departamento de Educación dio a conocer los planos de su proyecto nos encontramos en una nueva fase.

Lo que hasta ahora veníamos diciendo se mantiene. La pista polideportiva que exige el Real Decreto de Requisitos Mínimos para centros escolares no cabe en Teresianas. Si el Anexo III de la Orden Ministerial que marca los programas de necesidades para la construcción de centros de infantil y primaria dice que deben ser de planta baja más dos, Teresianas presenta planta baja más cuatro. A raíz de la desestimación por parte del Gobierno de nuestros recursos presentamos un escrito ante este Ayuntamiento en el que señalábamos que aunque nuestro recurso se rechazaba, el Gobierno reconocía que era verdad lo que decíamos del campo de futbito y, respecto a lo segundo, decía que eso no aparecía en la Orden Ministerial, respuesta absolutamente incomprensible porque sí que aparece, exactamente en la página 36.485 del BOE de 12 de noviembre de 1991.

Pero ahora que tenemos los planos vemos que nuestros temores se confirman. Y se confirman demasiado.

Encontramos aulas pequeñas: La mayor prevista en Teresianas para infantil tiene sólo dos metros cuadrados más que la menor de las aulas de las que ahora disponemos en San Francisco. Esto supone, automáticamente, un 20% de reducción en la oferta educativa pública del Casco Viejo. Menos alumnos y más prietos.

Encontramos aulas oscuras, algunas a patio interior y otras con una sola ventana que da a una galería cubierta justo donde está el hermoso magnolio del patio, es decir, aulas a las que nunca entrará el sol.

Encontramos aulas incómodas, algunas con verdaderos muros en su interior que ocupan más metros lineales que el espacio que dejan entre ellos.

¿Incumplen los mínimos de la normativa vigente? Tenemos que reconocer que la normativa no se refiere a estos aspectos, pero a qué legislador se le iba a ocurrir que alguna autoridad con competencia en materia educativa iba siquiera a pensar para niños y niñas de 3 años en aulas con muros que impiden físicamente ver la mitad del aula.

Hay más aspectos de la normativa que con los planos en la mano vemos que no se cumplen. El programa de necesidades para edificación de centros escolares fija un comedor de 240 a 350 m2. Con los 83m2 de comedor que se contemplan en el proyecto no sólo no se llega a ese mínimo, sino que se limita la oferta del comedor a dos turnos de 41 niños, es decir, a 82 niños cuando ya el curso que viene, con las líneas todavía sin completar, la demanda que se prevé es de casi 100 niños. Hoy en día, un colegio sin servicio de comedor es, para muchas familias, un imposible.

Encontramos en el proyecto un aula de música de 20m2 y, encima, sin ventanas. Tampoco esto incumple los mínimos legales pero es que ¿en qué cabeza cabe? ¿Para qué sirve?

También aparece un gimnasio, con columnas en medio, al que para que se llegue a los 200 m2 mínimos que debe tener se le añade un espacio largo y estrecho, muy estrecho, al que se califica de almacén pero que difícilmente servirá para nada que no sea cumplir el expediente, decir que se ha llegado a los 200m2. El número de aseos es también insuficiente, en algunas plantas verdaderamente irrisorio.

Es significativo que el Consejo Escolar del Centro aprobara el 27 de marzo, por asentimiento de todos sus miembros, un escrito por el que se exige al Departamento de Educación que se anule este proyecto de traslado. También se acordó remitir copia de este escrito al Ayuntamiento de Pamplona. "Exigir" es una expresión fuerte, nada habitual en la relación de un colegio con sus máximos responsables jerárquicos.

No es habitual la expresión, pero tampoco es nada habitual que un colegio activo, un colegio vivo, un colegio necesario sea trasladado del edificio donde está y donde se pueden cumplir todas las exigencias legales, con la salvedad de lo referido al patio, a otro edificio en el que más allá de su estética lo único que destaca son sus carencias.

Al Ayuntamiento le corresponde ahora estudiar la concesión del permiso de obras. Deberíamos hablar entonces de los aspectos arquitectónicos del tema. También aquí hay incumplimientos y de la mayor gravedad. La cuarta planta del centro, donde habrá cinco aulas de primaria (100 alumnos) más cuatro de desdoble y el aula de informática, no está diseñada respetando la normativa vigente en materia de seguridad y prevención de incendios.

Decir esto es una acusación muy seria y esta APYMA lo dijo, públicamente en rueda de prensa, el 19 de marzo pasado. Hoy, 5 de abril, el Departamento de Educación todavía no ha desmentido esa acusación. ¿Por qué? Porque no puede, porque es verdad.

Vamos a explicar un poco más con detalle este punto, es decir, el incumplimiento de la Normativa Básica de Edificación NBE-CPI/96:

El proyecto de Adecuación del edificio de Teresianas para C.P. San Francisco contempla la reforma total de la distribución de las plantas, el cambio de uso de Residencial a Docente de la planta cuarta y en definitiva un cambio de uso total del edificio, de centro de Bachiller a centro de educación infantil y primaria. Por todo esto, no cabe la aplicación parcial de la normativa de incendios sino que debe aplicarse la norma básica en su totalidad.

Esta norma obliga a preparar un plan de evacuación de la cuarta planta en los siguientes términos:

Debería contar con dos salidas de planta, situadas de forma que ningún recorrido, desde cualquier punto de evacuación a una de estas salidas sea mayor que 30 m. Al tener esta planta una altura de evacuación mayor de 14 m., las escaleras de evacuación deben ser protegidas, es decir, deben estar cerradas por muros con una resistencia al fuego de 120 minutos y acceder a ellas por puertas con resistencia al fuego de al menos 60 minutos. Las salidas de planta deben ser continuas y conducir hasta una planta de salida del edificio, en este caso la planta baja, sin perder ninguna de las condiciones que la hacen válida como salida de planta.

En el proyecto de adecuación de Teresianas se plantea una escalera protegida que no conduce a la salida del edificio sino que tan solo baja una planta para desde ésta seguir por otra escalera, no protegida, o recorrer más de 30 metros hasta una escalera exterior y por tanto protegida. Éste es, sin duda, un incumplimiento grave de la norma básica de condiciones de protección contra incendios en los edificios. Lo dijimos el 19 de marzo y lo seguimos diciendo, porque está en juego la seguridad de nuestros hijos e hijas, la seguridad de toda la comunidad escolar de San Francisco.

Y hay más objeciones que hacer al proyecto desde el punto de vista de la seguridad. La biblioteca está al final de un pasillo de 16 metros de largo y 1’20 de ancho que en algunos puntos se reducen a un solo metro. Si se bloqueara esa única salida los bomberos no podrían hacer nada, porque su única ventana da a un patio interior.

Los pasillos que comunican el interior del edificio con la galería y escalera exterior aunque son cortos se estrechan dando origen al efecto embudo. ¿Lo que esta ciudad no admitiría para el callejón de su plaza de toros lo va a admitir para uno de sus colegios de infantil y primaria?

Hay, desde luego, razones arquitectónicas que aconsejan analizar este proyecto antes de darle vía libre, pero el Ayuntamiento también debería analizarlo desde el punto de vista educativo, educativo y social, porque un barrio que corre el riesgo de sufrir semejante merma en la calidad de su oferta educativa pública es un barrio que se empobrece radicalmente.

La necesidad de dotaciones sociales es evidente en cualquier barrio, pero más lo es en el casco antiguo de la ciudad. Así lo refleja el informe sobre el plan Urban del Ayuntamiento de Pamplona, que en el capítulo APRECIACIÓN EX/ANTE DEL PROYECTO, en el apartado D1 dice textualmente:

  • "El riesgo de dejar morir al al Casco Antiguo convirtiéndolo en una gran área de servicios sólo puede ser atajado si se articulan medidas de atracción de núcleos familiares que encuentren las condiciones necesarias para su aislamiento. (...) Es necesario(...) elevar y completar el nivel de equipamientos y dotaciones del barrio."
  • Son palabras del Plan Urban, son palabras del Ayuntamiento de Pamplona. Coincidimos plenamente con ellas. El proyecto Teresianas, sin embargo, va en la dirección diametralmente opuesta.

    No hay que olvidar que el Ayuntamiento aceptó firmar el Convenio de Colaboración con el Departamento de Educación y Cultura sólo tras recibir un escrito oficial del Sr. Director general de Educación en el que éste afirmaba que en Teresianas se podían cumplir todos los requisitos legales para un centro de Educación Infantil y Primaria de tres líneas. Incluso añadía que en muchas ocasiones por encima de los mínimos. Es comprensible que en su momento, frente a los temores planteados por nuestra APYMA, el Ayuntamiento diera por buena la palabra del Sr. Director General. Aun así, los grupos municipales mostraron entonces sus reservas y dijeron que el convenio quedaba supeditado a que realmente se cumpliera la normativa de educación.

    Un mes antes, el 15 de enero de 2000, la Sra. Alcaldesa de Pamplona decía en el Diario de Noticias, cito literalmente,

  • "Nuestra preocupación es atender bien a todos los niños que están en las Escuelas de San Francisco y si se cambian a otro centro es porque van a estar igual o mejor"
  • En Teresianas los niños del Colegio San Francisco no van a estar ni igual ni mejor. Van a estar peor: más prietos, en aulas peores, con disminución de servicios que ahora se pueden atender y también más inseguros. Ahora ya no se trata de la palabra del Sr. Director general de Educación contra la de los padres y madres de San Francisco. Ahora hay datos, ahora hay planos, y se puede ver quién estaba en lo cierto y quién, por el contrario, faltó a la verdad. Por eso creemos necesario que los técnicos de educación del Ayuntamiento estudien el proyecto para que el Ayuntamiento se plantee, llegado el caso, la validez del convenio.

    Por ello pedimos al Ayuntamiento que apoye los dos puntos de esta moción urgente. No se llega a pedir que se anule el convenio, lo cual, es evidente, no nos disgustaría. Lo que se pide es tiempo para un estudio detallado de todo lo que hemos venido denunciando. Lo va a hacer el Consejo de Navarra a petición nada menos que de la Mesa del Parlamento Foral. También lo debería hacer el Ayuntamiento. Que se paralice el expediente hasta que estos informes salgan a la luz.

    Nosotros, los padres y madres del colegio San Francisco, estamos convencidos de que el resultado de esos informes será lo que venimos diciendo desde hace tiempo: que llevar el Colegio San Francisco a Teresianas en condiciones de calidad es imposible.

    Sra. Alcaldesa, Sras. y Srs. Concejales, muchas gracias, eskerrik asko.

    Pamplona-Iruñea, 5 de abril de 2001

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